Contenido creado por Jorge Luis Costigliolo
Música

¿Cuál es la moraleja?

Fin de semana del Pilsen Rock

Sin la concurrencia de otros años pero con un público que llegó a las 80.000 personas, finalizó una nueva edición del Pilsen Rock, con destacadas actuaciones de las más importantes bandas del país, incluyendo el cierre con el regreso del Peyote Asesino.

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2009-03-23T00:00:00-03:00
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Montevideo Portal

La larga marcha

“El cansancio no es un buen tema de conversación” dijo alguna vez el Hombre de Lagash. Pese a la elegante frase, hay excepciones, como la vivida al finalizar la jornada sabatina del Pilsen. Como en años anteriores, una multitud extenuada pero feliz se pateó más de dos kilómetros de ruta, intercambiando comentarios y bromas no sólo con sus acompañantes, sino con perfectos desconocidos..que para el caso también eran acompañantes.

Entrando a la ciudad, la masa humana fue diluyéndose paulatinamente. Algunos se retiraban a sus alojamientos, procurando reponer energías para la segunda fecha, otros se quedaban por las calles tomándose la penúltima, y otros –como este cronista- se llegaron hasta la terminal de autobuses, dispuestos a regresar a casa. Pero esa es la historia del final, epílogo y post scriptum. Lo mejor estuvo antes.

Sesión vermú

La gente comenzó a acercarse al Parque de la Hispanidad desde el mediodía, y los empujes humanos siguieron produciéndose hasta ya puesto el sol. A pesar de que el marco de público fue un tanto menor al registrado en anteriores ediciones, es de recibo aclarar que aquello tampoco fue un desierto. Como es habitual, las bandas tempraneras –en este caso Némesis y Loto- debieron apechugar con la responsabilidad de calentar los ánimos de un público que llegaba por cuentagotas y buscaba su sitio bajo el sol.

Cuando la banda pandense Harry salió a escena, el parque ya contaba con una cantidad resóbale de espectadores, que celebraron el rock veloz y directo de los canarios. El ambiente de fiesta fue in crescendo con la aparición de bandas de mayor convocatoria, como Bufón y Chala Madre. La primera de estas bandas se adjudicó los primeros pogos medianamente poblados de la tarde, a pesar de que la actitud corporal -y verbal- del vocalista Ozzy, se aproximaba por momentos a Pomelo, el ídolo rockero encarnado por Diego Capusotto. Pos su parte la banda Chala Madre, con una propuesta instrumental más diversa –aquí empieza la controversia bizantina acerca de si esa música es o no rock, aunque lo más probable es que quién sabe- demostró tener un nutrido grupo de seguidores, que bailaban todo el tiempo y se sabían las letras al dedillo.

 
 Gabriel Peluffo en conferencia de prensa. Montevideo Portal

Bajo la luna

Minutos después, Cursi y su pop ligero –irreprochable en su factura-dio un brusco golpe a la palanca de potencia del recital, cuyas revoluciones bajaron sensiblemente, y se vino la noche –literalmente- y con ella el crédito local, Graffolitas, que ofreció su repertorio habitual de punk rock y letras comprometidas, salpicado de consignas, verbigracia “fuera Israel de palestina”. Sin embargo, los Graffos dieron la gran sorpresa cuando invitaron a subir a escena al mítico dúo de cantautores Larbanois – Carrero. Juntos interpretaron “Ocho letras”, uno de los más afamados temas de los veteranos hombres de guitarra.

A partir de ese momento, y con todo el público dispuesto en las cercanías del escenario, llegaron “las de a peso” con el arribo de tres bandas de las que llenan grandes escenarios en actuaciones individuales.

“Nunca vi un foul tan grande y que el juez no cobrara nada”, bromeó Gabriel Peluffo, vocalista de Buitres, luego de recuperar la vertical, línea que había perdido a raíz de un inoportuno tropezón mientras cantaba Malditos tus ojos”. En rigor a la verdad, no es raro que durante los recitales el doctor del rock ande a pique de irse al suelo, dada su inquietud permanente y movimientos intempestivos. En esta ocasión le tocó ir al suelo, accidente que se tomó con humor y del que se recuperó con la velocidad del rayo, como era de prever en un artista experiente y fogueado.

Tal como lo anunciaran en conferencia antes del recital, los Buitres ofrecieron un repertorio similar al abordado durante su reciente gira nacional. El mismo mezclaba temas de su último disco – Canción de cuna para vidas en jauría- y temas clásicos de la banda, más algunos de Estómagos.

El set de Buitres, dinámico y rebosante de energía, dejó el clima más que a punto para la llegada de La Trampa, una banda con un estilo muy personal y una poética que ha sabido calar hondo en jóvenes y no tanto. La banda de Garo Arakelián recorrió numerosos temas de su nuevo disco, pero no dejó de obsequiar a sus seguidores con hits como “Las décimas”, “Caída libre”, o “El poeta dice la verdad”, dejando sin resuello a más de uno a fuerza de corear.

La banda agradeció a sus seguidores por tolerar “sus idas y venidas” sin dejar de apoyarlos, así como por disfrutar un recital donde los temas recientes primaron, y los clásicos aparecieron sólo tardíamente.

El broche de oro del sábado estuvo a cargo de El Cuarteto De Nos. El recital de la banda de los hermanos Musso se presentaba como una grata incógnita. Porque sería su debut en el Pilsen Rock, y también porque es sabido que los recitales del Cuarteto siempre tiene su cuota de divertida sorpresa.

 
 Roberto Musso yendo a la casa de Damián. Montevideo Portal

La subida de la banda a escena se demoró a causa de problemas técnicos. Solucionados los mismos, pudo verse en la pantalla gigante un clip de presentación que supo desatar la hilaridad de la concurrencia. Luego, el Cuarteto volvió a demostrar que es capaz de alternar el humor más corrosivo con una intensidad musical arrolladora. La banda solo presentó tres de los temas que integrarán su próximo disco “Bipolar” de inminente aparición.

El momento más divertido del recital se produjo cuando Alvin el batero dejó de estar “siempre solo y siempre atrás” al menos por un rato. En un remedo de fogón, el Cuarteto acometió algunos de sus temas de mayor popularidad –Bo cartero y Será sólo un rumor” en versiones “de campamento” donde la mayor responsabilidad –y placer- recaía sobre el público, que se cantó todo con el mayor entusiasmo.

También fue muy celebrada la repentina aparición en el escenario de Fernando Santullo, vocalista de El Peyote Asesino. Santullo –que se presentará con su banda al cierre del domingo- acompañó al Cuarteto en uno de los temas nuevos.

De palabra

“Nosotros tocamos todo el año en el interior, y es donde se vende la mitad de los discos” recordó Gabriel Peluffo en breve conferencia de prensa, minutos antes de salir a escena. El cantante aseguró que a la banda “no le importa tocar al cierre, al principio o en el medio”. Reconoció sin embargo que cerrar un gran evento como el Pilsen “es un placer y un riesgo, una experiencia digna de ser vivida, y cuya responsabilidad también deben asumir otras bandas”.
Peluffo explicó que con el Pilsen Rock y el Concierto por la Paz y la tolerancia a realizarse en Punta carretas en abril, se cierra “el ciclo bianual” que significó la gira de difusión de Canción de Cuna, y llega un “momento de reflexionar".

“Trabajamos disco a disco” indicó el front man de Buitres, agregando que “si hay ganas de componer y emprender una nueva gira, la banda sigue”. Se refirió también a versiones que señalan que en el futuro, el Pilsen Rock podría mudarse de departamento. Interrogado acerca de cuál podría ser el mejor sitio para llevar a cabo el próximo Pilsen Rock, Peluffo opinó que “sería una ingratitud con la gente de Durazno, que siempre nos ha tratado tan bien, que yo me pusiera a elegir lugares”.

También se habló del carácter eminentemente uruguayo de la banda, que en contadas ocasiones ha salido del país con su música.

“Ahora hay unanimidad en la banda respecto a eso, porque yo siempre me negué y el resto quería salir más a tocar al exterior” dijo el cantante, quien recordó que en el último viaje de Buitres a España –invitados por Loquillo y sus productores- tocaron para un público mayoritariamente uruguayo.

“A los empresarios argentinos no les interesan bandas como Estómagos o Buitres. Eso no me parece mal, y nos ratifica como una banda nacional” concluyó.

 
 Santiago Tavella y Roberto Musso en conferencia de Prensa. Montevideo Portal


El domingo, la expectativa estaba depositada en el retorno de la mítica banda el Peyote Asesino. Y así fue, y la banda no decepcionó a las más de 70 mil personas que presenciaron su retorno.

Algunos incidentes se sucedieron en las horas previas, según las crónicas por una falta de coordinación entre la policía y los organizadores: estaba previsto el ingreso de la multitud que aguardaba afuera durante el toque del Peyote pero esa modalidad no la tenian presentes las fuerzas del orden.

Los indicentes dejaron como saldo algunos polícias heridos, entre ellos el jefe de Durazno.

 
El regreso de Peyote Asesino. Foto: Pilsen Rock TV


 

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