Contenido creado por Laura Meléndez
Salud

Su atención por favor

Estas señales te avisan que no estás durmiendo lo suficiente

Si estás más sensible, irritable o te ves jugando con una lapicera o tu pelo, puede ser que no estés durmiendo lo suficiente. El cuerpo te avisa con señales cuando es necesario descansar más.

12.04.2015 10:00

Lectura: 4'

2015-04-12T10:00:00-03:00
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Si a veces te levantas lenta o te parece que tu cabeza no está funcionando a tope, puede ser que no hayas dormido lo suficiente. Prestale atención a algunas señales que, según un artículo publicado en el Huffington Post, te indican que deberías dormir más.

Mover las piernas o jugar con el bolígrafo. Puede parecer irónico pero el cerebro, para mantenerse alerta y despierto, necesita llevar a cabo acciones que lo mantengan activo. Cuando más cansados estamos más activos podemos parecer. Esto ocurre porque cuando movemos los músculos le estamos dando una señal al cerebro para permanecer activo (algo mucho más necesario cuando estamos cansados). Puede ser que te sientas inquieto, que prefieras estar de pie todo el tiempo o moverte. En cualquier caso puede que ello ocurra porque al no dormir lo suficiente el cerebro necesita (y genera) formas de mantenerse activo y alerta.

Sufrir microsueños (probablemente sin saberlo). Los microsueños son periodos en los que el cerebro "desconecta" durante un tiempo muy breve (desde una fracción de segundo hasta 30 segundos). Durante ese tiempo es como si se perdiera la conciencia momentáneamente sin responder a ningún estímulo que nos rodea. Es una perdida momentánea de conciencia en la que la actividad EEG pasa de ondas theta a ondas alfa.

Las áreas encargadas de la atención y la respuesta dejan de funcionar durante unos segundos. Una forma de comprobar si los estamos teniendo es estar sentado en una habitación a oscuras con un bolígrafo en la mano durante 5 minutos. Si el objeto se nos cae sin darnos cuenta probablemente sea un microsueño y debamos dormir más horas.

Volverse más torpe. Te cuesta realizar tareas simples, pero coordinadas o con un tiempo límite. Esto se debe a que lo primero que se resiente cuando no dormimos son las habilidades psicomotoras y la coordinación. Pero como la privación del sueño no afecta por igual a todas las áreas del cerebro puede que realices tareas de razonamiento complejo sin problemas y en cambio tengas dificultades con una tarea psicomotriz aparentemente sencilla.

Reirse de todo. El cerebro que no descansa bien funciona peor y por lo tanto tiene más problemas en inhibir conductas. El cerebro tiene dificultades en controlar cómo nos comportamos y por ello nos volvemos más reactivos a los estímulos que nos rodean. Los mecanismos inhibitorios son unos de los que primero desaparecen.

Estar más sensible o irritable. Los sistemas que regulan las emociones, situados en el córtex prefrontal están debilitados por la falta de sueño y ello hace que nos sea más difícil controlar y expresar las emociones. Junto con el punto anterior (control de la inhibición) lo que ocurre es que al final nos volvemos más inestables y acabamos teniendo subidas y bajadas de estado de ánimo durante el día, reaccionando a pequeños estímulos de forma más intensa.

Cuando no dormimos somos menos positivos y estamos menos motivados. Aunque la cafeína puede ayudar con otros síntomas (cansancio, falta de energía o motivación), en este punto (las emociones) en realidad empeora las cosas ya que nos da aún más intensidad e inestabilidad emocional.

Tener antojo de comida rica en carbohidratos. Esto ocurre porque nos proporcionan energía rápida y fácil. Los carbohidratos son buenos pero mejor los de liberación lenta. Procura desayunar durante la primera hora de levantarte, ya que es el momento óptimo si buscamos mejorar nuestra activación y nivel de energía.

Una sola noche de sueño precario puede disminuir los niveles de Lepetina (hormona supresora del apetito) y aumentar los de Ghrelin (hormona que aumenta el apetito), lo cual explica este fenómeno.