Pero claro està que ya ha comenzado a sentirse un giro en esta dirección. Ello se debe tanto a la personalidad del Presidente Barack Obama como a su evidente intento de modificar el enfoque de la política norteamericana,dejando de lado la fuerza como prioridad y optando ante todo por la diplomacia.

En los países musulmanes sigue habiendo un gran escepticismo y no todos confían en el declarado intento de Obama de acercarse al Islam, pero el cambio para bien en el enfoque general, es notorio especialmente en Europa. Según un sondeo realizado recientemente por el centro de investigación PEW, mientras en el 2008 sòlo el 42% de los franceses, el 33% de los españoles y el 31% de los alemanes veìa positivamente a Estados unidos, hoy en dìa los números son mucho mayores: el 75%, 58% y 64% respectivamente.

En Israel, la tendencia es claramente inversa.
En Estados Unidos, según diversos sondeos, el 78% de los ciudadanos judíos dio su apoyo a Obama en las elecciones, pero en Israel la visión respecto al actual Presidente está lejos de ser tan entusiasta. Según una encuesta del periódico The Jerusalem Post publicada el 19 de junio , únicamente el 6% de los israelíes considera que las posiciones de Obama son “pro-israelìes”. De acuerdo a Rafi Smith, cuyo instituto de investigación fue el que realizò el sondeo, la explicación radica en que “George Bush era percibido como el mayor amigo de Israel, mientras que con Obama se capta un giro de 180 grados”.
En un sondeo anterior del mismo Smith, al preguntarse sobre la visión respecto a Bush, el 88% de los encuestados israelìes dijeron que lo consideran “pro israelí”.

Otro sondeo en el mismo tono fue el llevado a cabo por la Universidad de Tel Aviv. Cabe señalar que ya antes del dramático discurso del Presidente Obama en El Cairo, pronunciado el 4 de junio y dirigido al mundo musulmán, sòlo el 5% de los encuestados decía que Obama està a favor del lado israelí .Más del 50% lo veìa como “pro palestino” y cerca del 30%, como “neutral”.
En realidad, según datos publicados este miércoles en base a una encuesta llevada a cabo por el experto Dick Morris en Estados Unidos entre 500 judíos norteamericanos que votaron por Obama, también allí ya se percibe un cambio. El 58% de los encuestados considera que el Presidente está haciendo un buen trabajo para promover la paz en Oriente Medio, pero el 55% considera que es “ingenuo” al creer que lo que los palestinos quieren es “paz con Israel”.
En lo que a los israelíes respecta, el problema es que lo que para muchos es una política màs equilibrada de Estados Unidos respecto a Oriente Medio-especialmente el conflicto israelo-palestino-para numerosos israelíes es una postura que puede poner en peligro su seguridad.El trasfondo es de una profunda desconfianza respecto a las intenciones palestinas y la sensación de que el Presidente Obama no entiende còmo funciona la dinámica de la zona.Y muy especialmente, preocupa la política a seguir en el tema nuclear iraní, ya que se tiende a no creer que el diálogo logre algo sino que por el contrario, será aprovechado por Teheràn para seguir avanzando en sus planes atómicos.
El analista Dr. Guy Bechor, experto israelí en asuntos àrabes , fue especialmente claro al respecto-poniendo énfasis en el aspecto palestino de la situación- en un artículo que escribiò muy poco despuès del discurso del Presidente en El Cairo, bajo el título de “Obama no lo comprende”. Alegando que los árabes han hecho uso político de la “causa palestina” para atacar con ella a Israel y no porque deseen realmente ayudar a los palestinos, Bechor afirmó que “ el Presidente de Estados Unidos busca soluciones instantáneas que muestran su ignorancia “ en lo referente a la dinámica de la región.
Bechor señala que pensar que los paises àrabes normalizaràn sus relaciones con Israel a cambio de las fuertes presiones con las que Obama exige a Israel congelar la construcción en los asentamientos muestra “falta de comprensión de la historia, la demografía y màs que nada los temores de la zona”.
Pero en opinión de Alon Pinkas, ex Cònsul General de Israel en Nueva York y actual jefe del Instituto Estados Unidos-Israel en el Centro Itzjak Rabin, “sería un error interpretar las encuestas que muestran poco apoyo a Obama en Israel como un rechazo a su persona” , ya que “sería màs correcto verlas como manifestación de ansiedad en Israel”.

“La gente se siente incòmoda e insegura respecto a còmo evolucionarà la relación”-explicò. “Aunque puedan estar de acuerdo con lo que diga Obama hoy, quieren saber con certeza que en la Casa Blanca tienen a un firme amigo de Israel …y ahora, se sienten inseguros”.

La declarada política de Bush, de tono terminante, contra el terrorismo, hacìa a los israelíes sentirse comprendidos, ya que ellos lidian desde hace décadas precisamente con el problema que para Estados Unidos se convirtió en urgente recién después del 11 de setiembre.

Probablemente un elemento importante en este complejo mosaico, sea la desconfianza que el israelí promedio tiene , ante todo, en los palestinos.

Mientras algunos comentaristas y analistas políticos en la prensa israelí opinaron que si presiona a Israel a retirarse de los territorios ocupados y conduce a la creación de un estado palestino , Obama estarà siendo de hecho un verdadero amigo de Israel, otros creen que sus presiones serán contraproducentes y llevaràn a los palestinos a no negociar en serio.En opinión del vice Canciller de Israel Danny Ayalon, es justamente la nueva postura norteamericana, interpretada por los palestinos como que “Washington hará el trabajo por ellos”, lo que ha trancado , según èl, el proceso de paz.

(Ana Jerozolimski)