La serie original de Netflix Bridgerton se presentó al público el 25 de diciembre de 2020 y en los primeros 28 días alcanzó el récord de haber sido vista en 82 millones de hogares. Llegó al top 10 en todos los países excepto Japón. Como detrás de todo éxito, las razones se basan en mucho trabajo, un tanto de genialidad y un poco de suerte. En este caso el genio no viene solo del lado de la productora de la serie, la estadounidense Shonda Rhimes -conocida por ser la creadora de la serie Grey´s Anatomy con la que ganó un Globo de Oro en 2007-, ni del director Chris Van Dusen -que siempre había querido dirigir series románticas-, ni siquiera de la genial Julie Andrews -que presta su voz para la narración- o de los actores protagonistas, Phoebe Dynevos y Regé-Jean Page, cuyas escenas de amor han dado mucho que hablar.
El éxito viene de la colección de nueve novelas escritas por la estadounidense de 51 años Julia Quinn. Ambientada entre 1813 y 1827, los primeros ocho libros están protagonizados por cada uno de los ocho hijos del difunto vizconde Bridgerton, mientras que el último cuenta la historia posterior de cada integrante de la familia.
Con una eterna sonrisa en el rostro, Julia Quinn habla en entrevista virtual con Galería desde California, sobre el hecho de que la historia llegara a la pantalla, cómo el nuevo formato incorpora cambios a la historia que la enriquecen, y de qué manera el surgimiento de la serie ha generado una nueva oleada de ávidos lectores de la colección, cuyo primer tomo fue publicado en el año 2000.
¿Cómo nació su interés por escribir sobre la aristocracia?
Es lo que me gusta leer por diversión. De alguna manera encontré los romances históricos interesantes, y dentro del género, los que estaban ambientados en el período de la Regencia, que es muy popular, creo que debido a las obras de Jane Austen y Georgette Heyer. Iba a las librerías y esos eran los libros que buscaba, los que tenían historias de lords y damas. Para cuando empecé a escribir, el género había cambiado un poco y la gente escribía libros un poco más divertidos, que me gustaban mucho. Esos libros me atraparon y por eso creo que es lógico que cuando empecé a escribir lo hiciera sobre eso.
¿Aprendió mucho de estas novelas románticas que le gustaba leer?
Sí, pero es un poco peligroso porque no se puede confiar en otros libros de ficción para aprender. Hay que chequear todo dos veces porque otros autores no siempre lo hacen bien. Hay veces que yo no lo he hecho bien, pero lo intento.
No es común que las novelas románticas se adapten a series de televisión, especialmente si son históricas. ¿Cómo empezaron las conversaciones con Netflix?
Cuando empezó, no era Netflix en realidad, era Shondaland (compañía productora de Shonda Rimes). Ellos ahora tienen un acuerdo con Netflix pero no lo tenían en ese entonces. Yo estaba sentada en Starbucks, tratando de trabajar, y mi agente llamó y me preguntó si había oído hablar de Shonda Rhimes. Le dije que sí, que era una pregunta tonta porque claro que la conocía. Entonces me contó que lo habían llamado de parte de ella para saber si los derechos de la serie Bridgerton estaban disponibles y si estábamos interesados en venderlos. Obviamente le dije que sí. Nos quedamos atónitos porque nadie estaba haciendo cosas como esta. Mis amigos me preguntaban: "¿Cómo hiciste para venderlo?", y les contestaba: "No lo hicimos, ellos vinieron a nosotros". Lo que pasó fue que Shonda se fue de vacaciones y se quedó sin libros para leer. De casualidad, se topó con uno de los míos, ni siquiera sé cuál. Estaba allí y lo tomó, lo leyó y le encantó. Luego salió y compró todo el resto. Le comentó a su equipo y decidieron que podía ser un gran programa de televisión. Y así mi vida cambió para siempre. Simplemente porque Shonda no llevó suficientes libros a sus vacaciones.
Julia Quinn con el protagonista de la serie, Regé-Jean Page.
Más allá de la idea original en la que se inspira, ¿en qué medida pudo contribuir en la producción de la serie televisiva?
No mucho, para ser sincera. Una de las primeras cosas que te preguntan cuando se adapta un libro es si estás dispuesto a renunciar al control creativo, y yo estuve de acuerdo desde el principio. Estaba feliz de dárselo a ellos por dos razones. La primera era que no quería hacer nada que pusiera en peligro el acuerdo; esto es claramente algo que sucede una vez en la vida y no quería perjudicarlo. Pero la segunda razón, y la más importante, es que esto era Shondaland y yo confiaba en ellos, no voy a decirle a Shonda Rhimes cómo hacer televisión, ella sabe lo que tiene que hacer. Ella terminó siendo la productora y Chris Van Deusen, que es maravilloso, el director. Yo no tengo el control, soy consultora, lo que significa que veo los guiones antes de que vayan a la producción, y si veo algo en los guiones que no me gusta, puedo señalarlo. Pero los guiones eran increíbles y fue el trabajo de consultoría más fácil de la historia. Como escritora fue fascinante ver la forma en que lo adoptaron, fue tan brillante, y no creo que se me hubiera ocurrido.
¿Le sorprendieron los cambios en la trama del libro, la inclusión de nuevos personaje como el de la reina Charlotte, o las características físicas de algunos?
Todos los cambios que hicieron me encantan. Los libros y las películas o la televisión son diferentes, tienen distintas fortalezas y me gusta pensar que la serie y los libros se complementan bien, funcionan juntos. El personaje de la reina es nuevo y me gusta mucho, es mi cambio favorito. Otra de las diferencias importantes entre la serie y el libro es la forma en que se estructuró el personaje de Lady Whistledown, siendo la voz en off en las serie. En los libros su presencia no se siente tanto, ella solo abre cada capítulo con un escrito. El misterio de quién es Lady Whistledown es más importante en la trama de la serie que en los libros.
¿Estaba de acuerdo con la inclusión de actores negros en el reparto?
No estuve involucrada en el casting, pero no me sorprendió y creo que es maravilloso. No me sorprendió porque, de nuevo, sé que Shonda tiene una reputación de hacer programas muy inclusivos. No estaba segura de cómo iban a hacerlo más inclusivo, porque hay muchas maneras de hacerlo, y creo que lo que hicieron fue brillante. Aprovecharon lo que muchos historiadores decían: que la reina Charlotte era en realidad de raza mixta. Se cree que venía de una línea portuguesa con algo de ascendencia africana. Lo que hicieron fue decir: "Nunca vamos a saber con certeza si ella era de raza mixta porque no hay fotografías, pero aceptemos la teoría e imaginemos que ella, la mujer más poderosa, utilizó su posición prominente en la sociedad para elevar a personas de color a la aristocracia. ¿Cómo sería esta sociedad?". Las novelas románticas tratan sobre el sentimiento de felicidad y hacer el reparto mucho más diverso da el mensaje de que todo el mundo merece un final feliz. Estas obras no son nunca 100% precisas históricamente hablando. Por ejemplo, el Sr. Darcy de Orgullo y Prejuicio probablemente no hubiera tenido los dientes tan derechos y tal vez hubiera padecido sífilis. Y si hay que decidir entre la precisión perfecta y llevar la felicidad a más gente, me quedo con llevar la felicidad a más gente.

El duque y yo es el primer libro de la serie Bridgerton y estuvo cinco semanas en la lista de best sellers de The New York Times.
¿En qué medida influye el éxito de la serie en la llegada del libro a nuevos mercados y su traducción a nuevos idiomas?
Los libros de la serie están en español hace por lo menos 15 años, pero no estaban distribuidos tan ampliamente en los mercados españoles más chicos. Lo que está sucediendo ahora es que están siendo traducidos en idiomas muy pequeños. Por ejemplo, recién firmamos un acuerdo con Albania y más recientemente se acordó su traducción al cingalés. Tengo que admitir que tuve que buscar dónde lo hablaban. Sabía que era en alguna parte del sur de Asia, y ahí vi que era en Sri Lanka. Me consultaron cuánto dinero se gana por la traducción a cingalés, y la verdad que no es mucho, pero no me importa eso. Es genial estar en todos esos idiomas.
¿Qué opina de la banda sonora que incluye versiones de temas actuales?
Me pareció muy divertida. Cuando veía algunos de los episodios me decía: "Conozco esa canción". Tuve que preguntarle a mi hijo, que tiene 16 años, y me dijo: "Mamá, es Ariana Grande, deberías conocerla". La de Billie Eilish la reconocí enseguida, la de Maroon Five me dije: "Esto es moderno, ¿qué es?". Creo que tenemos una audiencia moderna y creo que la música hizo que el mundo se sintiera un poco más accesible. Incluso si no te das cuenta de inmediato de quién es, sabes que es una melodía que está en tu vida y te atrae.
¿Considera que la serie refleja el contenido erótico de los libros?
Es similar. En el libro eso solo sucede entre los personajes principales, pero en la serie también ves a los hermanos de Daphne, Anthony y Benedict, en sus relaciones. La gente habla de lo caliente y sexy que es la serie, y en realidad no es más explícito que muchas cosas en la televisión. La gran diferencia es que lo están mostrando de una manera diferente, están mostrando una escena de sexo entre dos personas que se preocupan el uno por el otro, donde es un acto de amor o afecto en lugar de algo transaccional. La gente siempre habla de la mirada masculina o de la mirada femenina. Las escenas de sexo de la serie tienen una mirada femenina, y por eso la gente piensa que es tan erótica, especialmente los hombres. Es mucho más romántico. Es gracioso que la gente llame a esto caliente, sexy o lascivo. El público habla de las escenas de sexo en Game of Thrones, por ejemplo, pero no siento que lo describan como el programa lascivo, caliente, sexy, y sin embargo tiene mucho sexo. La diferencia es que en Bridgerton las escenas son románticas, no objetiviza a las mujeres; en todo caso, objetiviza a los hombres un poco. Ciertamente no es que el programa trate de eso, pero creo que las escenas de sexo están muy bien hechas, son una gran parte de la historia de amor.
¿Le sorprendió el éxito que tuvo la serie? ¿Imaginaba que sería tan grande?
Siempre pensé que le iría bien. No creí que fuera a fracasar, porque a mucha gente le gustan las novelas románticas y pensé que la iban a apoyar y que sería suficiente con ellos para tener una buena proyección. No imaginaba que iba a ser así. Todos los días la historia entra en la cultura pop de una manera que ni siquiera puedo creer. Esta semana la NFL, nuestra liga de fútbol americano, está teniendo lo que se llama el draft, que es cuando eligen a todos los jugadores, e hicieron un video con una especie de Lady Whistledown narrando el draft como si todos los jugadores fueran debutantes. Es una locura, nunca pensé que sería culturalmente relevante para la NFL.
¿Otros libros suyos serán llevados al cine?
Por supuesto que me encantaría, pero ahora mismo tenemos cuatro temporadas más de Brigerton aprobadas. Estamos asumiendo que el orden va a seguir el de los libros. El siguiente es definitivamente Anthony, y si sigue el orden luego vendrán las historias de Benedict y Colin.
¿En qué está trabajando ahora?
Tengo una novela gráfica en camino, va a estar en español. Se basa en algo que comenzó en el séptimo libro de Bridgerton, en el que Hyacinth le lee a la señora Danbury un libro llamado Miss Butterworth y el Barón Loco. En ese libro suceden cosas locas y lo convertimos en una divertida novela gráfica.
Julia Quinn en premios

Si bien su nombre empezó a resonar más a partir de la reciente serie de Netflix, cuando El duque y yo, el primer libro de la serie Bridgerton, se publicó en el año 2000, estuvo cinco semanas en la lista de best sellers de The New York Times. Ese mismo libro fue finalista al año siguiente en los RITA Awards, el reconocimiento más prestigioso a la literatura romántica, y los editores de Amazon lo eligieron entre los 10 mejores libros románticos de 2000.
En 2007, 2008 y 2010, Quinn ganó el premio a Mejor Romance Histórico ambientado en la Regencia en los RITA Awards por Buscando esposa (la historia de Gregory Bridgerton), Los diarios secretos de Miranda (de la serie Bevelstoke) y Secretos en Londres (también de la serie Bevelstoke).
En 2021, después del estreno de la serie Bridgerton, El duque y yo volvió a los primeros lugares de ventas en Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Australia y Brasil.
