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EL ESTUDIO DE LA KÁBALA EN SAFED

Lejos de la Kábala hollywoodense, popularizada por Madonna, Demi Moore y Britney Spears, nuevos adeptos acuden cada año en búsqueda de espiritualidad al norte de Israel, a Safed, capital de esa corriente mística del judaísmo.

25.07.2007

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El centro Ascent organiza cada año seminarios de estudio de la Kábala, cada vez más populares entre los judíos y no judíos que buscan respuestas y que esperan hallarlas en los textos esotéricos.

Sheree Sharan, 31 años, llegó de Chicago para sumergirse en esta ciudad ultraortodoxa y aspirar "su energía". "Estaba en búsqueda de la mística judía y Safed es el cuartel general de los estudios de la Kábala", dice.

Desde hace dos años Sheree se interesa por esta práctica, desarrollada en la Edad Media tras la publicación del Zohar, "El Libro del esplendor", una colección de comentarios esotéricos de la Tora.

La Kábala tiene la reputación de llevar al desvarío a quienes se hunden en sus misterios y las interpretaciones esotéricas de los textos sagrados han fascinado desde siempre a las personas sensibles a sus aspectos mágicos.

Devori Sacks, por su lado, fue a Safed para "recentrarse" en ella misma. "Quiero concentrarme en mí, olvidar los aspectos materialistas de la vida", cuenta esta neoyorquina de 24 años. La Kábala, dice, "explica nuestro comportamiento, mejora nuestra vida".

El rabino Mordechai Siev, director del programa en inglés del centro Ascent, afirma que entrar en los textos religiosos permite que los nuevos iniciados "se conecten con su alma", pero, advierte, "no estamos aquí para predecir los acontecimientos como creen algunos".

El punto culminante del seminario es el ascenso de la luna. Los estudiantes, junto a miles de fieles, deambularán en el cementerio de la ciudad para visitar la tumba del más conocido de los kabalistas, el rabino Isaac Luria, también llamado "Ari el santo", muerto en 1572.


Kabalista desde hace 30 años e invitado del centro, Schlomo Schwartz, que enseña en Los Angeles, vio como en los últimos años el interés por la Kábala ha ido creciendo.


"La Kábala se ha vuelto popular. Gracias a Dios, Madonna la puso en las primeras páginas de los periódicos", se congratula, precisando que "los rabinos no son tan célebres como Madonna, no aparecen en MTV".

Si bien algunos rabinos agradecen esta publicidad, a la vez alertan contra los excesos y las prácticas que parecen ser de un culto pagano, no siempre desinteresado, al punto que preocupan a las asociaciones anti-secta de Europa.

La tradición judía impone limitaciones draconianas al estudio de la Kábala, reservado sólo a los judíos varones, casados, con más de 40 años de edad y, sobre todo, con largos estudios del Talmud en su pasado.

(AFP)