"Los palestinos continuarán pasando hasta que hayan satisfecho todas sus necesidades en diversos productos y alimentos", afirmó el gobernador del norte del Sinaí, Ahmed Abdel Hamid, la provincia fronteriza de la franja de Gaza, citado por la agencia oficial Mena. Las fuerzas de seguridad egipcias recibieron la orden "de facilitar el paso", añadió.

Al mismo tiempo, para desbloquear la situación, las autoridades egipcias optaron por invitar, por separado, a representantes de la Autoridad Palestina, en manos del partido Fatah que controla Cisjordania, y a su movimiento rival Hamas, que controla la franja de Gaza desde junio del 2007.

"Se hará llegar una invitación a los líderes de Hamas para que vengan urgentemente a El Cairo (...) y otra a la Autoridad Palestina, para examinar medidas sobre la terminal" fronteriza de Rafah, anunció el canciller egipcio, Ahmed Abul Gheit.

La frontera entre la franja de Gaza y Egipto permanecía cerrada casi sin interrupción desde junio de 2006; pero activistas palestinos abrieron el miércoles pasado boquetes en el muro fronteriz, usando explosivos, a la altura de Rafah, y desde entonces decenas de miles de palestinos acuden diariamente al lado egipcio para aprovisionarse de productos de primera necesidad.

Las fuerzas de seguridad egipcias habían tratado el viernes de retomar el control de la frontera, cerrando parcialmente los accesos, pero los activistas volvieron a abrir nuevos boquetes con la ayuda de excavadoras.

"Existe la voluntad de parte de Egipto de controlar la frontera y la afluencia de palestinos", afirmó el canciller.

"Hay también un deseo de restablecer los acuerdos existentes en la frontera" antes de que Hamas se hiciera con el poder en la franja de Gaza, agregó el ministro.

En virtud de un acuerdo de noviembre de 2005, el control del paso fronterizo de Rafah recae sobre observadores internacionales.

Israel impuso un bloqueo a la franja de Gaza el 17 de enero, en represalia por los disparos de cohetes palestinos contra su territorio. El bloqueo trajo consigo una escasez de productos básicos y de carburante.

El presidente palestino, Mahmud Abas, llamó el sábado a los grupos armados a poner fin a los disparos de cohetes contra Israel y acusó al Estado hebreo de imponer un "castigo colectivo" a la población de Gaza.

El domingo, en su reunión prevista con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, Abas exigirá a Israel el traspaso del control de las fronteras entre Gaza, Egipto e Israel a sus fuerzas de seguridad, declaró a la AFP uno de los principales negociadores palestinos, Saeb Erekat.

Por primera vez desde que varios tramos de la frontera fueron derribados, centenares de vehículos entraron el sábado en el lado egipcio de Rafah, donde se registraron unos atascos tremendos.

Miembros de las fuerzas del orden egipcias estaban apostados en la frontera para vigilar la circulación sin intervenir, comprobó la AFP. Según fuentes oficiales, desde el miércoles unos cuarenta agentes egipcios sufrieron heridas en la zona.

Las fuerzas egipcias establecieron no obstante retenes en las salidas egipcias de Rafah para impedir a los vehículos palestinos adentrarse aún más en la península del Sinaí, pero dejaban pasar taxis o vehículos particulares hasta la ciudad de El Arich, a unos 50 km.

Un grupo de egipcios aprovechó la apertura de la frontera para hacer el viaje en el sentido inverso, hacia Gaza, por primera vez en muchos años, dejando atónitos a los habitantes. "He venido a hacer un poco de comercio. Es la primera vez en mi vida que veo Gaza", dijo a la AFP Rabi Zuhrub, de 25 años.

(AFP)