El libro en cuestión, titulado Was Hitler Ill?" ("¿Estaba enfermo Hitler?") escrito por el historiador Henrik Eberle en colaboración con el profesor Hans-Joachim Neumann, de la Universidad Charité de Berlín, aporta información acerca de Hugo Blaschke, quien fuera dentista de Hitler.

Según crónica difundida por la agencia noticiosa Ansa, el mencionado odontólogo disponía de unos 50 kilogramos de oro para su trabajo. El metal, proveniente de judios asesinados en campos de extermino, era utilizado para piezas dentales postizas de altos funcionarios del régimen nazi.

"El origen más seguro del oro que poseía Blaschke eran los campos de concentración", aseguró Eberle a la prensa británica, detallando que "en su mayoría provenía de judíos. El oro de otras fuentes era muy difícil de hallar en Alemania y por eso considero que las coronas de dentales de Hitler provinieron de víctimas judías de los nazis".

El oro, extraído de los prisioneros muertos por los soldados encargados de la vigilancia y la represión en los campos, era remitido posteriormente a Berlín.