Hace seis años, tras acudir a una clínica para rehabilitarse por sus adicciones a las drogas y varios episodios de autolesión, Demi Lovato fue diagnosticada como bipolar.
Desde entonces, la actriz y cantante no ha ocultado que padece el trastorno, y ha formado parte activa de la difusión y la búsqueda de tratamientos para ayudar a otras personas con enfermedades mentales.
Sin embargo, en una entrevista para el podcast iHeartRadio, la intérprete expresó que no quiere que "bipolar" sea una etiqueta que acompañe a su nombre: "Es algo que tengo, no es algo que soy".
"Como millones de estadounidenses, estoy viviendo con enfermedades mentales. Pero tengo suerte. Tenía los recursos y el apoyo para recibir tratamiento en una de las mejores instalaciones. Desafortunadamente, demasiados estadounidenses de todas las clases sociales no reciben ayuda, ya sea porque teman el estigma o no puedan pagar el tratamiento", agregó.
Lovato animó a todo el mundo a dejar de lado el tabú sobre los trastornos mentales y animarse a hablar sobre ellas y destacó la importancia de que los famosos que padecen algún tipo de trastorno sean quienes lo hagan público y terminen con los estigmas.