"Bailando por un sueño 2008" avanza a paso lento en la pantalla chica, conjugando de la mejor manera los ingredientes del éxito: coreografías sensuales, ocasionales deslices de vestuario y decenas de pequeños enfrentamientos paralelos al certamen de baile, y que muchas veces ocupan el centro de atención.

Eso es lo que sucede desde hace unos días con una de las uruguayas del concurso: la "soñadora" Virginia Dobrich, enfrentada con la novia de su bailarín, el "famoso" Daniel "Tota" Santillán.

Todo comenzó durante la prueba del "adagio", un ritmo lento y sensual en el que la pareja culminaba en un beso de intensidad moderada a fuerte, con rachas apasionadas y que desató (por seguir con la mediocre metáfora) una verdadera tormenta.

Cecilia Oviedo, la nueva novia de Santillán, mostró públicamente su enojo con este momento "hot", y su disputa con la uruguaya fue tema de debate en el propio programa de Marcelo Tinelli; en todos los programas de la farándula que se nutren del certamen bailable, y también en la noche porteña, según informa Minutouno.

La discusión sobre el excesivo "apasionamiento" de Dobrich con Santillán devino en una pelea acerca de qué mujer tenía mejor físico, disputa que se trasladó a un boliche de la capital, donde ambas desfilaron en bikini y se sometieron a un jurado menos entendido que el de "Bailando", pero quizá más sincero y frontal.

El público, según las imágenes reproducidas por Intrusos, prefirió a la charrúa, pero Oviedo no bajó los brazos. "Bueno, a mí me parece otra cosa porque yo soy más exuberante, sólo tienen que verme", dijo.

A todo esto, Santillán (quien supo ocupar los primeros programas de "Bailando" lamentándose por su ruptura con Fernanda Vives -oh, casualidad- también participante del concurso) trata de contener a "sus chicas" pero reconoce que el beso con Dobrich "no sirve para la pareja".