Contenido creado por Laura Meléndez
Salud

Por repetición

Consejos para tratar los molestos callos

Los callos se forman por la fricción o la presión ejercida sobre la piel, y hay varias formas de tratar estas áreas que con frecuencia son antiestéticas, según una experta.

01.05.2016 12:45

Lectura: 3'

2016-05-01T12:45:00-03:00
Compartir en

"Los callos pueden desarrollarse en cualquier parte del cuerpo donde se produzca una fricción de forma repetida, como en la punta de los dedos de un guitarrista o en las palmas de las manos de un mecánico", afirma la doctora Nada Elbuluk, profesora asistente de dermatología en el Centro Médico Langone de la NYU, en la ciudad de Nueva York.

"Normalmente los callos aparecen en las puntas y los lados de los dedos de los pies, y en el metatarso, y las causas habituales son la artritis o una talla de zapatos no apropiada", explicó en un comunicado de prensa de la Academia Americana de Dermatología (American Academy of Dermatology), según reporta HealthDay.

Elbuluk también comentó que los callos en el pie podrían confundirse con verrugas plantares. Pero las verrugas plantares tienen unos puntos negros pequeños dentro, que en realidad son vasos sanguíneos pequeños. Y las verrugas plantares normalmente son más dolorosas cuando se aplica una presión a los lados de las mismas, explicó.

Si los callos te resultan un problema, Elbuluk ofrece algunos consejos para tratarlos.

Puedes mojar el callo con agua caliente durante entre 5 y 10 minutos o hasta que la piel se ablande, sugirió. Luego, usa una piedra pómez para limar el callo. Primero moja la piedra en agua caliente y luego haz movimientos circulares para retirar la piel muerta. No quites demasiada piel porque, al hacerlo, podrías provocar sangrado y una infección, aconsejó.

Otro método es aplicar una loción o crema humectante con ácido salicílico, lactato de amonio o urea en la zona cada día. Esto ayuda a ablandar gradualmente los callos, explicó Elbuluk.

Para prevenir que los callos se irriten más aún, corta una pieza de tela suave de algodón en dos trozos con forma de media luna y colócalos alrededor del callo, o rodea los callos con almohadillas adhesivas con forma redonda.
Los zapatos que no tienen el tamaño o la forma adecuada para tu pie son una causa habitual de callos, indicó Elbuluk. Lo mejor es comprar zapatos al final del día, cuando los pies están un poco hinchados. Pide a la persona que te esté atendiendo que te mida el pie, y no compres zapatos que te queden demasiado sueltos ni demasiado apretados, aconsejó.

Es necesario mantener las uñas de los pies cortas. Si son demasiado largas, las uñas de los pies pueden hacer que tus dedos se aprieten contra los zapatos y provocar así la formación de un callo.

"La mayoría de los callos desaparecen gradualmente cuando la fricción o la presión que los provocan desaparece", comentó Elbuluk en el comunicado de prensa.

Pero si no sabes qué ha provocado tu callo, o si la piel endurecida te duele mucho, la dermoatóloga recomienda ver a un profesional, podólogo u ortopedista certificado. Comentó que las personas que crean que tienen verrugas, y las personas con diabetes, también deberían ir al médico para que examine si tiene callos.