La medicina china ha recurrido largamente a las múltiples propiedades del jengibre, y muchos remedios caseros se sirven de esta raíz. Pero también la gastronomía echa mano de esta planta, muy empleada en platos asiáticos pero que también se ha extendido a otras cocinas.
Entre las múltiples propiedades del jengibre destaca una función digestiva, ya que aumenta las secreciones digestivas del páncreas, así como su empleo como antiemético para tratar vómitos, náuseas y mareos, según indica el portal Botanical Online.
Sin ingerirlo, el jengibre aporta también en el plano muscular y articular. Masajes con aceite o compresas de jengibre son buenas para aliviar dolores articulares o contracturas.
En tisanas es muy bueno para el dolor de garganta, sinusitis, resfriados y cuadros gripales.
¿Cómo incorporar el jengibre en la cocina?
El jengibre puede incorporarse en una variedad de platos, tanto salados como dulces, y en bebidas frutales para darles un toque ligeramente picante y refrescante.
Algunas opciones variadas para probar:
Sopa de estilo asiático con albóndigas de pescado
Limonada
Porotos de Oriente
Wok de pollo, jengibre y mango
Chutney de duraznos
Té de menta y jengibre
Tarta de manzana y chocolate
Galletitas de avena