El vicepresidente argentino, Julio Cobos, y el líder de la opositora Unión Cívica Radical (UCR), Gerardo Morales, sellaron una alianza con vistas a los comicios legislativos de octubre próximo, lo que agudiza las diferencias del funcionario con el Gobierno.
"Iniciamos un camino para confluir en las elecciones de octubre" y obtener "la unidad del radicalismo en todo el país", señaló hoy Morales en declaraciones radiales en alusión al resultado del encuentro que mantuvo ayer con Cobos, líder de la agrupación Consenso Federal.
El vicepresidente fue expulsado el año pasado de la UCR tras adherirse a la concertación que impulsó en 2006 el ex presidente argentino Néstor Kirchner (2003-2007), esposo de la actual mandataria, Cristina Fernández, y líder del gobernante Partido Justicialista (PJ, peronista).
Fuentes partidarias aseguraron que Cobos inició esta semana su camino de reincorporación al radicalismo, la segunda fuerza parlamentaria de Argentina, que se prepara para las elecciones legislativas, el primer examen que deberá afrontar el Gobierno de Fernández.
En este marco, Cobos y Morales, presidente del Comité Nacional de la UCR, acordaron el armado de listas conjuntas con candidatos del radicalismo y de Consenso Federal para los próximos comicios.
En principio, la alianza se plasmará en Mendoza, la provincia natal de Cobos, aunque los dirigentes aspiran a que el acuerdo se extienda a todo el país y no se descarta que se incluya a otras fuerzas opositoras, como la Coalición Cívica, liderada por Elisa Carrió, y el socialismo.
"Se tomó la decisión de presentarnos juntos en Mendoza en estos comicios y coordinar en el resto del país. Empezamos el diálogo para eso", detalló Morales luego de la reunión que mantuvo con Cobos en la oficina que el vicepresidente posee en el Senado.
Cobos profundizó sus diferencias con el Gobierno argentino en julio pasado, cuando definió con su voto el rechazo parlamentario a un aumento de los impuestos a las exportaciones de granos, impulsado por el Ejecutivo.
El proyecto de aumento a las retenciones causó el año pasado un duro conflicto entre el Gobierno y el sector del campo, que se mantuvo durante cuatro meses y derivó en múltiples protestas y severos problemas para la economía del país.
El Gobierno, que afrontó su primera crisis con el rechazo parlamentario a esta iniciativa, tildó de "traidor" a Cobos a raíz de su voto negativo en su condición de titular del Senado.
Kirchner dijo en diciembre pasado que el vicepresidente es "una máquina de impedir y de poner obstáculos", un mes después de que contara que "todas las mañanas" su esposa le reprochaba por haber elegido a Cobos para acompañarle en la fórmula que se impuso en las elecciones generales de octubre de 2007.
El acuerdo entre Cobos y Morales se suma a las alianzas que tejen distintos sectores de la oposición con miras a las elecciones legislativas, vistas por los dirigentes como la antesala a los comicios presidenciales de 2011.
(Fuente: EFE)