ésar Vega araba la tierra subido a un tractor en su chacra de Punta Espinillo. Era media mañana y el sol pegaba fuerte en las tres hectáreas que parecen estar en el medio de la nada mirando al Río de la Plata. Saludó con el brazo en alto, pidió tiempo y apagó el motor. Se sacó las botas de goma y las bolsas de nailon que envolvían sus pies, encendió un cigarrillo armado de tabaco Cerrito, y puso a calentar agua para el mate al que le agregó Moringa, una hierba medicinal que él planta y que insiste a los visitantes que prueben.
Así, a primer golpe de vista, es inevitable compararlo con el expresidente José Mujica. Una vivienda en Montevideo rural, un perro sin raza, un gato que se arrima a los visitantes, ropa colgada en una cuerda y el canto de los pájaros como sonido de fondo, todos elementos que durante años deslumbraron a medios nacionales y extranjeros que peregrinaban a la chacra del exmandatario en Rincón del Cerro. Pero Vega dice que está en las antípodas de Mujica, a quien considera un traidor, alguien que nunca trabajó en serio la tierra y que tampoco luchó contra la dictadura.
Vega tiene claro el momento en que decidió dar un portazo y decirle adiós al Frente Amplio. Fue entre 2006 y 2007, cuando se concretó lainauguración de la planta de celulosa de UPM en Fray Bentos. Abandonó las filas partidarias, pero no su preocupación por los temas ambientales, la reforma agraria y el pago de la deuda externa. Esas tres razones fueron suficientes para buscar otros rumbos y por eso, junto a otros "desencantados", decidió dar los primeros pasos para conformar un nuevo grupo político: el Partido Ecologista Radical Intransigente (PERI), una colectividad que compitió por primera vez en las elecciones de 2014, y que gracias a una campaña artesanal basada en audiciones radiales, reuniones callejeras y estrategias atípicas para recaudar fondos -como sortear lechones, filtros de agua o monedas viejas-, conquistó más de 17.000 votos, una cifra nada despreciable para una fuerza política nueva.
Ahora, a los 56 años, este productor rural oriundo de Paysandú que dejó de ejercer como ingeniero agrónomo hace años, vuelve a la carga. Esta vez quiere alcanzar una banca en la Cámara de Diputados y desde ahí promover una reforma constitucional que elimine el Senado y reduzca sueldos de jerarcas. También intentará impulsar medidas ambientales que permitan el cuidado de la tierra y la aplicación de la cadena perpetua para delitos sexuales y homicidio.
Si bien gracias a la votación alcanzada en la última elección el PERI tiene un capital con el que antes no contaba, porque la ley establece que por cada voto recibido se otorgan 87 Unidades Indexadas (más de 180.000 dólares de acuerdo con los valores de 2014), Vega dice que para hacer campaña no se necesita plata y por eso sigue apostando a la radio como principal vehículo de comunicación, como si se tratara de un Benito Nardone en la era de las redes sociales, que cada domingo de 10 a 13 horas habla de temas de actualidad y abre los micrófonos de Radio Fénix a la gente. El domingo 3, por ejemplo, se refirió al acto de rendición de cuentas del presidente Tabaré Vázquez en el Antel Arena el viernes anterior. "Si los blancos tuvieran un candidato como la gente, ya le hubieran ganado la elección", dijo en esa oportunidad.
De todas maneras, aunque en su estilo de comunicación quiera parecerse a un Chicotazo del siglo XXI, su llegada al público a través de la radio es limitada, y buena parte de sus votantes tal vez ni siquiera lo escuchen. Por eso, ni él ni sus colaboradores desconocen el impacto de las nuevas plataformas de comunicación: hay videos con intervenciones suyas que difunde a través de Facebook y circulan por WhatsApp. Hace un mes, un video de nueve minutos hablando sobre las cianobacterias logró más de 290.000 visualizaciones.
En los próximos días, y ya siguiendo un estilo más tradicional de campaña, Vega tiene previsto hacer una recorrida por todo el país, visitando capitales y otras ciudades grandes. Él reconoce que buena parte de los votos del PERI están entre quienes promueven un estilo de vida saludable y en sintonía con el medioambiente, como quienes viven en la zona costera de Maldonado. En José Ignacio y alrededores, por ejemplo, hay simpatizantes del PERI, pero Vega nunca visitó ese lugar.
¿Qué fue lo que lo llevó a involucrarse en la política?
No tener más remedio. Un día empezamos a hablar gente que éramos mayoritariamente exfrenteamplistas y dijimos: "hay que hacer un partido". Me fui del Frente en el verano de 2006, 2007. O me fueron, mejor dicho. Tenía un programa de radio que andaba muy bien en la emisora que en aquel momento era del Frente, la 1410. Me puse a pelear en contra de las plantas de celulosa. Me llamaban dos por tres para decirme esto no, no esto. Me iba bien, les peleaba con la medición. Empecé a hacer reuniones en el callejón de la Universidad, cada vez más grandes. Y se vendió el programa. No tengo nada que achacarle al gerente de la radio, me aguantó, pero llegó un momento en que la presión era grande.
¿Cómo se financian?
La campaña pasada tuvimos la suerte de tener un compañero que tiene dinero y puso para las listas y todas esas cosas. Después, como nos fue bien, se le retribuyó todo. Con esa plata nos sentimos seguros. Eso se metió en el banco y se empezó a pagar el programa de radio, que fue lo único en lo que gastamos este tiempo. Ahora alquilamos un local en Eduardo Acevedo frente a la Universidad. Tenemos apartada la plata para las listas, ya da con ese dinero. No sé por qué hacen tanto escándalo de que no da, yo les tomo el pelo de que sobra. Antes también sorteábamos lechones, filtros de agua en el grupo que iba al callejón de la Universidad, una colección de monedas que nos regalaron, hicimos comidas acá, de todo.
Vega nació en un hogar humilde en el barrio Jardín de Paysandú, con un padre empleado de Norteña y una madre de Paylana. En 1981 llegó a Montevideo a estudiar Agronomía; ejerció durante años, hasta que dejó de gustarle su trabajo porque había "mucho invernadero y mucho veneno". Fue entonces que abandonó su tarea y compró la chacra que queda pasando el camping de Punta Espinillo.
Aquellos años no fueron sencillos; entre 2000 y 2001 la situación económica se hizo cuesta arriba. Se separó de su señora de ese momento -la madre de su hijo de 25 y su hija de 22 años-, con quien asegura que mantiene una buena relación. Hoy tiene otra pareja, que trabaja en una empresa en Montevideo y está "desesperada" por instalarse en la chacra.
Vega planta lechugas, tomates, zapallitos, morrones, plantas medicinales, y cría "algún animalito", como los pollos, que vende a 150 pesos el kilo y son "muy demandados". Los ajos, un producto que él considera que debería plantarse como forma de generar puestos de trabajo, los vende a 15 pesos la cabeza. Aquel que quiera ir a comprarle a la chacra, tiene que llamar antes. "Viene gente que busca todo orgánico", dice Vega, que no utiliza químicos y prepara abono a partir del excremento de sus vacas. El día que recibió a galería, por ejemplo, hizo un corte en la entrevista para venderle miel de un apicultor de Rocha a un votante del PERI que se acercó hasta el lugar, al que Vega identificó como un exfrenteamplista desencantado que había ocupado un puesto destacado en un banco.
Ahora se habla mucho de productos orgánicos. Usted fue un pionero en eso.
Le diría natural, está quemado el nombre orgánico. Tienen que desconfiar. Yo no uso nada de puro fundamentalista.
En países desarrollados los partidos ecologistas o verdes tienen aceptación en los sectores más preparados. Acá este tipo de discurso parecería que todavía no se afirma.
Nosotros no le pusimos verde porque dentro de los verdes puede haber de todo. Donde sacamos más votos fue en Malvín y Punta Gorda, en una clase en la que antes sacaba más votos el Frente. Y la gente que nos rodea es el tipo más profesional. Es el target nuestro. También tenemos un sector de gente que vive por allá por Maroñas que son ultrapobres. Es un loco que se enganchó con nosotros y movió. Fuimos a una reunión en Maldonado que estaba llena, ellos andan en una onda medio hipilla.
Muchas veces, cuando se tocan temas ambientales la gente no pone demasiado interés porque siempre hay otras prioridades que muchos consideran más urgentes, como seguridad o educación.
Cuando tenés una enfermedad grave como el cáncer, no te salva la plata. Tenés que preocuparte por lo otro también. Es lo que tratamos de hacer. La cancha no estaba muy para nosotros pero ahora, por ejemplo, con el tema de las cianobacterias tenemos varias entrevistas en medios. Lamentablemente, tiene que aparecer el problema para que vos seas noticia.
¿Qué propone para seguridad?
Los primeros que propusimos la (cadena) perpetua fuimos nosotros. En Argentina un abuelastro violó a una niña de diez años. Nosotros vamos con perpetua para esos casos, que son horrorosos. Perpetua y listo. Nada de revisable. Y perpetua laburando adentro. Básicamente, la planteamos para el asesinato a sangre fría, para el sicario. Para violación, también perpetua. Tuvo rebuena aceptación. Si yo te mato, ¿cuánto vale tu vida? Vas con perpetua; no es recuperable, porque mató a otra persona. Listo.
¿Firmó por la propuesta Vivir sin miedo de Jorge Larrañaga?
No, porque incluye cosas con que no estamos de acuerdo, como usar mucho a los militares. Eso se sabe cómo empieza pero no cómo termina.
¿Qué plantea para educación?
Hay que preparar bien al maestro y al profesor, retrocedamos 40 años. Las maestras nuestras eran mejores que lo que tenemos ahora. Hay mucho intento. Ahora terminan sexto y les decís: "Hacé una regla de tres" y no saben. Hay que volver a lo básico, leer bien, escribir bien, interpretar bien, comunicar bien, saber mucha matemática.
Hace un tiempo se reunió con Luis Lacalle Pou, con quien comparte su preocupación por temas ambientales. ¿Lo votaría en segunda vuelta?
En la segunda vuelta votamos al PERI de nuevo, sería una manera de votar anulado. Con (la senadora blanca) Carol Aviaga también estamos en contacto permanente, porque le interesan los temas de glifosato y todo lo demás. Nos gustaría tener sintonía con ellos si llegamos al Parlamento. Los vamos a precisar a ellos, porque somos pequeños. ¿Quién nos va a dar bola?
¿Por dónde pasan los otros temas de la campaña electoral?
Somos de izquierda, siempre estamos hablando de la deuda, la reforma agraria, todas esas cosas que no se cumplieron.
¿Por qué quiere ser diputado?
Para dar un ejemplo de que acá y en todo el mundo lo que se dijo era mentira: que se precisa plata para llegar al Parlamento. Se necesita organización y un poco de suerte también. Después tenemos propuestas de eliminar el Senado. ¿Para qué dos Cámaras? ¿Para gastar más? Muchas veces un proyecto viene bien en Diputados y te lo trampea el Senado. Y bajar los sueldos de Diputados a 150.000 pesos. No está nada mal. Si no querés trabajar por 150, ¿cuánto querés?
Para eso necesita una reforma constitucional.
La haríamos desde el Parlamento, juntando firmas. Agujereamos el sistema. Lógicamente que no vamos a hacer lo de Germán Araújo para que nos corran, lo vamos a hacer de una manera inteligente. Y te garantizo que la gente va a decir que sí. A eso, a bajar sueldos a diputados y a todas las gerencias de las empresas públicas. Ministros, todo. Lo subió Mujica mal. No se puede catalogar de demagogia. Muchos dicen: "¿Con el sacrificio que cuesta llegar después vas a hacer eso"? Nosotros no lo hacemos por plata.
¿Qué opina de Muijca?
Estaba muy cerca de él, como todo uruguayo vinculado a la tierra. Lo conocía bien, su casa, su baño, todo, lo voté en 2004. Fue para mí la más grande traición que puede haber tenido una persona de izquierda.
Traición es una palabra fuerte.
¡Traición! Pero traición mal.
¿Por qué?
En la época de él fue cuando más gente se fue del campo. Nos despreció a los del campo, a los que tenían títulos, a los ecologistas, en aquel discurso que hizo por allá por Cabo Polonio medio mamadito ese día. El cartoncito de la Lucía Topolansky, todo. Cuesta mucho tener un cartoncito en este país. A mí me costó pasar hambre. Afanábamos manzanas en la Facultad de Agronomía para comer algo. Ellos son envidiosos. Ahora dicen: "No, porque Venezuela...". Yo estoy en contra de (Nicolás) Maduro. Hablan como si ellos no hubieran ido contra el sistema electoral del Uruguay. A veces le recrimino a la gente mayor nuestra que no nos dijeron la verdad con respecto a esta gente. Entonces vos lo acompañás como persona simpática y después te cae la ficha.
¿En qué sentido no se dijo la verdad?
Sobre lo que fue el movimiento tupamaro.
¿La idea de que pelearon contra la dictadura?
Exacto. Esa guerra que nunca existió. (Decir) que pelearon contra la dictadura es todo mentira. Es un poco por rabia que lo terminás haciendo también. Tenemos que hacer algo en contra de esta gente. De hecho, siguen maniobrando y proponen a Carolina Cosse y capaz la sacan presidente de la República. Ellos están enfermos con el poder.
Usted se parece un poco a Mujica. El hombre que trabaja en el campo, muy antisistema en un montón de cosas.
Me gustó siempre ser así. Pero, ¿querés que te diga la verdad y sin nada de envidia? Mujica es una fantasía, él no vive así. No le gusta andar haciendo todo esto que yo hago. Él vendió la foto. Cuando sale con la acelga, él la robó en la granja de al lado.
Cuando llegan las cadenas internacionales a hacerle nota...
Lo vi ayer en la Deutsche Welle, es todo mentira.
Tabaré Vázquez fue un abanderado en la lucha contra el tabaco pero hay quienes dicen que los temas ambientales no son prioridad para el gobierno. ¿Qué opina?
Esa fue la calentura más grande, mi clic. Cuando ponés siempre el dinero como prioridad siempre vas a terminar mal. Tanto para una persona como para el pueblo. Tiene que haber un equilibrio. Habiendo propuestas como por ejemplo producir yerba mate en cinco, diez mil hectáreas, con cientos de personas trabajado ¿cómo puede ser que sigamos importándola todos los años? Se puede plantar todo acá.
¿Cómo observa la instalación de UPM 2?
La gente quiere trabajo, está bien. Pero planten ajo. Se trae durazno importado, el tomate perita importado, pasta importada. ¿Por qué? Vamos a hacerlo acá. "Da trabajo el campo". ¿Y no es trabajo lo que se precisa? UPM va a contaminar mal todo eso. Ya contamina el río Uruguay. Dos por tres lo multan.
Hace unas semanas se dio la situación relacionada con el agua de OSE porque un funcionario echó demasiada soda cáustica...
Está como atado con alambre el Uruguay. ¿Cómo puede ser que una persona lleve el PH del agua a 12,7? No lo puedo entender.
¿Las carreras universitarias y la educación secundaria no preparan bien los recursos humanos para temas ambientales?
A la Facultad de Agronomía es a la que critico más. Estamos pidiendo un debate y no sale. La preparación que tenemos en las facultades no es académica, es mediocre.
¿Hay que optar entre Uruguay turístico y Uruguay rural?
No, porque no tiene nada que ver una cosa con la otra. Lo que pasa es que es tan grande el cambio cultural que tendríamos que hacer, que no sé si lo entenderíamos.
¿Qué medidas urgentes habría que tomar?
Viene por la prohibición de algunas cosas. Un punto fundamental es prohibir el uso de fosfatos en los detergentes. Mi hermana, que es química y ahora anda por Finlandia, hacía detergentes sin fosfatos. Le vendía al Conrad incluso. ¿Sabes cómo le fue al Conrad? Mal. Porque el producto es un poco más caro. En Islandia se prohibió la cajita de la pasta de dientes. Está al cuete. En las cercanías de los cauces de los ríos no se puede usar fertilizantes y agrotóxicos. Ahí está hecho el planteo y está bien: se debe plantar orgánico. ¿Se puede obligar a las empresas a que tengan determinado control para no tirar al agua, como la curtiembre de Florida? Sí se puede, todo se puede.
En estos asuntos muchas veces entra en juego el tema de los puestos de trabajo. ¿Qué rol deberá jugar el Pit-Cnt?
Al Pit-Cnt no queremos tenerlo ni cerca. Primero le vamos a pedir personería jurídica porque no tiene y nadie sabe qué se hace con el dinero que ingresa. No tengo ningún respeto por el Pit-Cnt. Está bien, (en UPM) son 2.000, 3.000 puestos de trabajo, pero por tres años. ¿Después qué? ¿No será mejor nuestra propuesta de plantar 10.000 hectáreas de yerba mate, que da esa cantidad de puestos de trabajo de manera permanente? Dicen: "Ah, la gente no quiere trabajar en el campo". ¿Será verdad?
VOTOS
· El PERI obtuvo 17.835 votos en las elecciones de octubre de 2014.
· La mayoría los obtuvo en Montevideo (11.004); después en Canelones (3.802) y Maldonado (1.566). Hubo departamentos en los que no se presentó.
· En las municipales de 2015 en Montevideo tuvo 5.234 votos.
