Bill Frenier, de 52 años, y Lizbeth Espejo Frenier, de 32, se casaron en el fondo del Océano Atlántico días atrás, más precisamente cerca de la costa de Fort Lauderdale, Estados Unidos.
La ceremonia duró 15 minutos, con la presencia de unos 20 invitados usando equipos de buceo e incluso un par de tiburones curiosos pero inofensivos.
La pareja intercambió anillos en el fondo del océano, se dio el beso de rigor e hizo caso como pudo a los ademanes del juez de la ceremonia, también equipado para la ocasión.
Según informó Femail, los invitados nadaron hasta el punto en que se realizó la boda y los más inexperientes observaron todo desde la superficie, con snorkel.