Carla Bruni y su esposo, el presidente de Francia Nicolás Sarkozy, llegaron tarde al encuentro con una alta autoridad de una nación extranjera, porque se quedaron haciendo el amor. Esto no es un chisme, sino información de primera mano: se lo contó la propia Bruni a Michelle Obama, cónyuge del mandatario estadounidense. Así, al menos, lo revela el libro "The Promise: President Obama, Year One" de Jonathan Alter, periodista de Newsweek, que saldrá a la venta en Estados Unidos la semana que viene.
Bruni fue más lejos, y le preguntó a su par si nunca le había pasado lo mismo, aunque no consta la respuesta de la recatada Obama.
Dato curioso: parece que el plantón se lo hicieron nada menos que a Isabel de Inglaterra.