El verano es la estación que nos lleva a las playas y piscinas. Pero entre una zambullida y otra, hay que estar atentos (hombres y mujeres) a la villana de las zonas íntimas: la candidiasis.

Esta dolencia es provocada por el hongo Cándida Albicans, que se encuentra en la piel, la boca, órganos genitales o tracto gastrointestinal de hasta el 80% de la población y no es considerada enfermedad de transmisión sexual. En algunos casos se asocia a una deficiencia inmunológica, uso de antibióticos, anticonceptivos, corticoides y alimentación.

La combinación de la humedad de la ropa interior con las altas temperaturas en esta época del año es otro factor para la manifestación de la enfermedad. "El permanecer demasiado tiempo con un traje de baño mojado aumenta las posibilidades de propagación del hongo candidiasis. Los síntomas aparecen en forma de picazón en la zona íntima, enrojecimiento en el pene y el prepucio, y la inflamación vaginal ", dice el urólogo y especialista en la salud y la fertilidad masculina, Guilherme Leme, según consigna el portal Fator Brasil.

La candidiasis del pene puede ser transmitida si la vagina es colonizada con grandes poblaciones del hongo durante el coito. La mala higiene del órgano masculino es también un factor que contribuye a la inflamación.

El tratamiento en la mayoría de los casos es simple, y basta con la aplicación local de crema y loción antifúngica. Pero si no se da la debida atención, existe el riesgo de que el hongo se extienda por todo el cuerpo llegando a los ojos, corazón, sangre, riñones y cerebro.

"Evitar este problema, sin embargo, es fácil. En la playa, fuera del agua, el más adecuado es tomar una ducha, secarse bien y usar ropa limpia. También es importante, no volver a utilizar la toalla de baño. El mismo cuidado debe hacerse con los niños, que tienen las mismas posibilidades de riesgos que los adultos ", aconseja Leme.