"Parecía una fiesta especialmente pensada para mí", se alegró Zabala, quien disfrutó del tradicional pastel de cumpleaños en el Hard Rock Café de la localidad, en donde el grupo permanecerá hasta mañana.
Según Zabala, la celebración le hizo "mucha ilusión", porque fue una sorpresa y "por estar fuera de casa".
A casi dos semanas de su llegada al país, se confesó encandilada con México: "El carácter mexicano me lo voy a llevar en el corazón, me ha encantado la gente", explicó la guapa española.
Su estancia en este país, en el que busca alcanzar la corona de la más bella del mundo el próximo 28 de mayo, le ha llevado a conocer la capital y los estados de Chiapas (sur) y Quintana Roo (sureste).
En Ciudad de México, Zabala visitó el Zócalo (la mayor plaza pública del país), la Catedral y varios museos, como el del Palacio de Bellas Artes y el del Templo Mayor.
Durante su visita a Chiapas, las concursantes tuvieron un pequeño susto con un cocodrilo mientras recorrían en lancha el Cañón del Sumidero.
Mientras observaban al animal dormido en la orilla, otra lancha se acercó a gran velocidad y el reptil se asustó, por lo que saltó al agua a poca distancia de las jóvenes, pero todo quedó en una simple anécdota.
De Quintana Roo, en el Caribe mexicano, Zabala se queda con el clima y las playas, donde se fotografió en traje de baño junto al resto de aspirantes. Anoche, las jóvenes disfrutaron de una cena de gala con el gobernador del estado, Félix González.
La española se mostró encantada de la convivencia con las otras participantes y reveló que suele estar en compañía de Miss Venezuela, con quien comparte cuarto, y de las representantes de Ecuador y Uruguay.
Natalia rechazó el tópico de que las concursantes "han de llevarse mal" y ponerse las cosas difíciles, y afirmó que disfruta con la diversidad cultural y física del grupo de guapas.
"En Miss España éramos todas más parecidas: mismos rasgos, misma vida, misma forma de pensar", explicó la concursante, quien prometió a una de sus compañeras que visitará su país.
Zabala destacó también la labor de anfitriona de la concursante mexicana, Rosa María Ojeda, quien suele explicarles detalles de los lugares que visitan y sus costumbres.
Dice llevar bien la disciplina marcada por la organización del concurso y sus horarios, porque no le cuesta entrar en rutinas.
"Si no lo llevas bien, mejor que no te esfuerces, porque el año (de reinado) va a ser así", afirmó.
Asegura que no ha tenido aún muchas ocasiones para probar la comida mexicana, ya que la diversidad gastronómica de las participantes hace que disfruten de alimentos de tipo más "neutro", explicó.
Las bellas regresarán mañana a la capital mexicana, donde disfrutarán de una cena con la ex Miss Universo mexicana Lupita Jones (1991) y el lunes de una recepción a cargo del jefe de gobierno capitalino, Marcelo Ebrard.
El próximo domingo 20 tendrá lugar en el Zócalo de Ciudad de México el desfile de trajes típicos, en el que Zabala afirmó tener "muchísimas ganas" de participar con su traje de flamenca.
"Ya sé bailar un poquito sevillanas", explicó la joven, natural de Guipúzcoa (norte), donde la tradición flamenca no está muy arraigada, ya que es propia de Andalucía (sur).
Por ello, la belleza norteña disfrutará mucho al ponerse el traje de flamenco, "con un poco más de fantasía, de espectáculo, volantes, encajes y flecos" que el modelo habitual.
(EFE)