Babasónicos sin límites

CRITICA DEL DISCO "ANOCHE"

"Miren lo que han hecho con el duende del rock, lo han destrozado, lo han convertido en una estampa estúpida de sumisión, y desalmado se fue de casa".
Pobre Duende

23.11.2005

Lectura: 2'

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Jorge Costigliolo | Montevideo Portal
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Esa época, no tan lejana y mencionada con recelo, que fue el menemismo para la historia argentina, provocó un corrimiento del rock (o los rockeros) hacia actitudes supuestamente críticas con el establishment y pretensiones de conciencia social. En pocos años, los grupos masivos y más vendedores quedaron siendo casi exclusivamente bandas de muchachotes barbudos y preocupados, de enterito, camisa a cuadros y peleados con el glamour.

Paradójicamente, su ensalzamiento del rock en estado puro pasteurizó el discurso fundamental del género; su simplismo lírico y pensamiento maniqueo está huérfano de poesía, hedonismo y desenfreno. Éstos quedaron en manos de los sintetizadores, confinados casi en su totalidad al entramado subterráneo de las urbes argentinas, que por otra parte hoy no existe.

Sin embargo, Babasónicos, como muy pocos, se las ingenió para nutrirse en esas fuentes olvidadas y dar la pelea en solitario, en medio de ese rock masculinizado y protestón. Llenos de ideas, los de Dárgelos construyeron su carrera a su imagen y semejanza, sin temor a la contradicción, y haciendo de ésta inspiración. Desde "Pasto", su trabajo debut fechado en el primer quinquenio de los 90 , pero sobre todo desde "Babasónica", la banda mutó en estilos y textos constantemente, para rendir culto al placer en todos los sentidos.

Anoche, su octavo trabajo, supera con creces el hito de Infame. El disco tiene guitarrazos y ritmos desbordantes ("Así se habla", "Solita", "Falsario", "Ciegos por el diezmo", "Luces"), baladas que calzan perfecto a la voz de gamuza de Dárgelos, canciones cocktail de carácter insolente. En esta ocasión arremeten contra el rock en general, compañeros de ruta, público, prensa y afines, en la particular jerga babasónica. Catorce canciones que son manifiestos en sí, que se desdicen, se confrontan, se ratifican. Un disco de humor despiadado, irónico y pendenciero. Manteniendo, a pesar de los años, un espíritu adolescente y burlón a prueba de puristas.

Y la canción "El Colmo", de inspirada belleza, merece dar vueltas en el random del equipo, hasta que amanezca y se terminen el vino y los cigarros. Una joya.

Por Jorge Costigliolo

Babasónicos - Anoche
Universal
2005

Jorge Costigliolo | Montevideo Portal
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