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CRISTINA KIRCHNER ASUME COMO PRESIDENTA

Cristina Fernández de Kirchner asumirá el lunes como presidenta de Argentina y entrará en la historia del país como la primera mujer en ocupar ese cargo por mandato popular tras un arrollador triunfo en octubre, cuando se consagró con el 45,29% de los votos.

09.12.2007

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La ceremonia de investidura, a la que asistirán una decena de mandatarios y representantes de gobiernos, tendrá además la particularidad de ser encabezada por su esposo, Néstor Kirchner, quien resignó postularse a un segundo mandato pese a terminar su gestión con alta popularidad.

El imponente Palacio San Martín, sede de la Cancillería, fue remozado para albergar la cena de gala que el mandatario saliente y su esposa ofrecerán este domingo a los jefes y representantes de gobierno invitados, puntapié inicial de los actos oficiales.

El lunes, de acuerdo a la agenda, la actual primera dama asistirá al Congreso de la Nación para recibir de su esposo el bastón de mando de plata y oro símbolo de su investidura y pronunciará su primer discurso como presidenta frente a la Asamblea Legislativa.

La presidenta tomará luego juramento a sus ministros en la Casa Rosada, sede gubernamental, frente a la histórica Plaza de Mayo donde por la noche se realizará un festival de música popular. A partir del lunes Cristina, una abogada de 54 años militante de la izquierda peronista en los años 70, debe tomar las riendas de un país que en sólo cuatro años registró un 45% de crecimiento económico tras emerger de la peor crisis socioeconómica de su historia.

Su plan de gobierno se propone remedar la desigual distribución del ingreso que se refleja en una persistente pobreza pese a la bonanza económica y deberá lidiar con una acechante inflación que el índice oficial cifró en octubre en 6,6%, pero que analistas y consumidores sitúan entre el 15 y el 20%.

La presidenta tendrá como tinomel económico a un jóven de 36 años, Martín Lousteau, una de las pocas figuras que se renovarán dentro del gabinete en una fuerte señal de continuidad política. Autodefinida como "hija de trabajadores", Cristina pretende ser la artífice de una renovada etapa de industrialización que sirva de base para un nuevo modelo de acumulación económica que contrapone a las ideas neoliberales que predominaron en los años 90.

En el plano internacional, la futura presidenta intentará mejorar las relaciones con Estados Unidos y profundizar los lazos con países europeos.

Sin embargo uno de sus primeros desafíos será sacar del atolladero la relación con Uruguay, empantanada en una crisis por la instalación de una planta de celulosa en el vecino país, situación que se tiende como una sombra sobre el Mercosur, el bloque que ambos conforman junto a Brasil y Paraguay.

Con información de AFP