Un atentado suicida mató a 33 personas el jueves por la mañana en la localidad santa chiita de Nayaf, a 160 km al sur de Bagdad, a cuya morgue llegaron en julio más de 1.800 cadáveres de personas que en su mayoría fueron asesinadas por disparos de balas.

Un hombre que llevaba un cinturón repleto de explosivos se hizo saltar por los aires a la entrada de un mercado del casco antiguo de Nayaf, a 150 metros del mausoleo del imán Alí y de las oficinas del gran ayatolá Alí Sistani, el más prestigioso de los dignatarios religiosos chiitas en Irak.

Según los servicios del ministerio de Sanidad, por lo menos 33 personas perdieron la vida y otras 94 resultaron heridas en este atentado.

Inmediatamente después del ataque, las fuerzas de seguridad iraquíes acordonaron la ciudad y cortaron el tráfico automovilístico.

"La morgue de Bagdad recibió los cuerpos de 1.850 personas en el mes de julio, en su mayoría muertas por impactos de balas", declaró a la AFP Kasim Yahia.

"En el mes de junio, 1.350 cuerpos fueron traídos a la morgue", afirmó Yahia, quien añadió que todas las víctimas habían muerto en Bagdad y en sus alrededores.

Según un informe reciente de Naciones Unidas, 100 iraquíes mueren asesinados cada día y en los primeros seis meses de 2006 ya perdieron la vida de esta manera más de 14.000 civiles iraquíes.

Con información de AFP