Crisis eran las de antes
COLOMBIA Y ECUADOR SUPERAN CRISIS
Los presidentes de Ecuador y Colombia, Rafael Correa y Alvaro Uribe, dieron por superado este viernes en Santo Domingo con un apretón de manos la crisis diplomática desatada tras una incursión militar colombiana en territorio ecuatoriano.
07.03.2008
Los presidentes de Colombia, Venezuela y Ecuador se sentaron a la misma mesa en la XX cumbre del Grupo de Río en un ambiente de visible tensión, mientras el resto de los gobernantes se esfuerzan por buscar un consenso.
El mandatario colombiano, Álvaro Uribe, no posó en la fotografía oficial del cónclave y se mantuvo alejado de los jefes de Estado de Venezuela, Hugo Chávez; Ecuador, Rafael Correa, y Nicaragua, Daniel Ortega, pero respondió con amplitud a una primera intervención de su colega ecuatoriano.
En la mesa en forma de herradura, Uribe se sentó entre las delegaciones de Bolivia y El Salvador, y muy cerca lo hizo Chávez al lado de la delegación de Haití.
El presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, abrió la XX cumbre del Grupo de Río con un mensaje en favor de la reconciliación para resolver los problemas regionales.
Antes de comenzar el cónclave, el mandatario colombiano habló brevemente con Fernández, quien trata de llegar a un consenso para la aprobación de una declaración sobre el conflicto generado por el ataque de fuerzas militares colombianas a las FARC el pasado fin de semana en territorio ecuatoriano.
Antes de comenzar la reunión, Correa dijo que espera que la cumbre aporte "satisfacciones a Ecuador", tras la "agresión de Colombia y la violación a su soberanía" en una operación militar en la que fue abatido el "número dos" de la guerrilla colombiana de las FARC, alias "Raúl Reyes".
Correa señaló que para este tipo de situaciones "se ha creado el Grupo de Río: esperamos que se corten de raíz los comportamientos belicistas".
Agregó que espera que en este cónclave "se siente un precedente para nunca más permitir que un país se crea con el derecho divino de perseguir lo que ellos creen son terroristas por todos lados y que permite agredir a un país hermano".
El presidente colombiano respondió a Correa con una relación de lo ocurrido y destacó que no se atacó a la población de Ecuador, sino a un campamento donde se encontraba "uno de los terroristas más tenebrosos de la historia", en alusión a "Reyes", alias de Luis Édgar Devia.
Uribe reconoció que no avisó a su homólogo ecuatoriano sobre el operativo militar contra las Fuerzas Armadas Revolucionaras de Colombia (FARC) en territorio ecuatoriano y que si lo hubiera hecho, "habría fracasado" la operación.
El mandatario colombiano reiteró que ha pedido perdón a Ecuador por la incursión castrense y que lo volvía a hacer este viernes.
A raíz de la incursión militar colombiana del sábado pasado, Ecuador rompió relaciones con Bogotá, una medida que este jueves imitó Nicaragua.
En tanto, Venezuela cerró su embajada en Bogotá, expulsó al cuerpo diplomático colombiano de Caracas y militarizó la frontera con su país vecino, para evitar una eventual operación como la ocurrida en Ecuador el fin de semana pasado.
Mano a mano
En una nueva intervención, Correa rechazó las acusaciones de Uribe sobre supuestos vínculos entre Ecuador y la guerrilla de las FARC, diciendo que "estas manos no están manchadas de sangre".
"Rechazo que mi gobierno haya colaborado con las FARC, las mentiras se derrumban por sí solas", dijo Correa a Uribe.
"Formemos una fuerza internacional para que controle la frontera que Colombia no sabe o no puede controlar con sus políticas militaristas", añadió en un momento de gran tensión en las sesiones de la XX Cumbre del Grupo Río en Santo Domingo.
"Comprométase a no agredir nunca más a un país hermano y termine con esas falacias", instó Correa al presidente de Colombia.
En ley
Por su parte, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, manifestó que "Colombia tiene todo el derecho a combatir a las FARC, pero debe hacerlo desde la legalidad" y abogo por la multilateralidad.
En su intervención, Fernández hizo una decidida defensa de la legalidad, que consideró un patrimonio imprescindible para el entendimiento entre los pueblos.
En su opinión, si no se rechaza "la justicia por propia mano estaremos perdiendo uno de los atributos fundamentales de la política exterior latinoamericana".
Por eso, Fernández abogó por la "reconstrucción de la multilateralidad para vivir en un mundo mejor", puesto que ello otorga "institucionalidad y legitimidad política" y abogó por "un compromiso para rechazar la unilateralidad".
"El terrorismo no se combate con la violación masiva de los derechos humanos, la ilegalidad no se combate con ilegalidad sino con mucha legalidad", enfatizó.
Tras recordar las liberaciones de secuestrados por las FARC que se han conseguido, Fernández estimó que es necesario hacer "un intento fuerte porque la totalidad de esos ciudadanos recuperen la vigencia de sus derechos humanos y tengan un trato humanitario".
Muerte de otro líder de las FARC
Mientras sesionaba la Cumbre se conoció la muerte de Iván Ríos, otro de los asesores directos del líder de las FARC, Manuel Marulanda, que habría muerto en combate con el ejército colombiano.
Pruebas de vida
En su intervención, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció que este jueves recibió pruebas de vida de varios militares colombianos secuestrados y en poder de las FARC. Entre los secuestrados mencionados por Chávez figura el militar colombiano de origen ecuatoriano Carlos Moncayo. También hizo referencia al rumor de una inminente liberación de Ingrid Bentancourt, pero en ese momento Correa intervino para decirle que esa noticia ya estaba desmentida.
Fuente: EFE y AFP
El mandatario colombiano, Álvaro Uribe, no posó en la fotografía oficial del cónclave y se mantuvo alejado de los jefes de Estado de Venezuela, Hugo Chávez; Ecuador, Rafael Correa, y Nicaragua, Daniel Ortega, pero respondió con amplitud a una primera intervención de su colega ecuatoriano.
En la mesa en forma de herradura, Uribe se sentó entre las delegaciones de Bolivia y El Salvador, y muy cerca lo hizo Chávez al lado de la delegación de Haití.
El presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, abrió la XX cumbre del Grupo de Río con un mensaje en favor de la reconciliación para resolver los problemas regionales.
Antes de comenzar el cónclave, el mandatario colombiano habló brevemente con Fernández, quien trata de llegar a un consenso para la aprobación de una declaración sobre el conflicto generado por el ataque de fuerzas militares colombianas a las FARC el pasado fin de semana en territorio ecuatoriano.
Antes de comenzar la reunión, Correa dijo que espera que la cumbre aporte "satisfacciones a Ecuador", tras la "agresión de Colombia y la violación a su soberanía" en una operación militar en la que fue abatido el "número dos" de la guerrilla colombiana de las FARC, alias "Raúl Reyes".
Correa señaló que para este tipo de situaciones "se ha creado el Grupo de Río: esperamos que se corten de raíz los comportamientos belicistas".
Agregó que espera que en este cónclave "se siente un precedente para nunca más permitir que un país se crea con el derecho divino de perseguir lo que ellos creen son terroristas por todos lados y que permite agredir a un país hermano".
El presidente colombiano respondió a Correa con una relación de lo ocurrido y destacó que no se atacó a la población de Ecuador, sino a un campamento donde se encontraba "uno de los terroristas más tenebrosos de la historia", en alusión a "Reyes", alias de Luis Édgar Devia.
Uribe reconoció que no avisó a su homólogo ecuatoriano sobre el operativo militar contra las Fuerzas Armadas Revolucionaras de Colombia (FARC) en territorio ecuatoriano y que si lo hubiera hecho, "habría fracasado" la operación.
El mandatario colombiano reiteró que ha pedido perdón a Ecuador por la incursión castrense y que lo volvía a hacer este viernes.
A raíz de la incursión militar colombiana del sábado pasado, Ecuador rompió relaciones con Bogotá, una medida que este jueves imitó Nicaragua.
En tanto, Venezuela cerró su embajada en Bogotá, expulsó al cuerpo diplomático colombiano de Caracas y militarizó la frontera con su país vecino, para evitar una eventual operación como la ocurrida en Ecuador el fin de semana pasado.
Mano a mano
En una nueva intervención, Correa rechazó las acusaciones de Uribe sobre supuestos vínculos entre Ecuador y la guerrilla de las FARC, diciendo que "estas manos no están manchadas de sangre".
"Rechazo que mi gobierno haya colaborado con las FARC, las mentiras se derrumban por sí solas", dijo Correa a Uribe.
"Formemos una fuerza internacional para que controle la frontera que Colombia no sabe o no puede controlar con sus políticas militaristas", añadió en un momento de gran tensión en las sesiones de la XX Cumbre del Grupo Río en Santo Domingo.
"Comprométase a no agredir nunca más a un país hermano y termine con esas falacias", instó Correa al presidente de Colombia.
En ley
Por su parte, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, manifestó que "Colombia tiene todo el derecho a combatir a las FARC, pero debe hacerlo desde la legalidad" y abogo por la multilateralidad.
En su intervención, Fernández hizo una decidida defensa de la legalidad, que consideró un patrimonio imprescindible para el entendimiento entre los pueblos.
En su opinión, si no se rechaza "la justicia por propia mano estaremos perdiendo uno de los atributos fundamentales de la política exterior latinoamericana".
Por eso, Fernández abogó por la "reconstrucción de la multilateralidad para vivir en un mundo mejor", puesto que ello otorga "institucionalidad y legitimidad política" y abogó por "un compromiso para rechazar la unilateralidad".
"El terrorismo no se combate con la violación masiva de los derechos humanos, la ilegalidad no se combate con ilegalidad sino con mucha legalidad", enfatizó.
Tras recordar las liberaciones de secuestrados por las FARC que se han conseguido, Fernández estimó que es necesario hacer "un intento fuerte porque la totalidad de esos ciudadanos recuperen la vigencia de sus derechos humanos y tengan un trato humanitario".
Muerte de otro líder de las FARC
Mientras sesionaba la Cumbre se conoció la muerte de Iván Ríos, otro de los asesores directos del líder de las FARC, Manuel Marulanda, que habría muerto en combate con el ejército colombiano.
Pruebas de vida
En su intervención, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció que este jueves recibió pruebas de vida de varios militares colombianos secuestrados y en poder de las FARC. Entre los secuestrados mencionados por Chávez figura el militar colombiano de origen ecuatoriano Carlos Moncayo. También hizo referencia al rumor de una inminente liberación de Ingrid Bentancourt, pero en ese momento Correa intervino para decirle que esa noticia ya estaba desmentida.
Fuente: EFE y AFP
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