"Tenemos una absoluta confianza en que las nuevas autoridades van a acceder a este pedido", declaró Abraham Kaul, presidente de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), cuyo edificio de Buenos Aires fue volado el 18 de julio de 1994 por el estallido de un coche bomba que causó 85 muertos.

El 31 de mayo de ese mismo año, la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) recibió un alerta sobre un posible atentado en la capital argentina, de acuerdo con una información publicada ayer, por el diario "Clarín".

El periódico reprodujo un cable de comunicación de la Cancillería enviado por el entonces embajador argentino en el Líbano, Juan Angel Faraldo, que llevaba el título "Declaraciones de guía espiritual de (la milicia libanesa) Hezbollah: atentado en Argentina".

Según "Clarín", ese escrito fue reenviado a quien era el delegado de los servicios secretos en el Ministerio de Relaciones Exteriores, que en la información fue identificado como "señor Molina Quiroga".

"Estamos muy impactados de que a nueve años del atentado todavía se demuestre que hay muchos elementos que están en la causa y los vayamos descubriendo de a poco", manifestó Kaul.

En el cable de Cancillería se alertaba sobre un discurso que había dado en el sur de Beirut el guía espiritual de Hezbollah, Mohamed Fadlallah, quien advertía que iban a generar "un problema a Israel" y que el frente del conflicto palestino-israelí "se ha extendido a todo el mundo".

Además, señaló que los combatientes musulmanes ya habían demostrado que "sus manos pueden llegar a Argentina", en referencia al atentado en 1992 contra la embajada de Israel en Buenos Aires, que también fue reducida a escombros y donde murieron 29 personas.

"Hoy estamos sumamente interesados en saber, estando notificada la SIDE, cuáles fueron las medidas que supuestamente tomaron para evitar el ataque, porque no sentimos que hubo prevención o seguridad reforzada en la AMIA", aseguró el presidente de la mutualista judía.

Kaul anunció que la entidad solicitará audiencias con el presidente argentino, Néstor Kirchner, y el ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Gustavo Béliz, quienes asumieron el pasado 25 de mayo.

Dijo que pedirán al mandatario que "derogue un decreto que impide que 14 agentes de la SIDE puedan declarar" en el juicio oral que se lleva a cabo en Buenos Aires desde septiembre de 2001 contra los presuntos integrantes de la "conexión local" del atentado.

"También queremos que se pueda acceder al sumario interno de la SIDE para desclasificar información referente a irregularidades, desvíos y ocultamientos que hubo antes del ataque contra la AMIA", añadió.

Otro de los reclamos estará referido a que sean citados a declarar en el juicio Carlos Ruckauf y Hugo Anzorreguy, que ocupaban el cargo de ministro del Interior y jefe de los servicios secretos, respectivamente, cuando se produjo el hecho.

El 5 de marzo pasado el juez Juan José Galeano, a cargo de la investigación del ataque terrorista, señaló a líderes del Hezbollah y funcionarios de Irán como responsables ideológicos y materiales del atentado.