La imagen del Gobierno argentino, en conflicto con las patronales agropecuarias desde hace casi tres meses, cayó el 23 por ciento en mayo respecto a abril último, según un informe privado difundido hoy.

El estudio, elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, indica que el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) obtuvo el mes pasado un valor de 1,33 sobre 5, lo que representa una disminución del 23 por ciento con relación a abril.

"El ICG se ubica 1,15 puntos por debajo del promedio de la administración del ex presidente Néstor Kirchner" (2003-2007), que en diciembre pasado dejó el poder, y "en una perspectiva de mediano plazo cayó 0,89 puntos (40 por ciento) en un año", sostuvo la institución en un comunicado.

La caída de la imagen del Ejecutivo se produjo en medio de una fuerte disputa con el sector agropecuario, que lleva a cabo huelgas comerciales y protestas contra el esquema de impuestos móviles a las exportaciones de granos implantado por el Gobierno en marzo último.

Según el estudio de la Universidad Di Tella, por primera vez desde octubre de 2002 la capacidad de las autoridades para resolver los problemas de la gente fue desplazada por la honestidad como el atributo que generó más confianza en la población.

Un 41 por ciento de los 1.200 encuestados en los principales centros poblados del país cree que la mayoría de los miembros del Gobierno son honestos, un punto porcentual menos que en abril.

En tanto, los entrevistados que en mayo consideraron que el Ejecutivo está resolviendo los problemas del país o sabe cómo hacerlo, pero necesita tiempo, representaron al 39 por ciento, 13 puntos por debajo que la medición del mes anterior.

En las últimas semanas han sido dadas a conocer encuestas con resultados contrapuestos sobre la imagen positiva de la presidenta del país, Cristina Fernández, que según sondeos privados cayó en los últimos meses hasta posicionarse entre un 23 y un 26,3 por ciento.

Sin embargo, mediciones dadas a conocer por el Gobierno sostienen que la popularidad de la gobernante aumentó a raíz de la prolongación del conflicto con el sector rural y oscila entre el 46 y el 60,4 por ciento.

Fuente: EFE