Un grupo de investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur, Australia, decidió investigar la influencia que podría tener el vello facial en el sex appeal de los hombres, así como determinar si el hecho de usar barba era objeto de algún tipo de prejuicio social o sexual.

Tras realizar varios experimentos con mujeres y hombres heterosexuales, el equipo de científicos liderado por los docentes Barnaby Dixson y Robert Brooks, llegaron a la conclusión que una barba "moderada", correspondiente aproximadamente a unos diez días sin rasurarse, hacía que los hombres fueran vistos como más atractivos, masculinos y saludables, en comparación con los recién afeitados o los que lucían barbas patriarcales.

El estudio, publicado en el número de mayo de la revista Evolution & Human Behavior y ciato por Muy Interesante, concluyó también que los hombres que llevan una barba completa son valorados como mejores padres potenciales y considerados "más capaces de proteger a la descendencia".