Diarios sobre cuatro ruedas

BITÁCORA DE VIAJE 9

Con el equipaje justo, dos camas, una mesa, una cocina y una bandera de Montevideo COMM metidas a prepo en su camioneta, Andrés y Ernesto son dos amigos que viajan por los caminos perdidos de América. Con el sueño de llegar hasta Québec, en Canadá, nos envían cada quince días sus impresiones de este viaje tan especial, invitándonos a participar del mismo a través de sus ojos...

26.04.2005

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Montevideo COMM / Portal Estas últimas semanas fueron de muchos paseos, muchos kilómetros y muchos gastos en combustible ya que en Perú el Diesel (y las demás naftas) cuesta mucho más que en Uruguay, a pesar de ser un servicio privado. Recordamos cuando hace 1 año nos decían que para bajar el costo de los combustibles teníamos que "asociar" ANCAP. En fin......

Apenas llevábamos 5 horas en este país ya habíamos "colaborado" 2 veces con la policía con una suma de 140 Soles (45 U$S), por suerte esto se repitió sólo una vez más, aunque creemos que esto va a empeorar cuanto más al norte estemos. Aquí está lleno de policías turísticos y de tránsito y ya nos han parado más de 10 veces en la carretera.

Nuestro primer destino fue Arequipa. La ciudad no es muy linda pero el centro histórico y la Plaza de Armas son de las mejores que hemos visto. Toda la plaza rodeada de pasivas (ojo, no quiere decir "La Pasiva"), y antiguos edificios coloniales. Cerca de allí está uno de los mejores paseos que se pueden hacer en Perú, El Cañón del Colca. Este es el segundo cañón más profundo del mundo y en algunos de los tramos tiene más de 3000 m. de profundidad. Una serie de pequeños pueblos nada turísticos descansan a ambos lados del cañón y en uno de ellos pasamos la noche, Cabanaconde, esperando que la suerte nos acompañe y así el día siguiente fuera claro y brillante para poder ver a los cóndores que vuelan por el cañón.


El día fue como esperábamos y desde algún mirador pudimos ver muchos cóndores volando majestuosamente mientras buscan comida. Un guía nos contó que cada tanto organizan una colecta, matan algún animal y lo dejan bien abajo en el cañón, así los cóndores tienen para comer y no se van a buscar comida al océano. Hay como una especie de simbiosis entre los guías turísticos y los cóndores.

Luego, derecho a Cuzco en donde teníamos dos citas. Una con el Camino del Inca y la otra con Marcos Chávez. La cita con el comandante Marcos se había dilatado en varias ocasiones, pero finalmente el día previo a empezar el camino, nos encontramos. La visita de Marcos no solo nos dejó alegres por poder estar con él. El segundo motivo de alegría fue que nos trajo varios CD s. Finalmente, un par de meses después de que los ladrones chilenos nos habían quitado nuestra música, pudimos volver a escuchar algunas de las cosas que nos gustan y salimos de la cumbia villera (a pesar que esta nueva colección incluye el Gratest hits de Bonnie Tyler).

En Cuzco hicimos el Camino del Inca. Consiste en unos 40 km. de largo y se recorre en 4 días , en el segundo de los cuales se llega hasta una altura de 4.200 metros. Nuestro grupo estaba formado por 7 turistas (increíblemente los uruguayos éramos mayoría), un guía llamado Dante, y 6 porteadores.
Los demás turistas eran Petra de Alemania, Sarah de Francia, Shaney de Irlanda, y Mor de Israel. Un punto importante a aclarar, es que, mas allá de que cada uno se lleva su mochila, con su ropa, agua, y sobre de dormir, el resto de las cosas, es decir las carpas, comida para todos esos días, es llevado por los porteadores.

Impresiona ver a esa gente, generalmente muy menuda, llevar una enorme cantidad de peso, calzados con las clásicas sandalias incas, chapoteando entre el barro, sin comer ni tomar nada durante todas las horas de caminata. Y todo eso por unos 2 dólares diarios. La explotación de los incas continúa.

El primer día de caminata es bastante descansado; son unas 5 horas de camino en los cuales hay que esforzarse un poco, pero que no es muy difícil. El día realmente complicado es el segundo. Es el día en que se alcanzan los 4.200 metros. Los últimos metros de esa subida sí que son matadores. La falta de aire se hace latente cada pocos pasos. El parar a recuperar el aire se hace una obligación. Ese es el punto más difícil del camino, inclusive una muchacha argentina y un muchacho uruguayo llegaron llorando por la falta de oxígeno.


Durante esos 2 primeros días se ven pocas ruinas incas. El tercer día es más descansado, aunque empieza con una subida de una hora que es bastante agotadora. A partir de ahí, es todo bajada hasta el camping. Ese día se visitan varias ruinas, pero increíblemente se deja fuera del camino una de las ruinas mas lindas que vimos, y que está a solo 500 mts del camping, llamada Huayna-Huayna. En estas ruinas hay un sistema de agua que esta funcionando perfectamente, además de una gran cantidad de terrazas de cultivos.

El cuarto día hay que levantarse a las 4 de la mañana, ya que la idea es ver la luz del amanecer desde Inti Punku (La Puerta del Sol).

Machu Pichu es realmente impresionante, el tamaño de la ciudad, las construcciones sobre la montaña, las terrazas de cultivo, el sistema de distribución de agua, la perfección con que encastraban las rocas, los cálculos astronómicos para ubicar los edificios y los instrumentos, todo aporta para imaginar lo grande que fue esta ciudad, aunque nunca fue capital del imperio (la capital era Qos'qo). Es tan difícil pensar cómo fue que 200 tipos pudieron vencer a 200 000 Incas. (aunque eso no es nada si pensamos que en Maracaná éramos 11 contra 200 000).

Machu Pichu es el destino turístico de América del Sur por excelencia y con razón. Vale la pena lo que se paga por hacerlo y el esfuerzo que hay que hacer para dar cada paso a 4200 mts.

Próxima entrega: Las líneas de Nazca

 

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