Ana Jerozolimski
La conocida posición oficial de Israel respecto a los esfuerzos de Irán por alcanzar poderío nuclear, es terminante: eso no debe concretarse, ya que supondría una amenaza a la existencia misma de Israel.
20.09.2009 16:38
El Presidente Mahmud Ahmadinejad, aunque desmiente que su país esté buscando armas nucleares y asegura que tiene derecho a recurrir a energía atómica con fines pacíficos, amenaza directamente a Israel y ha dicho que debe ser eliminado.
Por ello, tanto el actual Primer Ministro Benjamin Netanyahu como sus antecesores, sostienen que la combinación entre el fundamentlalismo del régimen iraní y sus aspiraciones atómicas, constituyen una receta letal que amenazaría la existencia de Israel, pero sería un peligro para el mundo todo.
Sin embargo, hace pocos días, fue el propio Mnistro de Defensa de Israel Ehud Barak quien presentó la situación en otros términos, confundiendo a muchos y sorprendiendo, cabe suponer, al propio jefe de gobierno. En una conversación con el periodista Najum Barnea del periódico “Yediot Ahronot” declaró que “no me cuento entre aquellos que consideran que Irán es un tema existencial para Israel”.
Barak agregó que “Israel es fuerte y no veo que nadie pueda suponer para nosotros una amenaza existencial”. Sin entrar en detalles, agregó que Israel podría dejar a Irán convertido en ruinas. Sin explicar el por qué de la evidente contradicción, Barak afirmó que Irán es “un desafío para el mundo entero”.
No está claro si su intención fue advertir a Irán y dejarle la sensación de que Israel se siente seguro de contrarrestar un eventual ataque iraní en su contra, o si realmente evaluó la situación actual como compleja, pero no en términos de amenaza existencial. Esto, aunque en los últimos años, analistas militares solían comentar que mientras en la lucha contra el terrorismo de radicales palestinos está claro que la intención es limitar la amenaza a la vida diaria en Israel, el tema de Irán “es diferente”, porque puede constituir ya no una mera molestia seria, sino una amenaza a la existencia misma del estado judío.
Barak no fue criticado abiertamente por figuras destacadas del sistema de seguridad, pero seguramente dejó a no pocos boquiabiertos. Es que sus declaraciones fueron formuladas justamente en un momento en el que la percepción general en la cúpula política y de seguridad de Israel respecto a Irán, es que se está acabando el tiempo para frenarle “por las buenas”.
El ex jefe del Mossad –servicio exterior de espionaje israelí- Danny Yatom, declaró recientemente que únicamente una acción militar podrá detener los esfuerzos iraníes por alcanzar capacidad nuclear. Yatom duda de que Estados Unidos apruebe un paso de ese tipo, pero afirma haber llegado a la conclusión de que la opción militar sería la única apropiada para frenar a Irán.
Dos días después de estas declaraciones, fue el vice Premier Dan Meridor quien opinó que “se está terminando el tiempo”.
Más concreto todavía-aunque no en un puesto oficial en estos momentos sino hablando a título personal-fue el ex vice Ministro de Defensa de Israel, el laborista Efraim Sneh, quien opinó en una conferencia en Washington que si Occidente no impone serias sanciones a Teherán hasta fin del año en curso, “Israel se verá obligado a actuar “.
El público que le escuchaba , ya había oído en el mes de mayo al entonces flamante embajador israelí en Estados Unidos, el historiador Michael Oren, diciendo que “Israel no permitirá que Irán tenga armas nucleares”.
La gran pregunta es si alguien cree que eso se puede lograr mediante sanciones o únicamente con un ataque militar. El actual premier Netanyahu, cuando era jefe de la oposición, dijo a esta cronista en el marco de una conferencia sobre Irán en el “Centro Jerusalem de Estudios Contemporáneos”, que “contrariamente a lo que seguramente muchos piensan, yo defiendo ante todo las sanciones y no un ataque militar, ya que si las sanciones son verdaderas, pueden resultar sumamente efectivas”.
Pero Israel no confía en la necesaria coordinación occidental en contra de Irán.
Cuando de carrera contra el tiempo se trata, la reacción casi automática de Israel al confirmarse que el Presidente Barack Obama piensa dialogar con Irán y recién luego reevaluar la situación, es de cierta preocupación. Aquí hay certeza de que nada bueno puede salir de dicho diálogo, que Irán lo aprovechará simplemente para ganar tiempo en su carrera hacia la bomba.
Pero el analista israelí especializado en Irán Meir Javedanfar, nacido en Irán y radicado en Israel desde hace unos años, lo ve desde otra óptica.
“Si bien Israel debe estar preparado para cualquier amenaza militar de Irán, sea directa o a través de Hamas y Hezbollah, en lo que se refiere a las conversaciones entre Irán y EEUU, Israel debería darles la bienvenida”, escribió días atrás. “Para los conservadores en Irán, el abrazo de Obama es el del oso que puede matar. Mientras tanto, Ali Khamenai (el líder supremo de Irán) , actuando por su libre voluntad, está haciendo un trabajo mucho mejor dañando al régimen desde adentro , frente al mundo todo”, afirma Javedanfar.
Y resume: “O sea que por ahora, en lugar de preocuparse, Israel debería tratar de hallar un poco de tiempo para disfrutar el show”.
(Ana Jerozolimski-Jerusalem)
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