Empacho de vacío

Algunos consejos para tratar la gastroenteritis

Reposo, ayuno y mucho líquido, son las claves para tratar la gastroenteritis, una infección del sistema digestivo que provoca la inflamación de las mucosas gástrica e intestinal.

23.10.2015 08:09

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La gastroenteritis es una infección del sistema digestivo ocasionada, en la mayoría de los casos, por alguna bacteria o agente patógeno proveniente del consumo de algún alimento en mal estado. Este cuadro provoca una inflamación de las mucosas gástrica e intestinal y tiene en la diarrea su síntoma más importante, la que puede venir acompañada de pérdida del apetito, náuseas o vómitos, entre otros malestares relacionados.

Según el portal Nosotras, la clave para tratar una gastroenteritis está en hacer reposo, ayuno y en beber abundante líquido. Sin embargo, en casos más graves, puede requerir de consulta y tratamiento médico. Una dieta adecuada, astringente y libre de fibra, así como una buena hidratación serán esenciales para hacer frente a una gastroenteritis.

¿Qué se puede consumir?

Se aconseja beber agua con limón, preparar infusiones digestivas o relajantes (manzanilla, tilo y/o melisa son algunas de las más efectivas), y jugos de frutas sin pulpa o, en casos de gran pérdida de líquidos, bebidas isotónicas pueden ser también incorporadas en las primeras horas.

Cuando los vómitos y la diarrea vayan cesando, se pueden incorporar leches fermentadas descremadas con bifidobacterias. Es muy probable que luego del primer día las molestias digestivas se vayan pero continúe la inapetencia: no hay que forzar nada y darle al cuerpo el tiempo que necesite para ir recuperándose.

En general, al cabo de dos o tres días se retorna a la normalidad. Mientras, lo más aconsejado, es llevar gradualmente una dieta astringente y sin fibra, con el fin de que la función intestinal se vaya normalizando. A medida que uno se sienta mejor se pueden ir incorporando gradualmente alimentos secos, arroz, papas y zanahorias cocidas, pechuga de pollo o jamón, así como pescados blancos a la plancha y pequeñas porciones de fruta fresca madura, como banana o pera.

Una última recomendación es consumir alimentos ricos en pectina, ya que es una fibra soluble con efecto astringente. La manzana rallada y oxidada, la pera cocida, el membrillo o la banana bien madura son de las opciones más recomendadas. Tanto el membrillo como la manzana también aportarán taninos, compuestos naturales que tienen propiedades antiinflamatorias y astringentes.