El accidente ocurrió en Bruselas, Bélgica, cuando el Boeing 747 de carga intentaba despegar.
El avión estuvo a punto de cruzarse con una red ferroviaria pero se detuvo en el asfaltado, informó el Daily Mail.
Los cinco tripulantes que iban en el avión, afortunadamente, pudieron escapar por la salida de emergencia gracias a un dispositivo inflable. Cuatro de ellos sufrieron lesiones leves.
"El accidente ocurrió durante el despegue", dijo la vocera del aeropuerto Zavente. "No sabemos qué lo causó", agregó.
El avión llevaba autos y estaba lleno de combustible, por lo que fue casi un milagro que no sucediera nada. Se detuvo a sólo 200 metros de una autopista y a diez metros de una vía de tren.
El piloto, al comprender que no podría elevar vuelo, intentó detenerlo, cosa que pudo hacer a tiempo evitando un desastre.