Un grupo de integrantes de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú ya planea el viaje la próxima semana a Santiago de Chile, donde se celebrará la reunión de jefes de Estado iberoamericanos, según confirmó José Pouler, integrante de ese colectivo argentino.

"Se están haciendo los preparativos para llevar a Chile la protesta contra Botnia", confirmó Pouler en declaraciones a la agencia oficial de noticias Télam.

Los vecinos de Gualeguaychú protestan desde hace años contra la instalación frente a sus costas, en la localidad uruguaya de Fray Bentos, de una planta de Botnia, a la que acusan por contaminación.

Argentina recurrió el año pasado ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, donde denunció a Uruguay por haber habilitado unilateralmente la instalación de Botnia a la vera del río Uruguay.

Debido a esta controversia, los presidentes de Argentina, Néstor Kirchner, y de Uruguay, Tabaré Vázquez, no dialogan desde marzo de 2006, cuando mantuvieron su última reunión bilateral por este conflicto en Santiago de Chile.

El ministro uruguayo de Vivienda y Medio Ambiente, Mariano Arana, dijo ayer que la planta de Botnia comenzará a operar en "cuestión de días", una vez que el gobierno de Vázquez le conceda la autorización final.

El rey Juan Carlos de España, a través del embajador español en la ONU, Juan Antonio Yañez Barnuevo, actúa como "facilitador" del diálogo entre los gobiernos argentino y uruguayo, que por el momento sólo se canaliza a través de reuniones entre ministros.

Se espera que los dos países puedan llegar a algún tipo de acuerdo en la Cumbre Iberoamericana que tendrá lugar los próximos 8 y 9 de noviembre en Santiago de Chile, consenso sobre el que España ha mostrado su optimismo.

Es por ello que la decisión final sobre el inicio de las operaciones de la planta de Botnia podría demorarse unos días, hasta que concluya la cumbre de jefes de Estado de Chile, para evitar ahondar el conflicto con Argentina.

El Gobierno uruguayo indicó en varias ocasiones en los últimos días que confía en abordar este espinoso asunto iniciado en octubre de 2003 con las autoridades argentinas en el marco de la cumbre de Santiago, en concreto con la reunión bilateral que celebren Vázquez y la presidenta electa argentina, Cristina Fernández de Kirchner.

"Sabemos que Botnia está a punto de comenzar a operar y que contra eso no se puede, pero nuestra lucha crece, supera las fronteras argentinas y se extiende a otras organizaciones. Vamos a ver cómo se hacen cargo de todo esto", dijo Pouler.

"Confiamos en el poder de la movilización, del justo reclamo, de seguir siendo escuchados por el Gobierno argentino y con la firmeza de que nunca le otorgaremos la licencia social a Botnia", añadió.

Fuente: EFE