Hoy, elevamos nuestras plegarias en recuerdo y en memoria de las víctimas bárbaramente asesinadas, y abrazamos a los heridos y lisiados, a los supervivientes de la tragedia y a los familiares, para quienes cada día del año es un 17 de marzo, y todas las horas son las 14:45, en que los relojes y los corazones de los seres queridos se detuvieron para siempre.
Tehé Nafsham Tzrurá Betzror Hajaim. Que sus almas, bendita sea su memoria, sigan envueltas por siempre en un hálito de vida.
No olvidamos que, mientras nuestros pensamientos están junto a las víctimas de la masacre, los terroristas y sus instigadores siguen libres y continúan buscando el modo de atentar contra Israel, tanto dentro del país como en el exterior. Irán, el patrocinador del atentado, sigue burlándose de la justicia, al tiempo que continúa financiando el terrorismo, amenaza sin cesar con "borrar del mapa" a Israel, e invierte ingentes esfuerzos en hacerse de armamento nuclear. El Estado de Israel sigue exigiendo el completo esclarecimiento de los hechos y plena justicia a los mentores y perpetradores del atentado, y llama a los hombres y pueblos de buena voluntad a condenar el terrorismo y el odio cualquiera sea su causa.
Embajada de Israel en Uruguay