Lin Tianzhuan, de 38 años, vive en Shuimen, sur de China, y desde los 13 años comenzó a ver en sus extremidades crecimientos de piel extraños, parecidos a escamas y ostras, informa el periódico británico Telegraph.
"Comenzó con algunos bultos, entonces traté de tomar antibióticos y aplicar cremas, pero no mejoró. Crecieron más y más, y pronto cubrieron mis brazos, mis piernas, mi espalda y mi cabeza. Es como si me estuviera convirtiendo en piedra, era horroroso", relató.
Lin comenzó a ocultarse de la familia, amigos y vecinos que lo llamaron "Niño coral". "Si tenía que salir me envolvía en mantas porque la gente gritaba si me veía", agregó.
Según el periódico, Lin se está recuperando de esta extraña condición gracias a médicos de una clínica especializada en problemas de piel. En el Fuzhou Dermatosis Prevention Hospital señalaron que "la seriedad y lo prolongado de esta enfermedad nos shockeó".
Lin conserva en este momento algunas marcas descoloridas de lo que fue su enfermedad y está esperando nuevas sesiones de radioterapia para quitárselas.