Los casos de sífilis continúan en aumento en Uruguay. Si bien el crecimiento ya se venía registrando en los últimos años, durante el primer semestre de 2026, el incremento fue aún más acelerado, según explicó la coordinadora del Ministerio de Salud Pública (MSP), Susana Cabrera, a Montevideo Portal.
La infectóloga alertó que, aunque son poco frecuentes, ya comenzaron a detectarse algunos casos de sífilis terciaria, una etapa avanzada de la enfermedad que puede provocar accidentes cerebrovasculares, enfermedades cardíacas, trastornos osteoarticulares e incluso demencia.
"Estamos viendo muchas sífilis y ya estamos viendo algunos casos de sífilis terciaria, lamentablemente", señaló.
La infectóloga explicó que la sífilis suele comenzar con una pequeña lesión indolora que desaparece por sí sola, lo que lleva a muchas personas a creer que el problema se resolvió. Sin embargo, la bacteria permanece en el organismo.
Más adelante pueden aparecer erupciones en la piel, caída del cabello o inflamación de ganglios, síntomas que incluso pueden confundirse con alergias. Luego la enfermedad entra en una etapa latente sin manifestaciones visibles, aunque la persona puede seguir transmitiéndola si no recibe tratamiento.
Cabrera indicó que no existe una investigación que determine con precisión las causas del aumento. "Creemos que claramente está relacionado con una baja percepción del riesgo y un menor uso del preservativo", indicó.
La especialista también remarcó la preocupación por la sífilis durante el embarazo. La infección puede transmitirse al bebé y provocar abortos, muerte fetal, malformaciones o alteraciones en el desarrollo.
Por ese motivo, el MSP promueve el testeo durante cada trimestre del embarazo y hace especial énfasis en que también se controle la pareja de la futura madre.
"Muchas veces la mujer recibe el tratamiento, se cura, pero si la pareja no se trata vuelve a infectarse. Esa reinfección explica parte de los casos de sífilis congénita", explicó.
La infectóloga recordó que la sífilis tiene tratamiento y cura, aunque haber padecido la enfermedad no genera inmunidad.
En cuanto a la frecuencia del testeo, recomendó que las personas con parejas sexuales ocasionales se realicen un examen aproximadamente cada seis meses, mientras que quienes mantienen una relación estable pueden espaciar más los controles, siempre de acuerdo con la evaluación médica.
Además, destacó que el objetivo del ministerio es que todos los prestadores de salud incorporen de forma progresiva test rápidos con resultados en unos 15 o 20 minutos.
Remarcó que la sífilis "no es una enfermedad del pasado". Cabrera consideró que uno de los principales mitos es pensar que la sífilis desapareció o que afecta únicamente a determinados grupos sociales. "La sífilis está entre nosotros y puede afectar a cualquier persona que tenga relaciones sexuales sin protección", afirmó.
También pidió dejar de lado la vergüenza asociada al diagnóstico. "Hacerse el diagnóstico de una infección de transmisión sexual no tiene que generar vergüenza. Tiene cura, el tratamiento es sencillo y, además de cuidarse uno mismo, también permite proteger a las personas con las que se mantuvieron relaciones sexuales", concluyó.