La versión nació en el colectivo #ATECapital, de la localidad de Neuquén, pero la grabación que se viralizó en las redes fue grabada por una joven madre en Boedo.

En esta variante feminista, la popuar canción romántica se convierte en herramienta de denuncia de la ola de femicidios que castiga al vecino país. Según datos de la asociación Civil La Casa del Encuentro, en el vecino país muere una mujer cada 18 horas por causa de la violencia machista.