Contenido creado por Laura Meléndez
Salud

Secos y molhados

¿Cuál es la temperatura ideal del agua para lavarse la cara?

El agua, ya sea fría, tibia o caliente, aporta beneficios para la piel del rostro. Te contamos cuáles son los pro y contras de la temperatura para aprovechar sus cualidades.

09.03.2016 10:22

Lectura: 3'

2016-03-09T10:22:00-03:00
Compartir en

La limpieza facial es un hábito muy importante para mantener el cutis saludable, ya que durante el día se acumulan impurezas tanto a causa de la contaminación del aire como por residuos de maquillaje.

Fría, tibia o caliente...¿cuál es la temperatura ideal para lavarse la cara con agua? Veamos los pro y contras de cada temperatura, según lo que aconseja Natursan.net.

Agua fría

Utilizar agua fría permitirá la estimulación de la circulación, de esta forma las toxinas se pueden transportar más eficientemente y se favorece su expulsión del cuerpo a través de los capilares a la vez que se facilita la remoción de residuos que hayan quedado depositados en la piel.

Ayuda a prevenir el acné y otros problemas que pueden surgir en la piel a causa de la acumulación de toxinas y residuos.

Otra alternativa que está muy de moda es lavarse el rostro con agua helada. Aunque pueda parecer algo brusco, el agua helada puede ayudar a mejorar el aspecto de la piel. Se sugiere realizar el lavado unas tres veces por día (la primera al levantarse), aproximadamente con intervalos de 10 a 30 segundos.

Uno de los puntos positivos de lavarse el rostro con agua helada es que puede ayudar a desinflamar el área de los ojos. También puede disminuir el enrojecimiento de la piel del rostro, para después maquillarte sin problemas.

Otro beneficio de lavarse la cara con agua helada es que esto permite reducir los poros que como consecuencia de las bajas temperaturas tienden a cerrarse, esto hará que tu piel se vea más tersa y suave.

Agua caliente

Para usar agua caliente (no tanto como para quemarse) al limpiar el rostro sugieren tener en cuenta algunas cuestiones.

La piel posee aceites naturales que sirven como nutrientes y protectores. Si utilizamos agua caliente para lavarnos el rostro habitualmente, estos aceites se irán perdiendo, generando resequedad en el cutis y provocando una mayor cantidad de cebo, lo que nos puede provocar o empeorar el acné o los puntos negros o blancos en el rostro, si ya los tenemos. Por eso no es recomendable lavarse la cara durante la ducha, aunque nos quede cómodo hacerlo.

Agua tibia

A quienes no les guste lavarse la cara con agua fría o helada, la alternativa es utilizar agua tibia, ya que no tendrá el efecto negativo del agua caliente, permitiendo que la piel conserve sus aceites naturales y ayudando a mantenerse hidratada y saludable.