Contenido creado por Gerardo Carrasco
Salud

Si esta cárcel sigue así

“Cárceles para gordos”: la controvertida respuesta china ante el aumento de la obesidad

El sistema ha generado polémica por su disciplina a ultranza. Sin embargo, muchos pagan unos cuantos billetes para que los “encierren”.

07.01.2026 15:27

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2026-01-07T15:27:00-03:00
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El veloz y marcado crecimiento de la obesidad en China es una preocupación para las autoridades del país. Esa situación generó el surgimiento de las denominadas "prisiones para obesos", campos de entrenamiento de estilo militar centrados en lograr que sus "reclusos" pierdan peso rápidamente.

Dado que más de la mitad de los adultos chinos padecen sobrepeso, el sector de los campamentos de entrenamiento, tanto privados como públicos, se ha expandido en los últimos tiempos. Actualmente existen más de mil, la mayoría de ellos instalados en antiguos edificios escolares, ahora adaptados para un nuevo cometido.

El ingreso a estas "cárceles" es voluntario, y una vez dentro los asistentes se enfrentan a dietas estrictas y rutinas intensas de ejercicio.

Dentro de estos centros, las normas son estrictas y todo el entorno recuerda a una prisión: zonas valladas, puertas de acero y vigilancia permanente. Los programas recomiendan una estancia de 28 días.

Estos centros de adelgazamiento cobraron popularidad en las últimas semanas fuera de China luego de que la influencer Egg Eats, australiana de origen chino, compartiera en Instagram videos de su experiencia en uno de esos presidios.

La joven contó que se despertaba a las 7:30 a. m., se pesaba a diario y practicaba spinning, boxeo y varios tipos de gimnasia durante horas. Aseguró que perdió 4 kg en 14 días con un programa que cuesta entre 900 y 1,500 dólares.

Las comidas consisten en platos tradicionales chinos, en porciones muy medidas y controladas. Los refrigerios y el picoteo entre comidas están estrictamente prohibidos, y el personal del lugar hace requisas en los dormitorios con el fin de incautar alimentos escondidos.

A pesar de que suelen cumplir con los resultados prometidos, el modelo de estos establecimientos es criticado por su rigor y vigilancia constante, una presión que es sufrida especialmente por los niños, quienes podrían verse impedidos de abandonar el sistema aunque así lo desearan.

Los datos oficiales indican que el número de niños obesos en el país se ha cuadruplicado desde el año 2000.