El fabricante alemán Volkswagen inició hoy una ofensiva de nuevos coches compactos eléctricos con la presentación mundial del Raval por parte de su filial española Cupra.
El Cupra Raval, presentado a la vez en varias ciudades europeas, es el primero de los cuatro modelos eléctricos de gama básica del grupo que se lanzarán este año. La salida al mercado está prevista para el verano europeo con un precio de entrada de 26.000 euros (30.350 dólares).
El ID. Polo, cuyo lanzamiento está previsto algo más adelante, será 1.000 euros más barato. Y le seguirán otros dos modelos de Volkswagen y Skoda: los dos SUV pequeños ID.Cross y Skoda Epiq.
Entrada en el segmento eléctrico de gama básica
Con los cuatro utilitarios de tres marcas, el grupo quiere abrirse paso en el segmento eléctrico de gama básica, por debajo del modelo eléctrico más económico hasta la fecha, el ID.3, cuyo precio ronda los 30.000 euros.
Para el lanzamiento, Volkswagen cedió el protagonismo a su filial española, ya que los cuatro coches se fabrican en España, y el desarrollo corrió a cargo de Cupra y su marca hermana Seat.
El Cupra Raval estará disponible inicialmente en tres "ediciones de lanzamiento exclusivas", llamadas "Dynamic", "Dynamic Plus" y "VZ Extreme". La versión más potente tendrá una batería de gran capacidad, al menos 211 CV y hasta 450 kilómetros de autonomía y un precio mínimo de 37.250 euros, según comunicó una portavoz.
La versión básica, por unos 26.000 euros, tendrá una batería más pequeña y menos caballos de potencia. Los clientes podrán realizar sus pedidos previsiblemente a partir de julio, añadió la portavoz.
El proyecto conjunto ahorra 650 millones de euros
El Raval, de cuatro metros de largo, ya se había presentado camuflado el pasado septiembre en el Salón Internacional del Automóvil (IAA Mobility) de Múnich, junto con el ID. Polo, y las dos variantes SUV.
El director de Cupra, Markus Haupt, habló entonces de un "punto de inflexión" que va más allá de un simple coche. Según Haupt, lo que hace especial al Raval es, sobre todo, la estrecha colaboración con las marcas hermanas del grupo en el desarrollo del modelo.
Los cuatro vehículos comparten la misma plataforma y se fabrican en dos plantas en España, en Cataluña. Según Volkswagen, el desarrollo conjunto supone un ahorro de 650 millones de euros.
El objetivo de ventas para los cuatro modelos en conjunto es de varios cientos de miles de coches al año. Se espera que esto suponga un notable impulso para las ventas de coches eléctricos del grupo.
El año pasado, Volkswagen vendió un total de 983.100 coches eléctricos de todas las marcas del grupo, de los cuales casi 80.000 fueron de Cupra.
El año que viene le seguirá un utilitario aún más económico, el ID.Every1, que se podrá adquirir a partir de unos 20.000 euros. El sucesor del antiguo Volkswagen Up se fabricará en Portugal. No hay planes de lanzar versiones de otras marcas del grupo.
DPA