Android lleva más de una década integrándose en los autos, primero con Android Auto para celulares y después con el sistema operativo Android Automotive integrado.
Aun cuando se ejecuta en automóviles, su uso se ha limitado al sistema de infoentretenimiento. Pero eso podría empezar a cambiar pronto con los nuevos planes de Google para vehículos definidos por software (SDV).
Las compañías automotrices suelen proteger el software de sus vehículos, que se ha convertido en una parte fundamental de la experiencia de conducción a medida que los autos evolucionan hacia la categoría de “computadoras sobre ruedas”.
Si bien esto se debe en parte a la seguridad, los datos recopilados por el software automotriz también son sumamente valiosos. Como resultado de la diversidad de proveedores, los vehículos cuentan con diferentes conjuntos de software que pueden incluir componentes incompatibles de multitud de proveedores.
Google afirma que puede solucionar este problema de “fragmentación” con una versión más potente de Android Automotive OS (AAOS) diseñada para vehículos autónomos.
Los vehículos dependen cada vez más del software para nuevas funciones, como el control de la climatización o el uso de llaves inteligentes desde el teléfono.
Google acabó abandonando Android Auto basado en el celular para centrarse en la experiencia de Android Auto proyectada y en Android Automotive OS, que ejecuta Android localmente en el vehículo.
El siguiente paso de Google ofrece a los fabricantes de automóviles una versión SDV completa de Android Automotive, lo que permite que el software integrado de Google interactúe con componentes del auto que no están relacionados con la seguridad.
De esa forma, la pantalla con Android podría controlar el aire acondicionado o enviar datos de conducción para avisar cuándo se requiere mantenimiento. Sin embargo, no será responsable de garantizar que los sistemas de frenado inteligente o de mantenimiento de carril funcionen correctamente.
Google afirma que el nuevo sistema operativo Android Automotive (AAOS) aliviará la presión sobre los fabricantes de automóviles para que ofrezcan una buena experiencia de usuario, al tiempo que brindará funciones a los conductores de forma más rápida y eficiente mediante actualizaciones OTA de Android.
La experiencia restringida de Android Automotive ha ganado popularidad, y compañías como Volvo, BMW, Volkswagen y Rivian la utilizan en algunos de sus vehículos.
Google afirma que entre sus proyectos iniciales de AAOS SDV se encuentran Renault y Qualcomm.