El español Marc Márquez (Ducati Desmosedici GP26), nueve veces campeón del mundo de motociclismo y titular por séptima vez del cetro de MotoGP, continúa siendo el enemigo a batir, aunque sus rivales parecen estar más cerca, cuando este fin de semana comience la competición con la disputa del Gran Premio de Tailandia en el circuito de Buriram.

A pesar de sufrir tres caídas en los últimos test de Buriram y estar aquejado de molestos dolores estomacales, con vómitos incluidos, Marc Márquez mostró el potencial que forma con su pareja, la Ducati Desmosedici GP26, que ahora conoce mucho mejor que el año pasado, cuando llegó al equipo oficial del fabricante italiano de Borgo Panigale.

No fue el más rápido al final de los test de Tailandia, superado por dos pilotos de Aprilia, el oficial italiano Marco Bezzecchi, nuevo récord absoluto en Buriram, y el japonés Ai Ogura, con la RS-GP de la escudería satélite estadounidense Trackhouse.

Mejoró la moto

Bien es cierto que, entonces, el siete veces campeón del mundo de MotoGP entregó el desenlace de las jornadas de test a sus rivales, al decidir no salir a pista la segunda jornada por la tarde, tras sufrir una caída por falta de concentración, como el mismo confirmó posteriormente.

Pero lo cierto es que Marc Márquez cuenta en 2026 con una moto que conoce perfectamente pues si el año pasado saltó de una versión de 2023 a la de 2025, ahora dispone de la evolución de la moto que el año pasado le hizo campeón del mundo y eso ya es un dato a tener muy en cuenta.

En cualquier caso, Ducati volvió a demostrar que es la mecánica a tener en cuenta, la más efectiva de todas, al colocar cinco de sus seis motos, por la ausencia del lesionado Fermín Aldeguer, mejor rookie de la pasada temporada, entre los 10 primeros.

Antes de que comience la competición esa ya es una referencia a tener muy en cuenta, pues Ducati cuenta en sus filas con los hermanos Márquez, Marc y Alex, con el dos veces campeón del mundo italiano Francesco Pecco Bagnaia, y los también italianos Fabio di Giannantonio y Franco Morbidelli.

Bezzecchi al acecho

Entre ellos se inmiscuyeron los pilotos de las Aprilia RS-GP, que demostró ser la fábrica que más y mejor ha trabajado para acercarse a las todopoderosas Ducati, con sus cuatro pilotos entre los 11 más rápidos de la categoría, con mención especial al italiano Marco Bezzecchi, que peleó hasta la última carrera de 2025 por el subcampeonato mundial.

Bezzecchi ha sido, además, el más rápido en los últimos test previos al inicio del campeonato, con récord absoluto de la pista el último día, batiendo el registro que desde 2024 detentaba 'Pecco' bagnaia. Y, si bien es un dato a tener en cuenta, lo cierto es que el trazado de Buriram se le da muy bien a las características de las Aprilia, pero una cosa son los test y otra muy distinta será el inicio del campeonato.

Bezzecchi será uno de los rivales a batir, pero una vez más un cada vez más maduro Marc Márquez, será la referencia para todos ellos.

Es más que obvio el paso adelante de Aprilia, muy cerca ya de Ducati en lo que a rendimiento técnico se refiere, y quizás un paso por detrás de los de Noale se encuentran los principales referentes de la austríaca KTM, con el español Pedro Tiburón Acosta como su principal valedor y el también español Joan Mir en lo que a la japonesa Honda se refiere.

Por ser la sorpresa

Ambos, tanto Acosta como Mir, acabaron entre los 10 primeros de los test de Buriram, y por ello deben ser rivales a tener en cuenta, aunque los ingenieros de ambos fabricantes aún tienen trabajo por delante para dotar a sus pilotos más rápidos del mejor material para acercarse a Ducati y Aprilia.

En el caso de KTM también habrá que tener muy en cuenta al español Maverick Viñales, que ha decidido apostar todo en su lucha por ser campeón del mundo de MotoGP y, para ello, ha decidido contratar los servicios de un tres veces campeón del mundo de la categoría como es el también español Jorge Lorenzo.

Dos deportistas de fuerte personalidad a los que no muchos les auguran una larga relación, aunque de ella se podría presumir el potencial lo suficientemente fuerte como para que se conviertan en aspirantes al podio en todos los grandes premios, si disponen del mejor material técnico posible.

En el lado de Honda ese apoyo que necesitan los técnicos y el propio Joan Mir vendrá dado por su propio compañero de equipo, el italiano Luca Marini y el francés Johann Zarco, quien sin ser un aspirante al título sí que es aspirante a más de una victoria a lo largo de la temporada.

Yamaha, lejos

Otra fiesta muy distinta es la que les va a tocar bailar a los pilotos oficiales de Yamaha, el francés Fabio Quartararo y el español Alex Rins, que han sufrido en sus propias carnes el escaso rendimiento del nuevo proyecto de motor de cuatro cilindros en V, como el resto de sus competidores, pues hasta el pasado año eran los únicos con un motor térmico de cuatro cilindros en línea.

Ni Quartararo ni Rins han podido destacar en los test de pretemporada, lo que hace presuponer que sufrirán, como mínimo, en toda la primera parte del campeonato, aún a pesar de gozar de numerosas 'concesiones' técnicas por parte de la organización del Campeonato.

En el capítulo de los rookies (debutantes) en 2026 habrá dos, el brasileño Diogo Moreira, al manillar de una Honda RC 213 V, y el turco Toprak Razgatlioglu, sobre una Yamaha YZF M1 V4.

Moreira ha dado muestras, en ocasiones, de poder rayar a un alto nivel en su nueva categoría de MotoGP, tras lograr el título de Moto2 en 2025, mientras que en el caso de Razgatlioglu, su condición de doble campeón del mundo de Superbike (2024 y 2025), no le augura un futuro demasiado prometedor sobre la V4 de Yamaha.

EFE / FútbolUy