El inglés Lando Norris (McLaren) defiende título en el Mundial de Fórmula 1, marcado por el nuevo reglamento técnico, que arranca este fin de semana en Australia y que, después de 24 Grandes Premios concluirá el 6 de diciembre en Abu Dabi.

McLaren, que revalidó el título de constructores, dominó prácticamente los tres primeros cuartos del pasado campeonato, en el que la épica reacción final del cuádruple campeón del mundo neerlandés Max Verstappen (Red Bull) lo dejó a sólo dos puntos de Norris (423 a 421), en un Mundial que lideró durante más de dos tercios su compañero, el australiano Oscar Piastri, tercero en la general final (410).

Mad Max, de 28 años y que se quedó a un paso de capturar, con un auto inferior, un quinto título seguido, fue, para muchos, el vencedor moral durante un año en el que nadie igualó sus ocho victorias y sus ocho poles. Pero el Mundial lo gana el piloto que más puntos suma y Norris, de 26, se convirtió en el undécimo británico en coronarse en la categoría reina.

Esta temporada arranca con dos incertidumbres muy claras: la meramente deportiva, que atañe al nuevo reglamento técnico y, por consiguiente, a las características y el pilotaje de los nuevos monoplazas – serán más lentos –; y la preocupante situación geopolítica internacional derivada de los bombardeos de Israel y Estados Unidos a Irán y la posterior respuesta de este, que, de momento, afecta de forma clara a todo el Oriente Medio, una zona donde están programadas la cuarta y la quinta prueba del año, el mes que viene: en Baréin y Arabia Saudita, respectivamente.

Con el nuevo reglamento técnico, las cartas se están barajando de nuevo. Con autos que serán más cortos, estrechos y ligeros, con menos carga aerodinámica, sin efecto suelo, con motores V6 Turbo cuya potencia se reparte, a partes iguales, entre la del motor de combustión y la eléctrica. Sin el regenerador de energía eléctrica a través del calor disipado por el motor de combustión (MGUH) y con la única regeneración de energía a través de la cinética (MGUK).

En la pretemporada quizá menos significativa de los últimos años y en la que esta primera carrera de Australia no tiene por qué marcar necesariamente una pauta con miras al resto del año, hubo jornadas de test en Barcelona, primero, y en dos ocasiones más en Baréin.

Sobre el papel, y siempre expuestos a conjeturas y especulaciones diversas, Ferrari, la escudería más laureada de la historia -aunque sin título de pilotos desde 2007 y que ganó su último de constructores un año después-, para la que conducen el monegasco Charles Leclerc y el hombre récord de la categoría reina, el inglés Lewis Hamilton (con 105 triunfos – dos en Australia – y 104 poles y que, a los 41 años, no renuncia a pelear por una octava corona), parece muy rápida a una vuelta.

Mercedes – con motor propio –, para la que pilotan el inglés George Russell y el joven italiano Andrea Kimi Antonelli, y McLaren – con propulsor de la marca alemana – apuntan, sobre el papel, mayor consistencia; y Red Bull (en la que el astro neerlandés tendrá como nuevo compañero al francés Isack Hadjar, para no pocos el mejor debutante del año pasado), con nuevo motor Ford, parece tener el propulsor que mejor regenera; y también es rápido a un giro.

El español Fernando Alonso, doble campeón mundial (2005 y 2006), con 32 victorias, una de ellas en Australia, y 106 podios, cuenta con el estelar ingeniero inglés Adrian Newey como principal responsable del diseño del nuevo AMR26, el cual ha tenido todo tipo de problemas.

Ni siquiera con el mejor gurú al frente han podido esquivar los obstáculos que implica arrancar año con un motor diferente (Honda), así como con nueva caja de cambios y la suspensión trasera de construcción propia (prácticamente toda la parte posterior del coche), cuando hasta el año pasado todo ello se adquiría en Mercedes.

Con muchísimas vueltas menos que las que dieron la mayoría de los rivales, el enésimo problema a resolver en los autos verdes es el de las superlativas vibraciones que genera el motor nipón.

“Esa vibración en el chasis está causando algunos problemas de fiabilidad”, dijo Newey, “pero el problema mucho más importante es que esa vibración se transmite finalmente a los dedos del piloto”. “Fernando cree que no puede dar más de 25 vueltas consecutivas sin correr el riesgo de sufrir daños permanentes en los nervios de las manos”, explicó.

Alonso, por su parte, indicó: “Si estuviéramos luchando por la victoria, podría hacer tres horas en el coche con las vibraciones que no me pasaría nada”, aseguró.

“Hay vibraciones que vienen por el motor, que Honda ya las identificó en los primeros test. Hemos visto que el coche no aguanta, a veces se rompen los espejos, la luz trasera, los pilotos... Lógicamente, notamos las vibraciones y después de unas vueltas se te quedan un poco adormecidas las manos o los pies, o el cuerpo en general”, ahondó.

El argentino Franco Colapinto, de 22 años, aspira a buscar puntos esta vez con el Alpine, en una temporada que marca el regreso a la categoría reina del mexicano Sergio Pérez, subcampeón mundial hace tres años.

Checo, de 36 años, formará pareja en Cadillac – nuevo equipo, el undécimo, en parrilla, que eleva a 22 los pilotos participantes – con otro subcampeón del mundo, el finlandés Valtteri Bottas, un año mayor que él.

El joven británico-sueco Arvid Linblad, de 18 años, que correrá en Racing Bulls el único debutante en una temporada en la que entra en juego la alemana Audi, que -de nuevo con el veterano alemán Nico Hülkenberg y el joven brasileño Gabriel Bortoletto al volante- asume la estructura de lo que era Kick Sauber.

Hoy a la noche arrancarán los primeros entrenamientos libres de un Mundial – con seis fines de semana con formato sprint, el primero de ellos el siguiente, en China – sin DRS, pero con un nuevo botón “push to pass” que libera energía recargada y que se podrá usar en ciertas partes de cada pista.

Lo harán en el circuito semi-urbano de Albert Park, de 5.278 metros, con 14 curvas y en el que, en seco, se rodará con los neumáticos de la gama de compuestos más blanda; es decir: los C3 (duros, reconocibles por la raya blanca), los C4 (medios, raya amarilla) y los C5 (blandos, roja).

Los ensayos se completarán entre la madrugada de este viernes y la noche, horas antes de la calificación, que ordenará la formación de salida de la carrera dominical, prevista a 58 vueltas para completar un recorrido de 306,1 kilómetros. Para la que se admiten apuestas: recomendando, eso sí, que el montante no sea demasiado elevado.

Gran Premio de Australia

Jueves 5
22:30 / Práctica 1 (ESPN 5)

Viernes 6
02:00 / Práctica 2 (ESPN)
22:30 / Práctica 3 (ESPN 5)

Sábado 7
02:00 / Clasificación (ESPN)

Domingo 8
01:00 / Carrera (ESPN)