La escudería Aston Martin limitará
las vueltas de sus vehículos en el Gran Premio de Australia, con el que dará
inicio la temporada el próximo fin de semana, para evitar que sus pilotos
sufran daños en los nervios por las vibraciones que se transmiten por el
volante.
El director del equipo, Adrian Newey, aseguró que las vibraciones del motor
Honda se estaban transfiriendo al chasis, lo que suponía una carga para los
dedos de Fernando Alonso y Lance Stroll, según explicó a la prensa en el
circuito de Albert Park.
“Esa vibración en el chasis está causando algunos problemas de fiabilidad”,
añadió, “pero el problema mucho más importante es que esa vibración se
transmite finalmente a los dedos del piloto”.
“No sé con qué se podría comparar. Supongo que sería como electrocutarse en una silla o algo así. No muy diferente. Son vibraciones muy incómodas. Son malas para el motor, pero también para las personas que van dentro del coche”, reconoció.
“Fernando cree que no puede dar
más de 25 vueltas consecutivas sin correr el riesgo de sufrir daños permanentes
en los nervios de las manos”, explicó.
Mientras que “Lance es de la opinión de que no puede dar más de 15 vueltas
antes de ese límite”, agregó Newey, según recogen medios locales.
El director de Aston Martin admitió que tendrán que “limitar mucho el número de
vueltas en carrera hasta que se detecte el origen de la vibración y se pueda
solucionar”.
Por su parte, el presidente de Honda HRC, Koji Watanabe, afirmó que estaban
trabajando para resolver los problemas, pero no quiso pronunciarse sobre cuándo
se llegará a una solución porque dar una fecha es “bastante difícil”.
EFE / FútbolUy