Por Pedro Dutour
Al principio había más incertidumbre que certezas. Pero algo decía que valía la pena jugársela. En el momento en el que Evelyn Rivero de Gregorio ingresó a Medicina en 2019, la posibilidad de completar toda la carrera en Paysandú todavía no estaba asegurada. Ese año comenzó el CIO Salud, el primer tramo de la formación, con una perplejidad que compartía con otros estudiantes de la región: si los siguientes años de la carrera no se habilitaban en el litoral, el camino debía continuar en Montevideo. Como casi toda la vida.
La situación cambió cuando el Consejo de la Facultad de Medicina aprobó la apertura del segundo año en el Cenur Litoral Norte. Para esa generación significó la posibilidad de permanecer en la ciudad y avanzar hacia un objetivo que hasta entonces parecía lejano. Esto es, el de completar la carrera sin trasladarse a la capital.
“Nosotros teníamos una gran incertidumbre porque aún no estaba el segundo año acá en la región, ni segundo ni tercero, aunque sí cuarto, quinto y sexto. Por tanto, para hacer el segundo y tercer año tendríamos que trasladarnos hacia Montevideo”, contó Evelyn a Montevideo Portal. La aprobación de esa continuidad, dijo, representó “un gran logro porque tuvimos la oportunidad de poder continuar la carrera acá, en Paysandú”.
En 2020 comenzó segundo año, pero la llegada de la pandemia incorporó un nuevo desafío para estudiantes y docentes. La formación médica debió adaptarse a una mezcla de actividades virtuales y presenciales bajo protocolos sanitarios.
Evelyn junto a su esposo Lucas y su hijo Mateo.
Los flamantes médicos del Cenur Litoral Norte.
“Gracias al compromiso y a la organización del equipo docente pudimos continuar. Tuvimos actividades virtuales y también presenciales, con todas las medidas necesarias”, recordó la sanducera de 26 años.
Con la incorporación del tercer año en la región, aquella generación de 2019 pasó a ser la primera en completar íntegramente la carrera de Medicina en el Cenur Litoral Norte, la que celebró el pasado jueves 30 de julio en el helipuerto del Hospital Escuela del Litoral. Evelyn y otros 15 estudiantes. Los años clínicos, correspondientes a cuarto, quinto y sexto, ya se desarrollaban en Paysandú, al igual que el internado.
La posibilidad de formarse cerca de su familia representó uno de los motivos que llevó a Evelyn a sostener desde el comienzo la decisión de permanecer en su ciudad. “Siempre tuve claro que mi objetivo no era irme a Montevideo. Tenía muy presente que quería hacer la carrera completa en Paysandú, cerca de mi familia”, remarcó.
La llegada de Mateo
El tramo final de la carrera estuvo marcado por otro acontecimiento decisivo en su vida. Con la aparición de otra vida. En 2024, mientras cursaba sexto año, nació Mateo. Su hijo llegó el 17 de febrero de 2025, pocos meses antes de que ella retomara el internado.
“Fue un gran desafío a nivel personal. Tuve que reorganizar mi vida, pensar cómo iba a seguir de ahí en adelante”, dijo. El regreso a las prácticas implicó una nueva rutina: dejar a su bebé en casa para cumplir con las exigencias de la formación médica y luego volver a asumir su papel de madre.
Los festejos en el obelisco sanducero.
“Tenía que ir, tenía que cumplir con mi responsabilidad y terminar la carrera. A su vez, en mi casa dejaba a mi bebé. Volvía y me sacaba el uniforme para ser mamá todo el día de nuevo”, comentó.
Evelyn asegura que pudo sostener ambas etapas gracias a la planificación y a una organización constante. Durante toda la carrera mantuvo el ritmo académico y no tuvo interrupciones en su trayectoria. “Nunca perdí nada. Siempre llevé la carrera al día, en tiempo y forma”, afirmó.
Una generación histórica
Su historia forma parte de la primera generación de esos 16 médicos que egresó en Paysandú tras completar todos sus estudios en la región, un proceso que la Universidad de la República considera uno de los avances más importantes de la descentralización universitaria. La graduación, en el Hospital Escuela del Litoral, contó con la presencia de familiares, docentes y autoridades.
Durante el acto protocolar de ese día, el coordinador de la carrera de Medicina en Paysandú, Lucas Vignolo, definió el egreso como “un hecho histórico para todo el interior”, mientras que el director del Cenur Litoral Norte, Mauricio Cabrera, destacó que se trata de “uno de los mayores logros del proceso de descentralización de la Universidad de la República”.
Evelyn Rivero y su felicidad.
Para Evelyn, además de representar un logro académico, la culminación de la carrera abre una nueva etapa vinculada a la especialización. Su próximo objetivo es ingresar a la residencia de Medicina Familiar y Comunitaria, una elección relacionada con el tipo de vínculo que busca construir con sus pacientes.
“Para mí es fundamental poder crear ese vínculo de cercanía y brindar una atención más integral, poder acompañarlos en las diferentes etapas de toda su vida. Como algo longitudinal, no en un momento preciso, sino a lo largo del tiempo”, aseveró. La flamante galena proyecta continuar su formación en Paysandú, donde también tiene su familia y su proyecto personal. “Poder seguir formándome en mi ciudad es una gran ventaja”, insistió.