A unos 23 kilómetros de la ciudad de Tacuarembó, Valle Edén —que cuenta con unos 90 habitantes permanentes— conserva una concentración poco habitual de historias y paisajes. La antigua estación ferroviaria, las ruinas de una posta de diligencias del siglo XIX, el Pozo Hondo (un salto de agua que desemboca en una profunda cavidad natural), las formaciones rocosas conocidas como marmitas y el museo dedicado a Carlos Gardel forman parte de un territorio donde distintas épocas del departamento quedaron superpuestas.

Ahora, además, el lugar incorpora nuevas propuestas. El Museo Carlos Gardel ha sido reformado, ha sumado tecnología y una nueva sala dedicada a la historia de San Fructuoso y a los argumentos que vinculan al Zorzal con Tacuarembó. También se inauguró un astromirador y está prevista la reactivación de la línea ferroviaria entre Tacuarembó y Valle Edén con vagones de pasajeros durante el fin de semana del Patrimonio (a desarrollarse el próximo 3 y 4 de octubre).

La vieja estación de trenes de Valle Edén. Foto: Pedro Dutour.

La vieja estación de trenes de Valle Edén. Foto: Pedro Dutour.

Para Santiago Díaz, coordinador de museos de la Intendencia de Tacuarembó, el objetivo apunta a que esos elementos formen parte de una propuesta turística más amplia para el departamento. “El entorno de Valle Edén es espectacular”, dijo a Montevideo Portal.

Un museo que cambió de forma

El Museo Carlos Gardel, inaugurado en 1999, dejó atrás buena parte de la presentación original y, de acuerdo con Díaz, la renovación modificó tanto la distribución como la manera de presentar la información. “Ahora el museo está completamente reformado. Incluimos mucha tecnología: proyectores, recursos didácticos y botoneras. Es todo interactivo”, explicó.

El Museo Carlos Gardel de Valle Edén. Foto: Intendencia de Tacuarembó.

El Museo Carlos Gardel de Valle Edén. Foto: Intendencia de Tacuarembó.

Una de las principales novedades es una sala ubicada en el edificio de enfrente, que tiene un patio central y está dedicada a la historia de San Fructuoso, nombre con el que se conocía a Tacuarembó en sus primeros tiempos.

El recorrido aborda la historia del coronel Escayola y su familia y presenta los argumentos utilizados para sostener la vinculación de Gardel con Tacuarembó y Valle Edén. También atiende la relación con Berta Gardes y la discusión acerca de si el artista nació en Francia o Argentina.

“Ahí se cuenta la historia del coronel Escayola, la familia, cómo fue el nacimiento de Gardel y la vinculación con Berta Gardes. También el porqué de esa confusión de si es francés o argentino”, ahondó Díaz. La otra sala quedó dedicada específicamente a la vida y obra del cantante e ícono del tango rioplatense.

Díaz estima que el museo recibe entre 800 y 1.000 personas por mes, aunque el número depende de las condiciones climáticas.

La pulpería y las declaraciones de Gardel

El edificio que actualmente alberga parte del museo tuvo antes otra función. “Eso era una pulpería de la zona”, recordó Díaz. Según la historia que se presenta en el museo, Gardel regresó a Tacuarembó cuando tenía aproximadamente 15 años, después de haberse marchado a Buenos Aires, y habría realizado allí algunas de sus primeras presentaciones.

El museo por dentro. Foto: Intendencia de Tacuarembó.

El museo por dentro. Foto: Intendencia de Tacuarembó.

En ese mismo contexto aparece uno de los elementos documentales que el museo considera centrales para sostener la tesis de su origen tacuaremboense: publicaciones del diario El Telégrafo de Paysandú en las que Gardel habría declarado haber nacido en Tacuarembó.

“Tenemos los diarios de El Telégrafo en el museo, los recortes del diario. Son parte fundamental de los documentos en los que se muestra que él declaró en varias oportunidades haber nacido en Tacuarembó”, subrayó Díaz.

El museo, por tanto, no se limita a exhibir imágenes y objetos relacionados con el artista. La renovación busca presentar el conjunto de argumentos y documentos que forman parte de la posición de los locales sobre el origen de Gardel.

“El objetivo principal siempre ha sido reivindicar la figura de Carlos Gardel como tacuaremboense. Ese es el objetivo que inició el proyecto de armar un museo de Carlos Gardel en Valle Edén”, explicó el coordinador.

Un cielo que se convirtió en atractivo

La renovación del museo también coincidió con la incorporación de una propuesta innovadora: el astroturismo. Junto con la nueva sala se inauguró un astromirador y la elección del lugar se encuentra relacionada con las condiciones de observación nocturna que ofrece Valle Edén.

“Las noches en Valle Edén y la luna llena son realmente espectaculares”, afirmó Díaz. Con este cometido, la intendencia trabaja en esta propuesta junto con Hugo Alfonso, un referente de la zona que desarrolla actividades de astroturismo.

La idea es incorporar las observaciones del cielo al conjunto de opciones disponibles para quienes llegan a Valle Edén, aprovechando además la iluminación nocturna del museo y su entorno. “El museo en la noche, con la iluminación, tiene un encanto bastante especial”, dijo Díaz.

Los trenes vuelven a Valle Edén

A su vez, los vagones que permanecen junto a la vieja estación, a metros del museo, también forman parte de la historia ferroviaria del lugar. Pero durante el fin de semana del Patrimonio está previsto que la relación de Valle Edén con el tren deje de ser solamente un recuerdo.

El encantador entorno de Valle Edén. Foto: Intendencia de Tacuarembó.

El encantador entorno de Valle Edén. Foto: Intendencia de Tacuarembó.

La línea Tacuarembó-Valle Edén será reactivada con vagones de pasajeros con fines turísticos durante el sábado 3 y domingo 4 de octubre en una iniciativa impulsada por las direcciones de Turismo y Cultura de la intendencia y con la participación de AFE.

Además, la propuesta no se limitará al trayecto hasta Valle Edén porque está en los planes incorporar Paso del Cerro —otro pueblo del departamento de Tacuarembó, pero hacia el norte—, donde se encuentra un túnel ferroviario, el único de esas características en el país.

Por el momento, utilizarán el servicio en fechas especiales y evaluarán luego su continuidad. “La idea es hacerlo, en principio, en esta fecha especial del Día del Patrimonio y después en otras fechas puntuales que podamos desarrollar. Si vemos que tiene una funcionalidad interesante, lo podemos aplicar como algo turístico”, señaló Díaz.

Durante esa primera experiencia también habrá música en vivo, en la que estudiantes del Centro Cultural de Tacuarembó participarán de una prueba en la que tocarán durante el recorrido.

Para que se queden más tiempo

La recuperación de estos espacios forma parte de una estrategia turística departamental que busca modificar una característica del movimiento de visitantes en Tacuarembó, en la cual se busca incrementar la permanencia de quienes llegan a la zona. “Hoy día, Tacuarembó es como el dormitorio de quienes cruzan hacia Brasil o vienen de Brasil hacia Argentina”, dijo Díaz.

La noche y su pureza, otro atractivo del lugar. Foto: Intendencia de Tacuarembó.

La noche y su pureza, otro atractivo del lugar. Foto: Intendencia de Tacuarembó.

Añadió que actualmente existe un turismo principalmente de una noche, con mayor ocupación hotelera durante la semana y menor movimiento durante los fines de semana. En ese escenario, la recuperación de museos, el desarrollo de las termas y la incorporación de propuestas como el tren turístico y el astroturismo buscan ampliar las opciones.

Se trabaja mucho en museos, en el tema de termas y en un montón de cosas más”, afirmó.

Valle Edén ocupa un lugar particular dentro de esa estrategia porque concentra varios de esos recursos en un mismo espacio: patrimonio ferroviario, naturaleza, historia, turismo cultural y ahora también observación astronómica.