Una semifinal en chino

Desde China

Por Daniel Ríos(*)
Twitter: @danny_rios

03.06.2011 16:30

Lectura: 5'

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Estoy bien del corazón. Está más que científicamente demostrado. Es que ningún electrocardiograma ni ensayo de laboratorio puede superar la exigencia de seguir Peñarol-Velez desde Nanchang, al sur de China.

Me levanté temprano porque acá la cuestión empezaba a la mañana. Me aseguré que el portal Roja Directa pasara el partido y que el portal de la Sport 890 funcionara a la perfección.

Y arrancó el partido...los primeros minutos fueron para meter el primero y el porteño se lo perdió. Me acordé de aquel mano a mano en la final con Nacional y que esa historia también terminó bien. Y bueno... cosas del fóbal y como me dijo Diego Aguirre una vez, "seguro que si estabas vos, engachabas y era gol".

El tema fue la conexión. El portal se cortó mil veces. Para ser preciso, se cortó por primera vez en el gol de Mier. Cuando quise volver a conectarlo y no funcionaba, me di cuenta que del salto que pegué con el gol arranqué el cable de internet (no es fácil encontrar wifi acá). Segundos largos de reconexión. La gente me informa por Messenger y me quiero abrazar con la flia y los amigos. Al que tengo es al ghanés que sintió los gritos y vino a ver si me pasaba algo...y claro que me pasaba. Trato de explicarle pero lo único que sabe de Uruguay es "Suárez".

Con el gol de Mier se descontroló la cosa. Puse la radio pero, por cábala, quería seguir prendido a Fox. Nunca en mi vida usé una cábala. Hoy ya pienso que promesa cumplo si salimos campeones. Me hablan por MSN, no sé si la radio llega antes que la tv, si la tv llega antes que la radio. El MSN me cuenta casi en tiempo real pero no quiero. ¡QUIERO VERLO YO!



Gol de Vélez. Bajo el volumen absoluto del portal de Internet. No soporto el delay. No soporto a los porteños gritando el gol. No soporto a la mucama del hotel que viene a hacer el cuarto y le explico en mi muy básico chino que si entra, o grita "Peñarol, Peñarol" o vuela por el balcón. La mucama acepta y se ríe. Ellos se ríen.

No puede ser, nos meten el segundo."El Tanque Silva". Escucho bocinas de camiones que pasan por la carretera de Nanchang y me tengo que repetir que no es alguien festejando un gol de ellos para babosear o uno nuestro para el delirio. "No, Dani, tas en China...nos camioneros no están escuchando a Peñarol". Suena idiota. Sueno idiota. Es verídico.

Me dedico a hablar con una amiga que prefiere no verlo por los nervios y tratamos de hablar de asados y hasta de moda si cabe....pero es imposible, tenemos un ojo y el corazón puesto en una pantalla.

Penal.

Se corta.

Cierro el MSN.

Pongo la radio y parece que lo erraron. No estoy seguro. ¿Será posible? Abro el MSN Me lo confirmaron por MSN. Se abre Roja Directa y veo la pifia del "Tanque".

Se cuelga la computadora y tengo que reiniciar. Te odio Gates. Jobs, sos muy caro.

José, el otro uruguayo, está hablando con la novia por Skype y aparte es tuerto así que salgo a festejar por los pasillos del Hotel. Sí, festejé un penal errado. Festejé que "nos iban a pasar por arriba", que lo "daban vuelta seguro". Pase lo que pase, les va a costar y mucho...

Y festejé porque, de repente, me acuerdo que los brasileños eran los actuales campeón pero alguno dijo que se nos abrió la suerte. Me acuerdo del toque divino de la Católica. Después me acuerdo que el cuadro polenta, polenta, era Velez y que llegamos de suerte hasta acá. Ahora me acuerdo de muchos amigos también y de la buena gente que labura en Peñarol son varios. Me acuerdo de Nacho Ruglio que labura por Peñarol como loco y desde abajo. Yo me creía que era fanático hasta que conocí "al Nacho Ruglio".

El final fue como todo lo demás, cortado. Gritando solo. Pegando contra las paredes. Llamando a mis viejos (el perro está bien y todo genial por ahí, según me informan). Explota el MSN, hablo con todos. En los bares, en las casas, en las calles. Pongo la radio y voy a escuchar hasta que hablen. Voy a recorrer todos los portales. Voy a tener que escribir algo sobre este nerviosismo para Montevideo.com
Me propuse no hablar una palabra de Peñarol en estas crónicas. Casi que lo juré, yendo contra mis instintos más básicos que me hicieron colgar la camiseta y la bandera por media China. Es imposible no decir algo. Tan imposible como parecía que un equipo uruguayo llegue a la final de la Libertadores....o que la gane.

(*) Daniel Ríos es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de la República, periodista y productor del programa "Las cosas en su sitio" en Radio Sarandí y posee más de diez años colaborando en prensa escrita y medios electrónicos. En mayo de 2011 fue invitado por el gobierno chino para concurrir a un seminario de un mes de duración sobre cultura, economía y arte local. Desde la región central china escribe su diario de viaje.