Evangelina Carrozo, Reina del Carnaval de Gualeguaychú y famosa por pasear sus curvas delante de decenas de presidentes, realizó una infartante producción fotográfica para la revista "Gabo".
La conocimos por la pancarta que protestaba en contra de la instalación de las plantas de celulosa sobre el Río Uruguay. Mentira, la conocimos por los escasos centímetros cuadrados de ropa que cubrían su armoniosa figura.
Se trata de Evangelina Carrozo, Reina del Carnaval de Gualeguaychú y heroína de los desposeídos (de los desposeídos de ropa). Y lo que hizo ante 60 presidentes del mundo lo repitió días pasados en una producción fotográfica para la revista "Gabo", informó Infobae.
Las fotos no la muestran con sus prendas carnavaleras, sino con lencería muy fina (en calidad y espesor) posando de manera muy sugerente sobre una silla antigua.
En la entrevista, esa excusa que tienen los hombres para justificar la compra de la revista, Evangelina contó su experiencia como militante ecologista. "Fue impresionante empezar a ver cómo avanzaba la construcción de las plantas, en especial de esa chimenea gigante y terrible".
Evangelina se "convirtió" a Greenpeace y fue elegida para irrumpir en la Cumbre de presidentes realizada en Viena, con la famosa pancarta en contra de las plantas de celulosa.
Yo soy bastante lanzada, audaz. Además, esta era una causa importante como para dejarla pasar, supongo que cualquier persona habría aceptado. Tuve suerte en ser elegida. Creo que había una sola oportunidad y dimos en el blanco justito , dijo.
Me parece que la gente de seguridad no se asustó porque se trataba de una mujer con casi nada de ropa, con los brazos en alto, no tenía que ocultar nada , agregó.
La fama repentina hizo que le llovieran imitaciones, pero no era lo que ella quería. Sentía que en ese momento podía desvirtuar el mensaje y que también era mi responsabilidad cuidarlo .
Hasta Gerardo Sofovich la quiso para su revista. Le contesté que admiraba mucho lo que él hacía pero que tenía que esperar. Supo entender que no era el momento .
El momento llegó, muchachos.