Medioambiente

Carretera perdida

Experto pide medidas tras la muerte de un elefante atropellado en Malasia

Preocupa la fragmentación que las estructuras humanas crean en el hábitat de elefantes y tigres.
19.06.2017 09:24
2017-06-19T09:24:00

Ahimsa Campos-Arceiz, profesor de la Universidad de Nottingham en Malasia, pidió hoy medidas para proteger a los animales en zonas de riesgo, tras la muerte de un elefante atropellado en el norte del país.

El paquidermo, de dos años, fue encontrado muerto en la autovía Gerik-Jeli a su paso por el estado de Perak, el pasado viernes con señales de haber sido atropellado.

"El problema es que la carretera divide el bosque, obstaculiza el movimiento de los animales (...) La gente conduce más rápido de lo que debería", indicó a Efe el experto español, que también forma parte del proyecto Gestión y Ecología de los Elefantes Malasios (MEME, sigla en inglés).

En los últimos 7 años han muerto 3 elefantes en accidentes de tráfico, pero lo que más preocupa a Campos-Arceiz es la "fragmentación" que está produciendo la construcción de infraestructuras en el hábitat de los elefantes y otros animales como tigres o gaúres, un tipo local de búfalo.

El experto celebró proyectos de las autoridades malasias como un viaducto construido en la autovía Gerik-Jeli para permitir el paso de la fauna.

Sin embargo, pidió medidas más baratas pero difíciles de aplicar como un mayor control policial y baches que permitan reducir la velocidad a un máximo de 50 kilómetros por hora y más iluminación en zonas cercanas a los parques naturales.

En opinión de Campos-Arceiz, Malasia es un país que se está desarrollando muy rápido, pero también tendrá que tomar decisiones difíciles para proteger su medio ambiente como trazar carreteras más largas que eviten áreas de densidad boscosa.

Aunque no hay datos oficiales, MEME estima que hay unos 1.500 elefantes en estado salvaje en la zona penínsular de Malasia.

Los elefantes asiáticos pesan entre 2.000 y 4.000 kilogramos y consumen entre 150 y 200 kilogramos de plantas al día, por lo que necesitan grandes espacios para sobrevivir.

EFE