Entrevistas

La onda de Davyd

Conversamos con el músico colombo-uruguayo Davyd M.

El artista acaba de publicar “In the Woods”, su nuevo EP, a través del sello portugués Bosom Records.
12.09.2017 14:26
2017-09-12T14:26:00

Un par de semanas antes del paso del huracán Irma, Davyd M. está en un atasco de tránsito en Miami, así que tiene tiempo para conversar. Este colombiano de nacimiento y uruguayo por adopción regresa a casa luego de un día de trabajo. Es músico y DJ, pero en.

Estados Unidos trabaja como camarero. Su actual ocupación no le quita las ganas ni el tiempo para dedicarse a su verdadera pasión: la música.

Por estos días, el sello portugués Bosom Records publicó In the Woods, su nuevo EP, que continúa la línea de electrónica/fusión/hip-hop iniciada en 2014 en el proyecto Lost In Fabric, y que, desde entonces, lleva varias producciones publicadas en distintas partes del mundo.

Davyd M. arrancó en la música casi accidentalmente; era un hobby que rápidamente se fue comiendo al profesional audiovisual. Había estudiado cine, trabajó en Tenfield, Danubio FC y Rentistas, pero en un momento las bandejas tiraron más que la cámara. Y ahí está.

Estudió producción musical en Estados Unidos, pero las nuevas directivas de Donald Trump lo pusieron en la cuerda floja. Quizás a fin de año esté de nuevo por Montevideo, la tierra que lo recibió, primero con desconfianza, y que terminó siendo un amor correspondido.

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¿Cómo llegaste a Estados Unidos?

En principio vine de vacaciones. Siempre estuve haciendo música y, estando de vacaciones y visitando a la familia, me di cuenta de que era una buena oportunidad para quedarme y seguir con mi música. Después de eso trabajé en la empresa de una prima y estudiando inglés. Una vez que terminé ese curso decidí ir a estudiar producción musical en la universidad, en Orlando. Allí estuve dos años, en Full Sail, una de las universidades más importantes de Estados Unidos para música y cine. Desde setiembre del año pasado estuve buscando trabajo, pero desafortunadamente no me ha salido, y ahorita estoy trabajando de mesero. Igualmente sigo con la música, y saqué algunas producciones en dos sellos, uno de México y otro de Portugal. Además, hice algunas producciones independientes, también. Seguí dándole para adelante y haciendo cosas por mí mismo. Ahora volví a Miami, para ver si conseguía más opciones de trabajo.


Sos colombiano...

Soy colombiano, pero a los 13 años llegué a Uruguay, y me nacionalicé. Allí estudié cine.


¿Y cómo llega un colombiano a Montevideo? ¿Qué trajiste de Colombia?

Llegué a Uruguay porque mi mamá se casó con un uruguayo, un futbolista bastante conocido. Y llevé, de Colombia, los colores, el amor, la pasión, la transparencia, la sonrisa. A veces me pasaba, en el colegio, que creían que estaba borracho porque me la pasaba riendo, poniéndole buena cara a la vida. En Uruguay, al ser, a veces, un país tan gris, no me encontraba muy bien.

 

¿En qué momento conectaste con Uruguay? ¿O siempre te sentiste extranjero?

Sucede que Uruguay es un país con mucha libertad. Un país en el que podía andar en bicicleta tranquilo. Yo venía de los 90 en Colombia, una época en la que directamente no miraba la calle. No la podía ni mirar. Uruguay fue, para mí, un país que representó libertad, y también ese amor, esa pasión que tiene el uruguayo. Esa lucha. Y con el tiempo, a medida que fui creciendo, fue indagando más en el país, me di cuenta de que era un lugar con mucha cultura artística. Ha desarrollado talentos que a otros países les cuesta mucho más, incluso con más población. Y empecé a descubrir grupos de música que me llamaron mucho la atención. Y también comencé a ir a fiestas de música electrónica, que por ese entonces estaban afirmándose. Ahí formé una banda con mis compañeros de colegio, del Jesús María. Luego hice un curso de DJ y tuve un profesor de guitarra de la Filarmónica. Yo seguí siendo muy colombiano y seguí atado a mis raíces musicales colombianas, pero Uruguay me dio esa perspectiva de profesionalismo y globalismo. Aunque no parezca, artísticamente, Uruguay me parece un país muy abierto y con muchas condiciones. Gracias a Uruguay hoy soy músico.

 

¿Te quedó algo de la música uruguaya en tu impronta como compositor?

Me gustó mucho Zitarrosa. Y Días de Blues. Desde sus letras hasta su música son un grito al arte y la libertad social. Y La Vela Puerca, el Peyote Asesino, Plátano Macho... Luego fui haciendo la transición hacia la música electrónica. Siempre, desde niño, me gustó mucho el hip-hop y la electrónica.

 

¿Cuándo descubriste que podías desarrollar una carrera como músico y productor? ¿Cuáles fueron tus primeros pasos?

Cuando sentí la pasión por la música quise ser DJ. Ahí estudié con Oscar Valdez, uno de los principales DJ de Uruguay. Me fue re bien, y empecé a tocar en fiestas de amigos, previas de fiestas y cosas así. El curso lo hice en 2009, más o menos, y busqué hacer un curso de producción musical, pero no había en ese momento. Algo corto, no quería una carrera, todavía. Yo estaba, en ese momento, enfocado en el cine. La música todavía era mi hobby, pero también mi pasión. Hice música mucho tiempo sin haber tomado clases de producción musical, sin conocer profundamente la teoría de la música.

 

¿Y el cine quedó relegado?

Sí, el cine quedó en un segundo orden. Mucho tiempo trabajé en Tenfield, en Danubio, Rentistas y una vez que llegué a Estados Unidos decidí dedicarme a la música. Vi que podía estudiar, desarrollar la carrera, y tomé la decisión de poner las manos completas en eso.

 

Fue una decisión importante...

Sí. Fue por 2014. Decidí ahí dejar el cine y meterle a la música.

 

¿Cuáles son tus influencias ahora? ¿El cine es algo que esté presente en tu música?

Ahorita mis referencias son Richie Hawtin en la electrónica, Jay Dilla en el hip-hop y La Etnia, una banda colombiana. Lo que me conectó es el tema del audiovisual. Yo puedo desarrollar mis videos, hay muchas imágenes a las que les "veo" el sonido. En la universidad aprendí a producir para películas, así que veo la imagen y en seguida estoy tocando la idea en el piano. Es más que todo eso. Ahora puedo conectar esos dos mundos.

 

¿Volvés a Montevideo?

Sí, vuelvo en noviembre, a tratar de establecerme otra vez, porque el tema con el nuevo presidente hace difícil el tema de los papeles. Es muy difícil estar legal acá, así que mi opción hoy es volver al lugar donde empecé, donde ya construí algo.

 

Jorge Costigliolo | Montevideo Portal
jcostigliolo@montevideo.com.uy