Locales
El hombre que amaba a los animales

Piden ayuda para reconstruir SOS Rescate Fauna Marina, arrasada por el temporal

El refugio SOS Rescate Fauna Marina fue destruido por el último temporal y necesita colaboración para ser reconstruido. Conocé la emocionante historia de su mentor, Richard Tesore, que a tres meses de recibir un trasplante de hígado se enfrenta a otro enorme desafío.
15.11.2016 09:15
2016-11-15T09:15:00

Medios de comunicación, aficionados a la conservación ambiental y la fauna, especialistas y vecinos de Punta Colorada y Piriápolis conocen perfectamente el nombre de Richard Tesore y su ONG, SOS Rescate Fauna Marina.

Desde hace 25 años, Richard tiene un pequeño establecimiento en la playa de Punta Colorada en el que rescata, rehabilita y libera distintas clases de animales, como pingüinos, delfines, lobos marinos, tortugas, etcétera. Es frecuente que Tesore aparezca en los medios de comunicación para aportar información sobre conservación de fauna o asome en la puerta del establecimiento, donde los visitantes tienen además la chance de ver el trabajo que hace con los animales a su cuidado.

Hace poco, Richard estuvo en peligro extremo por problemas de salud e inició una lenta recuperación tras recibir un trasplante de hígado por el que esperó tres años. Por si este sacudón a su vida fuera poco, el último temporal destruyó casi todas las instalaciones de SOS Rescate Fauna Marina, su hogar y refugio, sometidas con frecuencia a las inclemencias del tiempo al estar ubicadas sobre la playa.

Infocasas.com.uy y Casaseneleste.com iniciaron una campaña solidaria para recolectar los 25.000 dólares que se necesitan para ayudar a reconstruir su casa y el refugio, cuya fecha límite es el 30 de noviembre de este año.

Según explicaron sus amigos, esta fecha se debe a las condiciones de salud en la que se encuentra Richard, así como el "deplorable estado del refugio".

Desde Casas en el Este, comentaron que el sitio tendrá una sección especial donde se va a mencionar a todos aquellos medios y empresas que brinden su apoyo, "dando el destaque que merecen".

Quienes deseen colaborar pueden ingresar a este enlace http://www.rescatefaunamarina.org.uy/, donde se puede donar y saber exactamente para qué se usará el dinero. También se puede apreciar el antes y el después del refugio, tras el temporal de hace pocas semanas.

Los destrozos

Tras el histórico temporal del 2005, en que el mar se metió en las instalaciones de S.O.S. y destruyó todo, Richard, amigos y voluntarios lograron tras un año de esfuerzos construir el doble de instalaciones y mejorar el equipamiento para tratar a los animales.

Los temporales de estos últimos meses dejaron a Richard en un shock similar, informaron los organizadores de esta campaña. "Pero este da miedo sobre todo porque físicamente estoy en otra condición que hace diez años", dijo Tesore. Apenas había salido del trasplante hepático cuando el viento voló casi todos los techos del refugio, aflojó todas las estructuras e hizo explotar los ventanales.

"Hay que hacer una reconstrucción de casi el 70%. Para eso lo principal es que el clima nos dé un changüí, un poquito de tregua, y ya empezar a trabajar haciendo un plan de qué se va a reconstruir antes de la temporada. El temporal arrancó hasta los cercos y la bomba de agua salada, que hay que volver a instalarla, y todo lo que era madera está flojo, deteriorado, igual que vidrios", agregó

Ahora deben conseguirse contenedores en préstamo para instalarse en el lugar ahí mientras se reconstruye, porque "hay muchos materiales útiles que hay que poner al resguardo". El temporal destrozó además la propia casa de Richard, que hoy cuenta con una habitación prestada hasta que empiece la temporada, pero necesita un lugar seguro y en condiciones higiénicas adecuadas para continuar su delicada recuperación.

Una historia familiar


Durante estos 25 años, SOS Rescate Fauna Marina rescató unos 300 animales por año y atendió hasta 3000 llamadas de ayuda. Brindó talleres para las escuelas y recopiló muchísima información sobre el rescate y la preservación de la fauna.

El proyecto S.O.S. nace del profundo lazo de amor de un padre y un hijo. Richard vivía en Buenos Aires, donde tuvo una empresa de taxis, un gimnasio y hasta una rotisería, hasta que al separarse y quedarse solo con su hijo decidió volver a sus orígenes, en Punta Colorada, donde se había criado desde los cuatro años y adonde venían a pasar las temporadas. "Él tenía diez años y me dijo que le gustaría quedarse acá. Primero yo iba y venía cada quince días, hasta que un momento, para no perder contacto con mi hijo, cerré todo allá y me instalé acá", contó Tesore a los organizadores de la campaña.

Cuando su hijo entró en la adolescencia, Richard buscó una actividad en común que los uniera. "A él le gustaban los animales; y para buscar un relacionamiento con él empezamos a juntar un pingüinito, dos, tres, hasta que comenzó el refugio", explicó. Richard había tenido experiencia en Argentina en el Proyecto Patagónico y colaboró en Uruguay con la Reserva de Fauna del Pan de Azúcar, donde llegaban pingüinos empetrolados.

Cuando la Reserva de Fauna resolvió que no iba a seguir trabajando con los pingüinos porque no estaba dando mucho resultado, le plantearon que si quería continuar con la tarea se los debía llevar a su casa, que quedaba a setenta metros de la playa. "Y así fue, me los traje, y comenzaron a aparecer llamados", recuerda Tesore.

"Cuando ya había cincuenta pingüinos me di cuenta que eran demasiados, los llevé caminando hasta el agua y se fueron. A las dos horas estaba almorzando y empiezo a escuchar golpes en las chapas. Eran los pingüinos que habían vuelto", recuerda.

Montevideo Portal