Las 40

Marca país

Iglesias cantó Las 40 y admitió que Vázquez le ofreció el Ministerio de Economía en 2004

“No creo que pueda hablarse de una década perdida. El país tiene fundamentos mucho más sólidos que nunca para avanzar”, dijo el ex presidente del BID. Por Gerardo Tagliaferro.
09.01.2018
2018-01-09T00:00:00

Solo una palabra separó al contador Enrique Iglesias del sillón principal del Ministerio de Economía en el primer gobierno del Frente Amplio: "Sí". Ella habría bastado, porque quizás lo más importante -e improbable- ya había sucedido: Tabaré Vázquez, candidato a la postre vencedor de las elecciones de 2004 le había ofrecido el cargo. Pero esa palabra no escapó de la boca del entonces presidente del BID, y el primer ministro de Economía de la izquierda fue Danilo Astori.

Iglesias recuerda hoy casi con pudor aquella instancia. Responde a la inquietud periodística como restándole importancia, como si se tratara de una intrascendencia o, más probablemente, como dudando de si hace bien en admitirlo.

Como sea, la negativa en aquel momento a acompañar desde tamaña responsabilidad a una izquierda todavía imprevisible no oculta lo otro, lo que motivó el ofrecimiento: Iglesias es una especie de marca país que nos recuerda que ante el mundo -aunque a veces no lo percibamos internamente- todo acá es más o menos lo mismo. Su estirpe, su talante, representan eso de lo cual no estamos muy seguros si debe enorgullecernos o preocuparnos, pero que afuera es un rasgo de distinción.

Fue director de la CIDE durante un gobierno blanco, presidente del Banco Central en el de Pacheco Areco, canciller en el de Sanguinetti, director de la "desarrollista" CEPAL y presidente del BID durante 17 años, y si no fue ministro de Economía de Vázquez fue simplemente porque no quiso. Lejos de ser esto una acusación, es una constatación de la magnitud de su autoridad. Si hubiera que pintar las características de un hombre de Estado en el Uruguay pos dictadura, quizás nadie mejor que este "uruguayo nacido en España" para servir de modelo.

En una mañana de sol prepotente, casi al final de 2017, Iglesias se prestó a la entrevista no sin algunas precauciones. Está escribiendo sus memorias y hay detalles, personajes, diálogos, sucesos, que esperarán por ellas. Igual hubo espacio para mucho. Tiene 86 años, y cuando le pregunto qué ve al mirar hacia atrás, dice: "lo viejo que estoy". Ese sería, en todo caso, el envase para un jugoso contenido.

Por Gerardo Tagliaferro
tagliaferro@montevideo.com.uy

 

1) Usted nació en España pero vino siendo muy pequeño a Uruguay.

Soy un uruguayo nacido en España, como suelo decir. Soy de una parte muy pobre de España y la opción era emigrar para poder vivir.

2) Su padre puso un pequeño almacén en el Reducto. ¿Un típico almacén de barrio?

Sí, un comercio pequeño, en la calle Gauycurú y Evaristo Ciganda. Llegamos en el año 34 y estuvimos ahí hasta el año 43. Después se compró una pequeña propiedad en Larrañaga y 8 de Octubre y esa fue como la segunda fase del almacén. Yo trabajaba en el almacén apoyado en la capacidad de sumar libretas y repartir productos a los clientes del barrio. Tenía 9, 10 años.

3) ¿Ahí surgió la vocación por los números que le llevó después a hacer la carrera de contador?

Puede ser, sí. Yo tenía vocación por distintas cosas, no era la única, pero en definitiva opté por ésta, porque me parecía la más flexible. Además, en caso de equivocarse, uno puede sobrevivir con la actividad administrativa; en el caso de carreras que son mucho más demandantes en cuanto a vocación, como por ejemplo la Medicina, si uno después pierde el interés, debe ser bastante difícil manejarse. Siempre la opción fue más que nada en busca de una flexibilidad, pero podía haber ido por distintos canales. Estuve a punto de seguir Química Farmacéutica. También me gustó siempre mucho la historia, la literatura, la filosofía, las humanidades siempre estuvieron muy presentes en mi interés y estoy muy contento de ello.

4) ¿Cuál fue su primer trabajo vinculado a la profesión?

Fue en una institución de administración de negocios suiza. Trabajé un año allí y después entré en el Banco Territorial, invitado a tomar la contaduría general. Era un pequeño banco que fuimos transformando hasta convertirlo en un banco de bastante tamaño, era el segundo banco del país cuando hicimos la Unión de Bancos del Uruguay, con la unión del Banco Territorial y el Banco Español.

5) ¿Su primera participación a nivel de políticas públicas fue en la CIDE (Comisión de Inversiones y Desarrollo Económico)?

Claro, además de trabajar en el Banco, yo era también investigador en la Facultad de Ciencias Económicas, en el Instituto de Economía, con el contador (Luis) Faroppa. Estando ahí surgió la invitación del ministro (de Hacienda, Eduardo) Azzini para dirigir el primer plan de desarrollo que se hacía en Uruguay, bajo la inspiración de la llamada Alianza para el Progreso. Eso fue en 1962 y a partir de ahí comienzo una cierta vida pública que culminó después, cuando se reformó la Constitución (en 1967) pasando al Banco Central.

6) Cada vez que he entrevistado a alguien que tenga que ver con la economía uruguaya y haya actuado en los años 60, menciona a Faroppa. Del pelo político que sea, parece que para toda una generación fue una referencia.

Para mí lo es. Fue una gran figura, yo trabajé con él siendo director del Instituto y fue ciertamente primero una inspiración moral, era una persona con una tremenda estructura en ese sentido. Para nosotros era un verdadero ejemplo y un gran profesor. Yo me siento en deuda con él, por él entré de alguna manera a dedicarme a la economía, cuando en segundo año de la Facultad lo tuve como profesor e inmediatamente me sentí atraído por lo que decía y cómo lo decía.

“El encasillamiento es una cosa que, a esta edad, sinceramente no me atrae”

7) Con el paso de los años, muchos analistas consideran que la CIDE fue un intento hasta si se quiere voluntarista, que llegó a conclusiones muchas veces impracticables. ¿Qué dice usted?

Era un plan de desarrollo con objetivos muy importantes y que tuvo un impacto muy significativo porque inspiró muchas de las reformas económicas que se incluyeron en la Constitución del año 66. Pero lo más importante del plan fue sobre todo que el país se conoció a sí mismo. El país no tenía estadísticas, no tenía análisis de su realidad nacional. La gran contribución fue dejar cosas muy concretas, por ejemplo en materia agropecuaria se aprobaron leyes que todavía hoy siguen siendo muy importantes, como la Ley de Aguas, la Ley de Suelos, la propia iniciativa en materia forestal... Es decir que de alguna manera se despertó el análisis del potencial del país, y esa fue su mayor contribución.

8) También hacía recomendaciones con respecto al agro, cuestiones vinculadas a la propiedad de la tierra, que nunca se aplicaron.

No, hubo muchas cosas que nunca se aplicaron. Pero tampoco esa fue desde el inicio mi idea, no era imaginable que el plan se aplicara en su integralidad, lo importante era despertar el interés por el conocimiento del país con una visión de conjunto, cosa que no habíamos tenido nunca. El país no tenía censo, no tenía cuentas nacionales... esa fue la mayor contribución y por eso creo que hoy se la recuerda como un paso histórico.

9) En la CIDE surgieron nombres que después tuvieron una trayectoria política relevante, como Danilo Astori.

Sí, Astori y muchos más. La creación de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, que en su origen era una oficina de la CIDE, dio lugar al pasaje de muchas personas por ahí. Fue una puerta abierta no solo a conocer el país, sino también a incidir en la estructura del Estado y en la administración económica y social.

10) ¿Usted es el mentor de Astori, quien le abrió la puerta para su acceso a la vida política?

No, no, Astori se abrió la puerta solo, por su capacidad.

11) Pero él ha reconocido su influencia más de una vez.

Sí, yo estoy muy contento de haber trabajado con él no solo aquí, ya que nos encontramos incluso posteriormente en la CEPAL. Tengo un gran respeto por su capacidad, su honestidad intelectual y sobre todo su compromiso con el país, cosa que se apreció desde muy joven.

12) ¿Impresionaba en aquel momento Astori como un intelectual muy de izquierda? Hay que recordar que a inicios de los 70 se lo asociaba con las corrientes más radicales en el ámbito universitario.

Bueno, no sé si muy de izquierda, era una persona progresista como todos los que estábamos alrededor de la CIDE. Las calificaciones de izquierda y derecha están un poco superadas ya. Claramente fue, junto con todos los que allí estaban, una persona comprometida con el progresismo y con el cambio económico y social en el país. Él empezó desde muy joven a comprometerse y a ser muy activo en eso.

13) Usted fue luego secretario ejecutivo de la CEPAL. El llamado "desarrollismo" de la CEPAL también tiene sus críticos muy ácidos.

Yo creo que fue una institución pionera, con la figura de Raúl Prebisch, y creo que hizo enormes contribuciones también al conocimiento de América Latina. Desarrolló una teoría estructuralista que, es cierto, ha sido cuestionada en el tiempo, pero hoy por hoy muchas de las cosas que se decían en aquel tiempo aparecen reivindicadas por las realidades. Como todas las cosas en economía, siempre hay una referencia en el tiempo que hay que tener en cuenta. La CEPAL despertó el interés por la economía de América Latina, era el único instituto donde se investigaba y del cual todos nos alimentamos en aquel momento. Fue un momento importante en América Latina, que ayudó a pensar. Incluso le diría que organizó a la oposición, los que se opusieron al pensamiento de CEPAL, todas las escuelas liberales, tuvieron que organizarse para defender su visión. Hasta en eso hubo una contribución de la CEPAL. Luego el tiempo fue cambiando las cosas, la propia CEPAL no se quedó ahí, la de hoy no es la CEPAL de hace 50 años. Todos fuimos aprendiendo en el contacto con las realidades. Incluso el neoliberalismo, o el liberalismo, está aprendiendo también de las limitaciones. Yo soy mucho más pragmático en esta materia: creo que hay aplicar el sentido común, entender las realidades que nos toca vivir en el mundo, incorporar el impacto de las cosas que nos están deslumbrando y perturbando, como la tecnología. Lo mismo la globalización. De manera que el encasillamiento es una cosa que, a esta edad, sinceramente no me atrae.

14) ¿Qué incorporó usted de ese liberalismo que, como decía, se estructuró en la región de alguna manera como respuesta a la visión desarrollista?

Primero, las limitaciones de la planificación como instrumento básico de la economía. Yo creo que el mercado le ganó la partida a la planificación.

“China, el gran país comunista del mundo actual, tiene una economía de super mercado”

15) ¿Es definitivo ese triunfo del mercado?

Hoy lo es. Pero como le digo, en materia económica las cosas cambian porque cambian factores que no controlamos. Este avance de las relaciones internacionales, el avance de las grandes empresas que son dominantes en el mundo, todo esto genera escenarios que no necesariamente son definitivos. Creo que hoy por hoy el mercado le ganó a la planificación, la planificación centralizada prácticamente desapareció en todo el mundo. China, el gran país comunista del mundo actual, tiene una economía de super mercado.

16) ¿Cómo visualiza la evolución de la relación estado-mercado en el futuro?

Es muy difícil saberlo, no me atrevo a proyectar nada. Estamos en una situación de enorme volatilidad. El impacto que está teniendo una tecnología cuyo avance no parece terminar nunca, el surgimiento de una globalización que iba en la línea de la apertura de mercados y la multilateralidad, y hoy en día tenemos al gran país de la economía mundial, Estados Unidos, cambiando de frente... Tenemos además la aparición de nuevos actores en la economía mundial, que son las grandes empresas que no tienen partida de nacimiento, son empresas globales. Tenemos también la emergencia de un continente que va a ser líder como no lo fue en el pasado y cuando viene otro continente, que es África, que dentro de 80 años va a estar junto con los países atlánticos de mayor población... todos esos cambios me hacen decir que no sé qué va a pasar en el futuro. Hay que estar alertas y darse cuenta de cómo vienen las cosas y a partir de ahí ir elaborando. Lo que nos ha enseñado ciertamente el mercado es que una economía bien administrada, con buenas decisiones en el manejo macroeconómico hoy es fundamental.

17) Fue presidente del Banco Central durante el gobierno de Pacheco Areco. ¿Cómo fue trabajar con Pacheco?

Personalmente trabajé muy bien con Pacheco. Siempre tuve un apoyo muy grande en todo lo que hacía, yo tenía una gran libertad de acción pero consultaba al ministro en primer lugar y por supuesto a él. Siempre fue un caballero en la manera de actuar y de tratarme y me sentí muy cómodo. Incluso él insistió mucho en que me quedara, estuvo seis meses sin aceptarme la renuncia para que yo volviera. En lo personal fue muy agradable.  

18) ¿Le ofrecieron la Intendencia de Montevideo en algún momento?

En algún momento se habló, pero nunca hubo una oferta formal. Hay políticos que me han hablado del tema, pero nunca hubo una cosa estructurada para ello.

19) ¿No se puede saber de qué partido fue ese ofrecimiento?

No.

20) ¿No le gustaba el desafío?

Al contrario, lo que pasa es que yo tenía otras opciones. Pero si hay un cargo que nunca he podido desempeñar y me encanta, es la Intendencia. Me encanta porque es una actividad de gestión económica y social, en contacto directo con la gente. En las grandes decisiones de gestión pública usted está un poco alejado, sin embargo en la Intendencia está cerca de la gente, y eso me gusta mucho. Hubiera sido para mí una excelente oportunidad, y lo he pensado realmente varias veces, nunca hubo una coyuntura que llevara directamente a eso, pero sí que lo pensé. Ahora ya se pasó el arroz (se ríe).

21) En el primer gobierno de Vázquez se habló de algún ofrecimiento concreto para que usted ocupara un cargo. ¿Fue así?

Sí, estando yo en el Banco Interamericano hubo una aproximación y yo le dije "mire, yo estoy en este momento comprometido con lo que estoy haciendo aquí, voy a colaborar en todas las formas posibles como lo he hecho con todos los gobiernos", pero la opción fue muy clara.

“Si hay un cargo que nunca he podido desempeñar y me encanta, es la Intendencia”

22) ¿Cuál fue concretamente el ofrecimiento?

Una responsabilidad ministerial, desde luego.

23) El Ministerio de Economía.

Sí.

24) ¿Cómo ve la situación económica del país, luego de un año en que la economía ha vuelto a crecer a buen ritmo?

Mire, yo generalmente tengo elementos de comparación porque me estoy moviendo a nivel internacional, entonces cuando veo al Uruguay tengo que decir que lo veo bien. En términos comparativos estamos manejándonos con bastante solidez. El crecimiento de 2017 va a estar por arriba del 3%, las exportaciones están por arriba de 10.000 millones y vamos a llegar a 13.000 millones, tenemos un ingreso per cápita de 17.000 dólares, es la mejor distribución de ingreso de América Latina, la pobreza bajó a un dígito... América Latina tiene el 28% y Uruguay el 9%. Todos son indicadores globales que nos ponen en una posición muy importante en la comparación regional. Creo que es un país que privilegia el diálogo sobre los enfrentamientos y cuando vemos lo que pasa en alguno de los países que nos rodean, eso no es poca cosa. Los tres grandes partidos han tenido oportunidad de ser gobierno y oposición y por tanto han aprendido las lecciones de la vida práctica, y eso creo que da una capacidad de diálogo que no habíamos tenido nunca.

25) ¿Cuáles son los problemas?

Por supuesto que los tenemos y habrá que ir resolviéndolos. Hay un problema de empleo que tenemos que abordar, un problema de inversión que tenemos que abordar, pero todo eso comparado con los grandes desafíos que uno ve en América Latina, creo que nos deja bien parados. Es fácil hablar de Uruguay cuando usted va por ahí y se compara. Nunca hemos tenido tantas reservas acumuladas... en fin... el país aparece ante el mundo como un país serio, con un juego democrático intenso pero civilizado. Y con una coyuntura que nos rodea que en otros momentos de la historia del país hubiera tenido un impacto muy fuerte. No la tiene porque el país ha desarrollado musculatura propia. Cuando hicimos el CIDE vivíamos de la carne y de la lana, hoy en día tenemos el ingreso de la forestación, de los servicios y no solo del turismo, tenemos 300 millones de dólares por año de exportación de servicios personales. Es una cifra que nunca habíamos imaginado. El país ha diversificado su estructura productiva, las cifras están ahí, y eso implica que está navegando con vientos de afuera pero también pone el hombro con vientos de adentro.

26) Sin embargo hay lecturas diferentes. Desde la oposición se hablado en más de una ocasión de la última década como "una década perdida".

Yo no creo que pueda hablarse de una década perdida. Creo que el país hoy tiene bases más firmes para cambiar en la dirección que quiera darle la orientación política, pero tenemos fundamentos mucho más sólidos que nunca para avanzar. Y es el producto de todo el período pos dictadura. Los últimos treinta años del país, en conjunto, han sido movilizadores de grandes activos nacionales. ¿Pueden haberse hecho mejor las cosas? Sí, eso siempre se puede imaginar, pero yo creo que se ha hecho mucho. Y en ese sentido las cinco presidencias que hemos tenido han coincidido en mantener ciertos puntos centrales: lucha contra la inflación, contra los grandes déficits, mejorar el empleo, eso ha sido una constante. Y con una mención especial a la salida de la crisis del 2001-2002; esa salida se recuerda en los libros de Economía. El país está mucho mejor de lo que la gente a veces piensa.

27) Uno de los cuestionamientos al gobierno de izquierda es que no ha redistribuido la riqueza. Que la riqueza se ha concentrado más en esta última década. ¿Es así?

No, no lo veo así. La riqueza se ha concentrado, pero en términos relativos tenemos la mejor distribución del ingreso de América Latina.

“El país está navegando con vientos de afuera pero también pone el hombro con vientos de adentro”

28) Pero eso en las últimas décadas ha sido más o menos así. La crítica desde la izquierda es que no se ha profundizado en esa dirección.

Creo que se siguió en la línea de ir mejorando. La izquierda ha hecho muchos avances sociales, hay muchas iniciativas arriba de la mesa, pero creo que el país tiene una posición comparativamente mucho más beneficiosa.

29) ¿Conversa habitualmente con Astori?

Todas las veces que puedo. Tengo amistad con él, y mucho afecto además.

30) ¿Y con Mujica?

También, por supuesto. Lo he encontrado muchas veces por ahí, en distintos lugares.

31) Tenemos una percepción de que Mujica está realmente muy bien considerado en el exterior, sobre todo en Europa. ¿Es tan así?

Sin duda alguna, tiene un intenso prestigio internacional que se debe a que la gente compara. Cuando usted ve las caídas que han tenido algunos líderes, sobre todo en América Latina en los últimos años, eso impacta de forma muy favorable. Sobre todo la forma en cómo vive, hace que especialmente para la gente joven haya un gran atractivo. Yo doy clases en Madrid y lo invité a una charla; hubo que cambiarla de lugar porque había 400 personas, toda gente joven. Él desarrolla una gran atracción sobre todo en la juventud por su estilo de vida y por las cosas que dice.

“El país está mucho mejor de lo que la gente a veces piensa”

32) Si tuviera que hacer una evaluación integrando esa visión que hay de Mujica en el mundo y lo que fue su gobierno, ¿qué saldo le daría?

Las cosas en su lugar. En Uruguay lo vemos con una perspectiva que integra otras variables. Pero la imagen que tiene afuera tiene mucho que ver con la comparación con el estilo de vida y la forma en cómo se desarrolla su liderazgo.

33) Uno tiene la impresión de que Mujica va a pasar a la historia más por su mensaje que por lo que hizo como gobernante.

Es posible.

34) ¿Cómo ve a Macri?

Tengo buena relación con Macri. Está poniendo orden en la economía de su país y lo está haciendo con un equipo excelente, con grandes problemas porque la Argentina no es un país fácil. Pero creo que en términos generales hay que desearle éxito porque realmente está actuando con mucha honestidad y con el deseo de vitalizar una economía tan importante.

35) ¿Cómo definiría a Lula?

Tuve mucha relación con él cuando estaba en el Banco (Interamericano de Desarrollo). Una persona comprometida con los temas sociales. Su gran activo ha sido un tema en el que estuve muy cerca por el Banco, como fue el gran proyecto de Bolsa Familia que permitió a 50 millones de personas salir de la pobreza.

36) ¿Le resulta fácil creer que esté involucrado en temas de corrupción?

No me gusta meterme en ese tema.

“Mujica tiene un intenso prestigio internacional que se debe a que la gente compara”

37) ¿Cuándo va a publicar sus memorias?

No lo sé, me gustaría que fuera este año porque además me llaman de arriba en cualquier momento, así que quisiera dejar algo. Y si no, quedará el recuerdo de la gente.

38) Tiene 86 años. Cuando mira para atrás en su vida ¿qué ve?

Lo viejo que soy. Creo que tuve muchas oportunidades que no fui buscando, simplemente aparecieron. Estoy muy agradecido a la vida por todo lo que me permitió ver, conocer y poder actuar. Me siento muy agradecido a la providencia por todo eso.

39) ¿Qué cosa siente que le hubiera gustado hacer y dice "ya no me da el tiempo"?

Ah, tengo una larga lista. Seguramente en muchas cosas haría lo mismo que he hecho... Quizás haber tenido alguna actividad más de tipo cultural. De todas maneras gozo mucho de la cultura.

40) Aun escribiendo sus memorias, ¿hay secretos que se va a guardar?

No lo sé, déjeme eso como una opción que todavía no he tomado. Pero siempre hay cosas que uno se guarda, porque además hay cosas que a la gente no le interesa conocer. Creo que hay que ser honesto en lo que uno dice y sobre todo tratar de reflejar el sentimiento que uno tiene respecto a las experiencias de vida, que es lo más importante. No se olvide que cada uno recuerda el pasado con los ojos de hoy, no con los de ayer. Hay un cierto relativismo, estamos juzgando el pasado además de recordarlo. Eso me gustaría plasmar, no tanto las anécdotas, sino los sentimientos de cada momento.

Montevideo Portal | Gerardo Tagliaferro
Fotos: Juan Manuel López