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Entrevistas

“Hemos perdido la capacidad de discutir"

Entrevista con José Bayardi

El candidato a la presidencia del Frente Amplio, José Bayardi, dijo que el Frente Amplio perdió la capacidad de discutir internamente y aceptó que existen "ciertas desviaciones" que lastiman la identidad del FA. Por Pablo Méndez
12.05.2016 13:15
2016-05-12T13:15:00

¿Qué hace un presidente del Frente Amplio?

Desde el punto de vista institucional la Presidencia es la autoridad de representación del Frente Amplio, dirige al Frente Amplio atiende todo lo que tiene que ver con su representación interna y con su representación externa (…) En este contexto histórico, la fuerza política tiene dos o tres desafíos básicos, la capacidad de defender las acciones que lleve su gobierno, discutir con su gobierno aquellas cosas que entienda que puedan estar mal y tiene una tercera función que es la de proyectar a la sociedad cuáles son los nuevos objetivos.

¿Qué aptitudes debe tener un buen articulador?

El Frente cuando nació tuvo un mecanismo de consenso, pero esto cambió porque el consenso muchas veces se transformaba en el veto de la minoría. A veces se dice que tenemos una vara alta para tomar decisiones porque ahora las tenemos que tomar por dos tercios, pero eso es garantía de que ninguna mayoría accidental va a imponer su voluntad. El presidente tiene que buscar los puntos de encuentro entre los distintos sectores para poder avanzar.

Poco a poco el Frente va soltando elementos de su identidad y asemejándose a los partidos tradicionales, particularmente en lo que tiene que ver con lo electoral.

Comparto la sustancia de la pregunta. A veces incurrimos en ciertas desviaciones, que es cierto grado de tradicionalización en la búsqueda de querer hacer primar los intereses de algún sector sobre el interés colectivo y esta situación lastima y hiere la identidad política del Frente Amplio.

¿Por qué cree que se dice que el FA anda mal, luego de tres victorias electorales?

El Frente Amplio está mal desde el punto de vista de la participación interna, desde el punto de vista de la discusión interna, hemos perdido la capacidad de discutir internamente y esto va generando un estado de debilitamiento. Adentro de la fuerza política se necesita discutir con el objetivo de llegar a un acuerdo para trabajar. El otro fenómeno es que cuando uno está en la oposición, expresa una idea pero a la hora de llevarla a la práctica puede encontrar distintos matices.

Se ha burocratizado la lucha y se han naturalizado las diferencias socioeconómicas. ¿Cómo afectan esos cambios a la fuerza política?

La década del setenta fue una época de mucho conflicto por la redistribución, esto llevaba a niveles de enfrentamiento grandes. Hoy hay un gobierno que llegó con niveles de pobreza del orden del 40%, se bajaron los niveles de pobreza, todavía queda según datos de la cepal en el orden del 9%. Estas cosas todavía están para ser abordadas.

¿Cómo cree que ha evolucionado la libertad de expresión del pensamiento desde el setenta hasta acá?

Uruguay es uno de los países con mayor libertad de expresión y prensa y eso es un fenómeno de construcción que ha estado garantizado por la actitud del gobierno. Los medios de comunicación muchas veces terminan siendo empresas, porque hay que vivir y hay que pagar salarios. Creo que a veces la fuente de financiamiento puede llegar a tener condicionamientos a los medios. En una sociedad democrática el gobierno tiene que estar preocupado por no interferir en la libertad de expresión en tanto no se violen los marcos legales y constitucionales. Hoy hay muchísimo mayor nivel de libertad de expresión que la que hubo en el pasado. En la sociedad actual más allá de aportar a la sociedad que hacen en la construcción de la democracia, terminan siendo moldeadores de la opinión pública, esto es una definición de Noam Chomsky que yo comparto.

Ese poder de manipulación de los medios es muy relativo, si uno piensa, por ejemplo, el voto del No, en noviembre de 1980. Da la sensación que cuando la izquierda pierde los medios de comunicación tienen mucho poder y cuando la izquierda gana, no tienen tanto.

En el 80 se expresó una identidad democrática que el Uruguay generó en las tres cuartas partes del siglo XIX en adelante. Hubo diarios de circulación nacional que tuvieron un papel muy importante en la defensa del No. Era imposible, por la acumulación democrática de la identidad de los uruguayos.

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Montevideo Portal | Pablo Méndez
@pablomendezmvd