Ciencia

El triunfo de la muerte

La pandemia más letal -y olvidada- de la historia cumple 100 años ¿Podría repetirse?

La Gripe Española mató a decenas de millones de personas en menos de un año. Científicos aseguran que “es indudable que habrá otra crisis global de gripe”.
09.02.2018 10:01
2018-02-09T10:01:00

A comienzos de 1918, Europa se debatía en medio de una guerra cuyos resultados todavía no se vislumbraban. La Triple Entente, con el apoyo de sus nuevos aliados estadounidenses, era un poder militar formidable y recibía recursos de todo el planeta. Sin embargo, las Potencias Centrales -y en particular Alemania- no parecían dispuestas a dar el brazo a torcer. Las ofensivas germanas y la revolución de 1917 sacaron a Rusia de la guerra. Así, el káiser pudo transferir cientos de miles de hombres desde el este de Europa al disputado Frente Occidental, donde en marzo de 1918 Alemania puso sobre la mesa su última gran carta: la Operación Michael.

Los muertos se acumulaban insepultos en los campos de Francia y Bélgica, y como si la muerte no tuviera suficiente botín, hizo su parición la Gripe Española, que de española tenía más bien poco.
En rigor, la enfermedad se detectó por primera vez en Estados Unidos, y habría llegado a Europa junto con los soldados de ese país. En el viejo mundo, la circulación de trenes militares, la convivencia en barracones atestados y la general falta de higiene de la vida de trincheras, favorecieron la propagación del virus.

En los países involucrados en la contienda la prensa estaba bajo censura. En España, país neutral, los periódicos escribieron con total libertad acerca de la peste, dando origen al nombre que recibiría la pandemia.

El brote se extendió por el mundo durante casi un año, y si bien las crónicas coinciden en su letalidad, las cifras varían muchísimo. Los cálculos más optimistas hablan de 20 millones de fallecidos, mientras que estudios más modernos aumentan esa cantidad hasta 100 millones.

Trabajos modernos

En los primeros años del presente siglo, científicos de varios países se propusieron -con éxito- recrear el extinto virus, aprovechando los modernos avances en biotecnología.

En 2004, científicos estadounidenses y británicos lograron la síntesis de la proteína hemaglutinina, responsable de la epidemia de 1918,utilizando ADN procedente del pulmón de una mujer esquimal encontrada en la tundra de Alaska y de muestras preservadas de soldados estadounidenses de la I Guerra Mundial. Un año más tarde, el virus fue totalmente reconstruido in vitro a partir de las secuencias obtenidas del análisis de muestras históricas de tejidos.

El virus fue "resucitado" en 2005 en un laboratorio de máxima seguridad en Atlanta, EEUU. Sus efectos se probaron en ratones y pollos y -al igual que en 1918- demostró una enorme y veloz letalidad.

Estas investigaciones recibieron cuestionamientos, debido al peligro que podía implicar la fuga del virus o su uso como arma. Sin embargo, los científicos advierten que conocer a la perfección el virus causante de la pandemia es la mejor forma de prevenir su reaparición, y de estar preparados para situaciones similares.

¿Podría repetirse?

La gripe española surgió súbitamente en 1918 y despareció de forma igualmente repentina menos de un año más tarde. Su reinado fue breve, pero le bastó para convertirse en la pandemia más letal de la historia, pese a que su contexto -la Primera Guerra Mundial- la alejara de los grandes titulares.

Esto plantea la pregunta inevitable ¿podría una epidemia de un alcance tan devastador ocurrir en el futuro?

Es "100 por ciento" indudable que habrá otra crisis de gripe global, advirtió el Dr. Greg Poland, virólogo e investigador de las vacunas en la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, según publica HealthDay News.

"No hay absolutamente ninguna controversia respecto a que tendremos otra pandemia", dijo Poland. "Lo impredecible es su gravedad".

A Poland le preocupa que una nueva y letal cepa de gripe pueda emerger y extenderse por todo el planeta, borrando todas las ventajas que la medicina moderna ha dado a los médicos en el tratamiento de la gripe.

"Tras 30 años de estudios he aprendido que este virus está ahí y que no tiene nada de predecible, y cuando uno comienza a sentirse cómodo, entonces pueden empezar a suceder cosas malas", comentó Poland.

La pandemia de 1918 mató a más personas que ningún otro brote de enfermedad en la historia humana, según "The Great Influenza", un recuento definitivo escrito por el historiador John Barry.

"La influenza mató a más gente en un año que las que mató la muerte negra en la edad media en un siglo", escribió Barry. "Mató a más personas en 24 semanas que las que el SIDA ha matado en 24 años".

Los avances médicos podrían plantear una diferencia

En los últimos cien años, muchos avances médicos han mejorado la capacidad de las personas de sobrevivir a una infección con la gripe, incluyendo los antivirales y los antibióticos, los ventiladores y las vacunas para proteger tanto de la gripe como de la influenza, según la Dra. Nicole Bouvier, profesora asociada de enfermedades infecciosas en la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

"Tenemos una buena atención de respaldo para atender a la gente con un caso agudo y horrible de gripe", aseguró Bouvier. "Somos más capaces de lograr que la gente supere esta terrible enfermedad que en 1918".

Además, el virus de la gripe de 1918 (una cepa de H1N1) parece haber sido más virulento que cualquier otra gripe que haya provocado una pandemia desde entonces, indicó Bouvier.

De hecho, la gripe de 1918 fue tan mala que ha hecho eco a lo largo de la historia. Los epidemiólogos creen que casi todos los casos de influenza derivada de los animales que han ocurrido desde entonces han sido provocados por cepas que descendieron del virus de 1919.

"Sin duda es posible que pudiera surgir de nuevo un virus entre los animales que sea más patogénico que la gripe típica", señaló Bouvier.

Esta temporada de gripe en el hemisferio norte apunta a posibles problemas

Si surge una cepa con tal letalidad, la respuesta a la grave temporada de gripe de este año ha revelado que los profesionales de la atención de la salud quizá no estén bien equipados para responder a la misma, planteó Poland.

Apuntó a informes recientes de hospitales sobrepasados con instalaciones improvisadas, escaseces locales de antivirales, y una escasez nacional de bolsas para IV provocada por el huracán María en Puerto Rico.

Encima de eso, hay otros problemas que solo surgirían ante una influenza como la de 1918, añadió Poland. Dudó que haya suficientes respiradores para responder a un escenario como ese, y apuntó a las evidencias que muestran que muchos trabajadores de atención de la salud no irían al trabajo para enfrentarse a un virus de tal letalidad.

"En cuanto a la fabricación de medicinas, casi todas las sustancias que se requieren vienen de fuera de EE. UU., y todo se hace con un método de inventario de último minuto", advirtió Poland. "Si la gente que maneja los barcos y aviones enferma... ¿qué pasa?".

La historia de la pandemia de 1918 muestra que los humanos tienen una ventaja muy potente para responder a una nueva cepa peligrosa de la gripe, aseguró Poland: el ritual moderno de la vacunación anual contra la gripe.

Las vacunas son la mejor arma en el arsenal moderno contra la gripe

En 1918, la gripe fue particularmente letal para las personas de 20 a 39 años de edad, y los epidemiólogos teorizan que se debió a que no habían tenido antes contacto con virus similares de la influenza.

"A los que han recibido inmunizaciones en el pasado les va, en promedio, mejor que a los que no", dijo Poland. "Desarrollan cierto grado de impronta y memoria inmunológicas que sirve para ayudar a garantizar su supervivencia".

En otras palabras, las vacunas contra la gripe que se hayan recibido en el pasado aumentan las probabilidades de supervivencia, aunque se contraiga una cepa de gripe más potente.

Mientras tanto, la ciencia médica ha seguido mejorando su respuesta a la influenza, dijo Bouvier.

La mayoría de los países desarrollados cuentan con abastecimientos de antivirales que funcionan contra la gripe, y hay investigaciones que desarrollan nuevos antivirales, aseguró Bouvier.

"Si la pandemia no sucede en los próximos cinco años, tendremos unos fármacos nuevos que funcionan de forma distinta contra la gripe", dijo Bouvier.

Otras investigaciones se han enfocado en nuevas tecnologías que pueden reducir el tiempo de desarrollo de las vacunas de seis a dos meses, añadió.

"Podremos producir vacunas mucho más rápidamente que en la última pandemia de 2009", dijo Bouvier.

En general, Bouvier cree que las autoridades de salud están mejor preparadas hoy en día debido a que ocurrió la influenza de 1918.

"Haberla pasado una vez y haber visto lo mala que podría ser ha hecho que la gente de salud púbica y del gobierno sean conscientes de lo grave que puede ser la gripe", indicó. "Esa podría haber sido la mayor lección que hemos aprendido, a no subestimar la gravedad potencial de la gripe".

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